Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO SportsLO Campo
Fúnebres
Cultura

Mauricio Dayub vuelve con la historia que conquistó a medio millón de espectadores

El actor repasó el origen familiar de la multipremiada obra El equilibrista, el secreto que descubrió sobre sus raíces y la emoción de comprobar cómo una historia íntima logra identificarse con miles de espectadores.

18 de octubre de 2026 a las 07:10 a. m.
Mauricio Dayub vuelve con la historia que conquistó a medio millón de espectadores
Mauricio Dayub vuelve a Pergamino con El equilibrista, la obra que conquistó a miles de espectadores y marcó su trayectoria artística. — Foto: MICALABANCA

En su octava temporada, El equilibrista regresa a la ciudad con una función prevista para el sábado 24, a las 21:00, en el Teatro San Martín. En diálogo con Fuera de Página, el actor repasó el origen personal de la obra, el secreto familiar que dio vida a la historia y la conexión que logró establecer con públicos de distintas generaciones y países. Aunque habla de una gira de despedida, reconoció que seguirá interpretándola mientras haya espectadores dispuestos a verla.

Premio ACE de Oro, Premio Konex al Mejor Unipersonal de la Década y Premio Estrella de Mar de Oro son algunos de los reconocimientos que respaldan a El equilibrista, la obra protagonizada por Mauricio Dayub que, tras conquistar al público en distintas ciudades de Argentina y el exterior, vuelve a Pergamino. Las entradas se pueden adquirir en la boletería del teatro o a través de Passline.

Publicidad

Con giras por Madrid, Tel Aviv, Miami, Montevideo, Punta del Este, Caracas y distintos puntos del país, el espectáculo ha construido un recorrido que excede ampliamente el escenario. La historia, escrita por Patricio Abadi, Mariano Saba y el propio Dayub, con dirección de César Brie, parte de una experiencia familiar para abordar los vínculos, los secretos, la identidad y las decisiones que marcan una vida.

En su regreso a Pergamino, Dayub habló con la periodista Carolina Yacobone, conductora junto a Fernando Bongiovanni del programa de streaming Fuera de Página, que se emite por La Opinión Play, a través de YouTube, y por FM 105.1. Durante la entrevista, compartió detalles de una experiencia artística que comenzó con la expectativa de permanecer apenas unos meses en cartel y terminó convirtiéndose en uno de los trabajos más significativos de su trayectoria.

Publicidad

“Estoy volviendo a Pergamino, como me pasa con muchas ciudades. Estoy haciendo una gira despedida yendo a unos pocos lugares a los que no he ido y volviendo a otros que estuve y se agotaron las localidades. Incluso estuve con El Amateur, mi otra obra”, contó el actor al anticipar su reencuentro con el público local.

Un recorrido que lo llevó hasta sus propias raíces

A lo largo de estos años, El equilibrista llevó a Dayub a descubrir no solamente el alcance de una historia personal, sino también las razones por las que esa experiencia familiar consigue despertar emociones y recuerdos en espectadores de distintas procedencias.

Publicidad

Consultado sobre las particularidades del público del interior y las experiencias que surgen al recorrer diferentes ciudades, el actor explicó:

“En dos semanas voy a llegar a una localidad que se llama Los Polvorines y voy a hacer la ciudad número 100 que llevo recorriendo en estos ocho años en cartel, después de más 950 funciones y medio millón de espectadores. Descubrí en este camino, que empezó como empiezan todas las giras, pensando que es de tres meses donde se tocan las grandes capitales y algunas ciudades cercanas conocidas por los productores argentinos. Y había muchísimas ciudades por recorrer donde yo descubrí algo personal para mí muy valioso y es que hago lo mismo que hacía mi papá que era vendedor. Él iba por los caminos, solo que en vez de llevar el producto que vendía mi papá llevo historias personales, cosas que me sucedieron y que a esta altura ha despejado a muchísimos espectadores.

Publicidad

Además he estado en siete países, así que he comprobado que esta historia de El equilibrista le perteneció a mis abuelos, a mi madre, a mis tíos; que era un secreto que mi abuela guardó durante 55 años hasta que, de casualidad, me convocaron para rodar una película en Yugoeslavia. Cuando llegué a Belgrado, porque estaba lloviendo, me dieron dos días libres porque no se podían filmar mis escenas. Decidí ir al pueblo donde había nacido mi madre y mis abuelos, a pesar de que mi abuela me dijo que no fuera, porque no quedaban familiares y no se acordaba la dirección. Yo, no obstante eso y sin hablar el idioma, fui golpeando puertas y tocando el portero en distintas casas en una callecita que mi mamá recordaba que se llamaba Campanile. Así fui dando con una casa muy parecida a la que yo nací. Alguien llamó por teléfono, me vinieron a buscar y me llevaron a otra donde ya se habían acercado varios familiares que esperaban muy ansiosos la llegada de la hermana de mi abuela, a la que había ido a buscar a la misa para avisarle que yo estaba. Esos pueblos todos tienen familiares que llegaron en barco a la Argentina.

A los pocos minutos, una mesa de 30 italianos a los gritos explicándome el parentesco. Se estaba terminando esa cena y cada uno me traía un regalo. Pedí que lleven a la casita donde había vivido con mi mamá y mis abuelos, y la persona que me llevó me preguntó si yo sabía por qué mi abuela hacía 55 años que no hablaba por teléfono y que nunca había vuelto. Yo le dije lo que me había dicho mi abuela –que no recordaba la dirección, que no quedaban familiares– y este hombre me explicó lo que había pasado.

Publicidad

Un secreto que yo no sabía es que El equilibrista iba a representar a tanta gente. Que la vida humilde, anónima de mi pueblo, de mi madre, iba a representar a tanta gente como para venir por segunda a tercera vez a la función. Me escribe todo el tiempo gente que la vio muchas veces y me dicen que quieren traer a los hijos o sus abuelos para que sientan lo mismo.

Yo no me pude dormir en toda la noche cuando descubrí ese secreto que mi abuela guardaba. Después tuve que decirle a mi abuela que yo había estado en su pueblo y ella me dijo: ‘entonces explotó la bomba. Te enteraste de la verdad’”.

La posibilidad de perder el equilibrio

El título de la obra condensa una de las ideas centrales del espectáculo: la necesidad de animarse a abandonar las certezas para descubrir aspectos de uno mismo que permanecen ocultos. Una reflexión que, en palabras de Dayub, nace de una frase que repetía su abuelo y que adquiere un significado particular en una sociedad acostumbrada a buscar estabilidad.

—¿Por qué El equilibrista?

Publicidad

—Porque mi abuelo siempre decía que el mundo era de los que se animaban a perder el equilibrio. Es una frase con la que inicia el espectáculo y que sorprende mucho porque estamos muy habituados a mantener el equilibrio. Así que luchamos toda nuestra vida para no perder el equilibrio, para mantenerlo sobre todo en países como el nuestro tan cambiante. Y sin embargo, la obra apuesta a esa otra cosa que tiene que ver con permitirse descubrir quién es uno, a qué he venido a esta vida.

El espectáculo es muy divertido porque aparecen en escena todos esos tíos que cuando somos chicos nos dicen que son de una manera, y cuando somos grandes descubrimos que no son tan así. Y ahí hay mucha identificación, el público se divierte mucho porque ve identificada a su familia. Además, está hecho de un modo que el espectador no viene a participar de la historia que yo comparto como si fuera mía sino que refleja la vida del otro. Hay algo esencial del espectáculo que evidentemente ha cautivado a tantos espectadores.

Una despedida que todavía no tiene fecha

Después de años de funciones, reconocimientos y salas colmadas, Dayub comenzó a hablar de una gira de despedida. Sin embargo, la posibilidad de dejar atrás un espectáculo que sigue convocando a espectadores parece, por ahora, más una manera de prepararse emocionalmente para el final que una decisión definitiva.

—Decías que es la gira despedida, ¿estás preparado para eso?

Publicidad

—Creo que es una defensa el irme despidiendo porque siento como cuando uno está muy enamorado de alguien y tiene miedo de que lo dejen. Entonces uno prefiere tomar la decisión por las dudas. La verdad es que mientras tenga espectadores no la voy a dejar de hacer. Yo empecé en una sala de 200 localidades, que es la mía que tengo en Palermo, y ya la estoy haciendo desde hace más de siete años en una sala de 1000, a media cuadra del Obelisco. Y he estado de gira sin dejar de estar en Buenos Aires.

El reencuentro con Pergamino

La vuelta a la ciudad tendrá, además, el atractivo de presentarse en el renovado escenario del Teatro San Martín, una sala que Dayub destacó por su importancia para la vida cultural local y por la respuesta que viene teniendo del público.

—Volvés a Pergamino y a un teatro nuevo.

—Me alegra muchísimo porque le hacía falta a Pergamino. Además sé que empezó con mucho éxito, el público está acompañando muchísimo. Así que me da mucho orgullo tener la posibilidad de conocerlo y compartir una de las obras más lindas que he hecho en mi vida con el público de Pergamino que ya festejó tanto la primera vez que la compartimos.

Así, el regreso de El equilibrista propone una nueva oportunidad para encontrarse con una historia que, aunque nace de la intimidad de una familia y de un secreto guardado durante décadas, logró trascender su origen para conectar con las experiencias de miles de personas. Una obra que invita a mirar los vínculos desde otra perspectiva y a preguntarse qué puede suceder cuando, en lugar de aferrarse al equilibrio, alguien se anima a perderlo.

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...