KIBÓ consolida su éxito en Pergamino: quedan solo dos unidades y continúa la financiación flexible
El edificio desarrollado por Nymz Arquitectos en Echevarría 130 continúa despertando el interés de quienes buscan una mejor calidad de vida en pleno centro de Pergamino.

El edificio Kibó atraviesa uno de los momentos más importantes desde que abrió sus puertas. El emprendimiento residencial desarrollado íntegramente por Nymz Arquitectos acaba de concretar la venta de dos nuevas unidades y entra en la recta final de su comercialización. Hoy solo quedan dos departamentos disponibles, una noticia que confirma la buena recepción que tuvo el proyecto entre quienes buscan invertir o dar un salto de calidad en su forma de vivir.
Ubicado en Echevarría 130, en un sector privilegiado de Pergamino, Kibó nació como una propuesta diferente dentro del mercado inmobiliario local. Desde su concepción, cada decisión estuvo orientada a crear un edificio donde la arquitectura, el bienestar, la luz natural, la amplitud de los espacios y la seguridad convivieran en un mismo concepto.
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Para Nora Jaunarena, arquitecta de Nymz Arquitectos, el presente del emprendimiento es motivo de enorme satisfacción. "La última vez que hablamos les había contado que habíamos lanzado la financiación para los departamentos. En los últimos veinte días vendimos dos unidades y ahora solamente nos quedan dos a la venta", expresó con entusiasmo.
La financiación abrió nuevas oportunidades
Uno de los factores que explican el crecimiento de las ventas fue la incorporación de un sistema de financiación diseñado para adaptarse a las necesidades de cada comprador.
Según explicó Jaunarena, la posibilidad de financiar la compra generó un cambio importante en la decisión de muchas familias e inversores.
"Creo que fue algo muy importante, porque no es lo mismo tener que desembolsar todo el dinero de una sola vez que saber que existe la posibilidad de financiar la compra si uno lo necesita", afirmó.
La propuesta contempla planes de hasta cuatro años en dólares, sin intereses, pero con una característica que diferencia a Kibó: la flexibilidad.
"Estamos totalmente abiertos a las posibilidades de cada comprador. Hay personas que prefieren pagar cuando reciben ingresos dos veces al año, otras eligen hacerlo en cuotas mensuales y nosotros buscamos adaptarnos a cada situación", explicó.
Ese esquema permitió ampliar el universo de interesados y brindar alternativas a quienes buscaban concretar una inversión sin comprometer toda su liquidez de inmediato.
Mucho más que un departamento
Desde el primer día, Kibó fue pensado como un espacio para vivir mejor.
Cada unidad combina materiales nobles, ambientes amplios, techos de mayor altura que los habituales, grandes superficies vidriadas, excelente ingreso de luz natural y una distribución que privilegia el confort cotidiano.
"Muchas veces la gente entra y se siente bien sin saber exactamente por qué. Tiene que ver con la espacialidad, con los techos altos, con la luz, con los colores y con la armonía de todos los materiales que elegimos", explicó Jaunarena. Esa sensación se confirma durante las visitas. Lejos de generar expectativas imposibles, las imágenes y recorridos virtuales que difunde Nymz Arquitectos coinciden con la experiencia real.
"Lo que más nos alegra es que cuando terminamos la visita las personas nos dicen que no hubo ninguna desilusión. Todo lo que habían visto en los videos realmente está cuando recorren el edificio", destacó.
Mejorar la calidad de vida
Más allá de la estética, Kibó fue concebido como un proyecto donde cada decisión arquitectónica responde a una función concreta. La orientación del edificio, por ejemplo, no fue casual.
Jaunarena recordó que la elección del terreno estuvo influenciada por una experiencia personal vivida durante varios años en la montaña, donde comprendió el enorme valor que tiene la luz solar.
"Cuando compramos este terreno una de las razones principales fue su orientación. Después de vivir en lugares donde el sol es un bien muy preciado, entendimos la importancia que tiene para el bienestar de las personas y quisimos que eso estuviera presente en este proyecto", señaló.
Por eso todas las unidades reciben una excelente iluminación natural, un aspecto que influye tanto en el ahorro energético como en el confort y el estado de ánimo de quienes las habitan.
A ello se suman una cuidada selección de colores, materiales cálidos y espacios generosos que aportan una sensación permanente de amplitud.
Seguridad, tecnología y una ubicación privilegiada
Otro de los aspectos más valorados por quienes visitan Kibó es el nivel de seguridad incorporado al edificio.
Cuenta con cámaras distribuidas en los espacios comunes, sistemas de acceso mediante reconocimiento facial y huella digital, tecnologías que permiten prescindir de las llaves tradicionales y reforzar el control de ingreso.
"Hoy muchas personas buscan la tranquilidad que ofrecen los barrios cerrados. Nosotros quisimos trasladar esa sensación de seguridad a un edificio ubicado en pleno centro de Pergamino", explicó la arquitecta.
La ubicación también constituye uno de los grandes diferenciales. A pocas cuadras del centro comercial, muy cerca del Parque España, supermercados, plazas y servicios, el edificio permite resolver gran parte de la rutina diaria caminando, evitando el uso permanente del automóvil.
Además, dispone de cocheras —con disponibilidad de aproximadamente dos por departamento—, una característica especialmente valorada en una ciudad donde estacionar resulta cada vez más complejo.
Un hogar inspirado en Japón
Incluso el nombre del emprendimiento tiene una historia particular. Durante un viaje a Japón, los integrantes de Nymz Arquitectos encontraron la inspiración para un concepto que terminó definiendo la identidad del edificio.
"Kibó tiene que ver con hogar, con ilusión y con construcción. Queríamos que el edificio transmitiera exactamente esa sensación de bienestar que experimentamos durante ese viaje", relató Jaunarena.
Aquella experiencia también reforzó la importancia de trabajar cuidadosamente la luz, los materiales y las proporciones de los ambientes, aspectos que hoy forman parte de la esencia del proyecto.
Última oportunidad
Con la venta de dos nuevas unidades, Kibó entra definitivamente en su etapa final de comercialización.
Solo permanecen disponibles un departamento ubicado en el segundo piso y otro en el tercero, ambos con una altura superior a la habitual debido al diseño arquitectónico del edificio.
La financiación continúa vigente y puede adaptarse a las necesidades de cada comprador, una herramienta que terminó convirtiéndose en uno de los motores de esta última etapa de ventas.
Los interesados pueden conocer el emprendimiento coordinando una visita a través de las redes sociales de Nymz_Arquitectos, recorrer personalmente las unidades y comprobar por qué Kibó logró consolidarse como uno de los desarrollos inmobiliarios más destacados de Pergamino, un edificio concebido desde el primer boceto para ofrecer algo más que departamentos: una nueva manera de habitar la ciudad.














