Una estafa millonaria por Whatsapp involucró a convictos pergaminenses presos en Junín
Una mujer de Buenos Aires perdió $11,7 millones tras el acceso ilegal a su WhatsApp. La investigación identificó transferencias hacia Pergamino y dos presos de Junín.

Una investigación por una estafa informática de 11,7 millones de pesos, iniciada tras el acceso ilegítimo a la cuenta de WhatsApp de una mujer de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, permitió reconstruir el recorrido del dinero e identificar conexiones con Pergamino y dos internos alojados en la Unidad Penitenciaria Nº 13 de Junín. El Departamento de Cibercrimen y la Policía Federal realizaron dos allanamientos con resultados positivos y secuestraron teléfonos celulares y computadoras.
La investigación se inició a partir de una denuncia remitida por la Justicia Nacional, luego de que una mujer fuera víctima de una maniobra de apropiación de su cuenta de WhatsApp. A través de ese procedimiento, los responsables habrían conseguido concretar distintas operaciones bancarias que provocaron un perjuicio económico estimado en 11.700.000 pesos.
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A partir de la denuncia, los investigadores comenzaron a desarrollar distintas tareas de análisis tecnológico y financiero para determinar cómo se había concretado la defraudación, identificar a los posibles responsables y establecer el destino de los fondos transferidos.

El rastreo del dinero
El trabajo investigativo estuvo encabezado por el Departamento de Cibercrimen de Pergamino, dirigido por José María Cifuentes, en articulación con la Fiscalía Nº 3, a cargo del fiscal Nelson Mastorchio. También tuvo una intervención destacada el especialista en evidencia digital Martín Raisi, quien participó de las tareas técnicas que permitieron reconstruir la secuencia de operaciones.
Mediante el análisis de los movimientos bancarios y de los registros tecnológicos disponibles, los investigadores lograron establecer el recorrido de los fondos y detectar una dirección de protocolo de Internet (IP) vinculada con Pergamino. Ese elemento permitió orientar las pesquisas hacia posibles involucrados con domicilio en esta ciudad.
La reconstrucción de las transferencias permitió establecer que el dinero habría sido canalizado a través de cuentas bancarias pertenecientes a terceras personas. De esa manera, los fondos fueron desplazados entre distintas cuentas hasta llegar a destinatarios que se encontraban alojados en el sistema penitenciario bonaerense.
De acuerdo con las evidencias reunidas hasta el momento, una parte del dinero habría llegado a un interno de la Unidad Penitenciaria Nº 13 de Junín, quien posteriormente habría transferido parte de esos fondos a otro compañero de celda.
Esta circunstancia incorporó un elemento particular a la investigación, ya que permitió establecer una conexión entre la maniobra de defraudación informática denunciada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las operaciones financieras detectadas y personas privadas de su libertad en el establecimiento penitenciario juninense.

Dos allanamientos positivos
Con los elementos probatorios reunidos durante las tareas de investigación, durante la jornada de hoy se concretaron dos allanamientos vinculados con la causa. Ambos procedimientos arrojaron resultados positivos y permitieron incautar dispositivos electrónicos que podrían aportar información relevante para determinar el alcance de la maniobra.
En los domicilios registrados, los investigadores secuestraron teléfonos celulares y computadoras. Los equipos serán sometidos a peritajes informáticos para recuperar, preservar y analizar posibles evidencias digitales relacionadas con las comunicaciones, las operaciones bancarias y las conexiones utilizadas durante la defraudación.
El análisis de esos dispositivos será una instancia central para avanzar sobre la identificación de quienes habrían intervenido en la maniobra, establecer qué función habría cumplido cada uno y determinar si existieron otras personas involucradas en el circuito de recepción y transferencia del dinero.
Trabajo entre organismos
Los procedimientos fueron realizados mediante un operativo coordinado entre el Departamento de Cibercrimen del Ministerio Público Fiscal de Pergamino y la División Unidad Operativa Federal (DUOF) Pergamino de la Policía Federal Argentina.
La dependencia policial está a cargo del comisario Ezequiel Mazzollini, y su intervención permitió concretar las medidas judiciales dispuestas en el marco de las actuaciones.
La coordinación entre los especialistas en investigación tecnológica, los funcionarios judiciales y los efectivos policiales resultó fundamental para avanzar sobre una modalidad delictiva que utiliza herramientas de comunicación digital y operaciones bancarias para concretar defraudaciones económicas.
Continúa la investigación
La causa permanece en etapa investigativa y está caratulada, hasta el momento, como defraudación informática. Los elementos secuestrados serán examinados mediante peritajes especializados y sus resultados podrían determinar nuevas medidas judiciales.
Los investigadores procuran establecer de manera precisa cómo se produjo el acceso ilegítimo a la cuenta de WhatsApp, quiénes participaron de la maniobra y cuál fue el grado de intervención de cada una de las personas vinculadas con las transferencias.
También buscarán determinar si el circuito financiero detectado comprende otras cuentas bancarias o destinatarios que todavía no fueron identificados.
El objetivo es reconstruir integralmente la operatoria que provocó un perjuicio de 11,7 millones de pesos y reunir las evidencias necesarias para avanzar en el esclarecimiento de la estafa informática, cuyo recorrido permitió conectar a una víctima de Buenos Aires con domicilios de Pergamino y dos internos de la cárcel de Junín.


















