Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO SportsLO Campo
Fúnebres
Policiales

La joven baleada por la Policía salió de terapia intensiva y los padres piden Justicia

La pergaminense continúa bajo seguimiento médico por las lesiones internas sufridas durante un procedimiento en Arrecifes. Su

31 de octubre de 2026 a las 02:03 p. m.
La joven baleada por la Policía salió de terapia intensiva y los padres piden Justicia
Celeste Montarana se encuentra en la sala de internación del Hospital San José. — Foto: LA OPINION

Celeste Belén Montarana, la joven pergaminense de 21 años que sufrió las heridas más graves durante un procedimiento policial en Arrecifes, fue trasladada de Terapia Intensiva a una sala común del Hospital San José. La decisión médica contempló la necesidad de que estuviera acompañada por sus familiares. Aunque neurológicamente se encuentra bien, continúa delicada por las lesiones internas que le provocó el proyectil.

Una evolución delicada

El traslado desde Terapia Intensiva al área de Clínica Médica fue dispuesto por los médicos luego de evaluar su condición y la importancia de que recibiera contención afectiva. Según informaron a sus padres, la paciente presenta una evolución neurológica favorable. Sin embargo, las lesiones en los órganos internos constituyen la principal preocupación y requieren seguimiento permanente.

Publicidad

El impacto del proyectil comprometió distintas estructuras del aparato digestivo y demandó una intervención quirúrgica compleja. La recuperación es lenta y los profesionales deben comprobar que las zonas afectadas cicatricen correctamente para reducir el riesgo de infecciones. Por ese motivo continúan los controles clínicos, los análisis de laboratorio y los estudios por imágenes.

La alimentación se realiza mediante una sonda, con aporte nutricional por vía intravenosa, hasta que sus intestinos recuperen el funcionamiento. Los médicos aguardan que las lesiones del intestino, el duodeno y el estómago cicatricen adecuadamente antes de avanzar con la alimentación por vía digestiva. Cada etapa depende de la respuesta del organismo.

Publicidad

El reclamo familiar

La madre describió este sábado las dificultades que atraviesa su hija desde que fue trasladada a una habitación común. Aunque comprende que la decisión respondió a la necesidad de que Celeste estuviera cerca de sus seres queridos, considera que las condiciones materiales no son las más apropiadas para una paciente que requiere cuidados especiales.

«Estoy con ella, muy dolorida. La trasladaron desde Terapia Intensiva para que tenga contención familiar, pero prefiero que vuelva a la sala de cuidados intensivos porque la atención y la comodidad eran mejores para ella en estos momentos», expresó.

Publicidad

La mujer explicó que está en contacto con representantes del Ministerio de Seguridad bonaerense, ya que la familia recibe asistencia del área de Atención a las Víctimas. Procura que se gestione un espacio con mejores condiciones para la permanencia y recuperación de su hija. «Nosotros necesitamos que ella esté tranquila, cómoda y cuidada. Son divinas las enfermeras, pero los pacientes son muchos», manifestó.

La madre insiste en que la estabilidad no significa que el peligro haya pasado: la paciente continúa con dolores, sondas y controles, y necesita que se garantice un espacio apropiado para su atención.

Publicidad

Contención y oraciones

En medio de la preocupación por las lesiones internas y la incertidumbre sobre los tiempos de recuperación, la familia destaca la importancia del acompañamiento emocional. La madre considera que, aunque Celeste se encuentra bien neurológicamente, el dolor y las consecuencias físicas del disparo hacen necesario que permanezca tranquila y rodeada de sus seres queridos.

Por ese motivo, los familiares difundieron un pedido de cadena de oración para que la comunidad acompañe a la joven con mensajes de apoyo y plegarias. La convocatoria fue compartida con el nombre de Celeste Belén Montarana, de 21 años, y dos solicitudes: que pueda superar las lesiones y que se haga justicia por lo ocurrido.

Publicidad

La causa judicial

La investigación está a cargo del fiscal Darío Giagnorio, de San Nicolás, y aborda los hechos bajo la calificación de violencia institucional. El expediente se encuentra radicado en el Juzgado de Garantías Nº 2 del Departamento Judicial de San Nicolás, a cargo del juez Ricardo Luis Prati, jurisdicción a la que pertenece Arrecifes.

Entre las medidas incorporadas figura el secuestro de las dos armas reglamentarias utilizadas por los efectivos que se desplazaban en el patrullero de la Comisaría de Arrecifes. Se trata de las pistolas correspondientes a cada integrante de la dotación, una mujer y un varón, quienes entregaron el armamento para las pericias balísticas y los análisis que requiera la instrucción.

En el ámbito administrativo, ambos policías fueron desafectados preventivamente de la fuerza mientras avanzan las actuaciones de la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense. La medida no implica por sí misma una determinación de responsabilidad penal, que deberá surgir de las pruebas y de las decisiones de la Fiscalía.

Hasta el momento no trascendieron otras medidas contra los integrantes del móvil, más allá de la notificación formal del inicio de las actuaciones penales. La familia aguarda que la pesquisa esclarezca lo ocurrido y que, si las pruebas lo justifican, los efectivos sean llevados a juicio para que se determine su responsabilidad.

Publicidad

Seis jóvenes perseguidos

El episodio ocurrió cuando los seis pergaminenses regresaban de una celebración nocturna en Arrecifes. En el Volkswagen Gol blanco viajaban tres varones y tres mujeres, entre ellas Celeste y Maite. Al advertir la presencia del automóvil, los ocupantes del patrullero iniciaron un seguimiento con balizas y sirenas encendidas para indicar al conductor que detuviera la marcha e identificar a quienes viajaban.

El recorrido continuó por calles, avenidas y accesos hasta llegar a la autopista. Según trascendió, la persecución se extendió entre seis y ocho kilómetros, desde la zona urbana hasta las inmediaciones de la autopista a la bajada de la ruta provincial 51, en el carril que conduce desde Arrecifes hacia Pergamino.

El desenlace se produjo en ese sector, donde se registraron los disparos policiales que provocaron las lesiones por las que Celeste y Maite necesitaron atención médica. La primera sufrió heridas de mayor gravedad, atravesó una cirugía compleja y permaneció varios días en Terapia Intensiva. Ahora continúa internada en Clínica Médica, con seguimiento profesional y acompañamiento familiar.

Mientras sus padres permanecen concentrados en la recuperación, la causa deberá avanzar con el análisis de las armas secuestradas, la reconstrucción del recorrido de los vehículos y la evaluación de las circunstancias del procedimiento. Esperan que las pruebas permitan esclarecer por qué se efectuaron los disparos y establecer las responsabilidades penales que correspondan.

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...