Tragedia ferroviaria en España: al menos 68 muertos al chocar dos trenes de alta velocidad en Toledo
El ministro de Transportes atribuyó el accidente a la caída del sistema de seguridad y a una autorización para avanzar pese a una señal roja.

Dos trenes de alta velocidad chocaron este miércoles por la mañana a la altura de la estación de Urda, en la provincia española de Toledo, y el balance provisional es de al menos 68 muertos. Un AVE de Renfe que circulaba a unos 200 km/h embistió por alcance a una formación de Iryo que estaba detenida en la vía.
Las cifras se actualizaron varias veces a lo largo de la jornada, a medida que los equipos de emergencia accedían a los vagones. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, elevó el número de fallecidos a 68 por la tarde, luego de un balance anterior de 64. Del total, 24 corresponden al AVE y el resto, a la formación de Iryo.
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Los heridos y los pasajeros
Según el balance oficial, hay 53 heridos de consideración, 15 de ellos en estado grave. En el AVE de Renfe 2080 viajaban 397 pasajeros y en el Iryo 6076, 147 viajeros y un bebé: en total, más de 540 personas entre ambas formaciones.
La magnitud del impacto quedó reflejada en el estado de los convoyes. La locomotora del AVE quedó incrustada en el vagón de cola del Iryo, que resultó completamente destruido y calcinado. Dos vagones de la formación de Iryo descarrilaron hacia el terraplén y la cabeza motriz del AVE también cayó por el talud. Las fuerzas de seguridad informaron que todos los fallecidos del AVE viajaban en el vagón que encabezaba la formación.
Qué dijo el ministro de Transportes
Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, calificó el episodio de “verdaderamente inverosímil” y ofreció una reconstrucción detallada de la secuencia.
Según explicó, alrededor de las 8.30 el sistema de control LZB de la estación de Urda cayó como consecuencia de un fallo de comunicación entre tres ordenadores de la red y, en un tramo de 63 kilómetros, la línea quedó sin ese sistema de seguridad. “Eso produjo la detención automática de todos los trenes que circulaban por ese tramo”, señaló. Esa es la razón por la que el Iryo se encontraba detenido.
A partir de ese momento, de acuerdo con el relato del ministro, tomó el mando el centro de control de ADIF que funciona las 24 horas en la estación de Atocha. Allí “se decidió que el tren que luego impactó con el Iryo, que estaba detenido, reanudara la marcha con normalidad”. Y agregó el punto central: “Había una señal roja que impedía que eso sucediera; pese a eso, se le autorizó”.
Puente precisó que entre las 8.36 y las 8.52 el AVE recorrió 25 kilómetros a unos 200 kilómetros por hora hasta impactar contra la otra formación. El ministro reconoció que no existía ningún sistema de seguridad que pudiera impedir un error humano en esas condiciones y descartó presentar su renuncia.
Una fuente con acceso a la investigación había señalado previamente a la agencia Reuters que el Iryo estaba detenido por orden de ADIF, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, debido a un fallo en la señalización.
El testimonio de un sobreviviente
Jesús Jerónimo, de 54 años, viajaba en el segundo vagón del AVE con destino a Sevilla. “Iba trabajando en mi portátil y sentí una aceleración muy bestial y me he empotrado con el asiento de delante”, relató al diario El País. Y describió los momentos posteriores: “Ha salido gente despedida. Hemos pensado que habíamos descarrilado. Luego, poco a poco, hemos salido y hemos visto que nuestro tren estaba inclinado. Había muchos heridos y gente nerviosa”.
La reacción oficial
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se trasladó a la zona del siniestro. “Toda España está de luto. Hay familias quebradas; algunas no saben el paradero de sus allegados”, expresó en conferencia de prensa. Sobre la investigación, sostuvo que una de las prioridades “es determinar por qué sucedió esta tragedia” y anticipó: “Si ha habido negligencias, se sabrá”.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, informó la movilización de recursos de Samur-Protección Civil y Bomberos hacia el lugar. La Comunidad de Madrid y Extremadura decretaron tres días de luto oficial.
El servicio de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía quedó suspendido. Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo.

El segundo accidente mortal del año en la misma línea
El siniestro ocurre menos de diez meses después de otra tragedia en la misma línea. En enero de este año, un tren de Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid con 317 pasajeros descarriló a la altura de Adamuz, en Córdoba: los últimos vagones invadieron la vía contigua y, segundos después, fueron embestidos por un Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario rumbo a Huelva. Aquel accidente dejó decenas de muertos y alrededor de un centenar de heridos.
Consultado sobre si existe relación entre ambos episodios, Sánchez desligó el accidente de Urda del de Adamuz y se comprometió a “reforzar la seguridad y la confianza” en la red de alta velocidad.
España cuenta con unos 4.000 kilómetros de vías de alta velocidad, la segunda red más extensa del mundo después de la de China. El antecedente más grave del país sigue siendo el descarrilamiento de Angrois, en 2013, que dejó 80 muertos.
El mensaje del Gobierno argentino
A través de un comunicado publicado en sus redes sociales oficiales, el Gobierno argentino expresó “su profundo pesar por el trágico accidente ferroviario ocurrido en España” y transmitió sus condolencias a los familiares de las víctimas. Las autoridades trabajan para determinar si hay argentinos entre los fallecidos o los heridos.


















