Quién era Roberto Farías García, el pergaminense que murió en un choque en Punta Cana
Roberto Farías García, de 30 años, era protesista dental y vivía en República Dominicana. Sus padres, residentes en Pergamino, reclaman justicia tras el choque fatal y buscan al conductor que escapó.

Roberto Farías García tenía 30 años, era protesista dental y había construido una nueva vida en Punta Cana, República Dominicana, adonde se había radicado con la esperanza de ayudar económicamente a sus padres. El viernes murió al ser atropellado por un camión cargado con piedras mientras circulaba en moto. El conductor escapó y su familia reclama que lo identifiquen y detengan. En diciembre tenía previsto regresar a Pergamino junto a su pareja, después de seis años sin reencontrarse con sus padres.
Ester García, de 70 años, y Rolando Farías, de 79, esperaban ese momento con una enorme ilusión. Contaban los días para volver a abrazar a su hijo, a quien llamaban cariñosamente “Robert” y que también era conocido como “Robin” en Pergamino. La tragedia transformó aquella expectativa en una espera dolorosa, atravesada por la incertidumbre sobre la investigación y las dificultades para trasladar sus restos a la Argentina.
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Diario LA OPINIÓN habló con los padres del protesista dental, quienes, entre lágrimas, reconstruyeron parte de su historia y expresaron su desesperación por lo ocurrido. Además de reclamar justicia, pidieron colaboración para encontrar testigos que permitan establecer las circunstancias del siniestro vial e identificar al conductor del camión que, según denunciaron, abandonó el lugar después de atropellar a su hijo.

El choque fatal en Punta Cana
El siniestro ocurrió el viernes, entre las 16:30 y las 17, sobre el Boulevard Turístico Frank Rainieri, a la altura del cruce con Domingo Maíz, en Punta Cana. Roberto circulaba en moto y se dirigía a entregar un trabajo cuando fue atropellado por un camión que transportaba caliche, un material utilizado en distintas obras de construcción.
De acuerdo con el relato de su familia, una maniobra del camionero provocó el choque fatal. Tras el impacto, el conductor se habría retirado del lugar sin asistir a la víctima. Los padres de Roberto reclaman que se investigue lo sucedido, se determine cómo se produjo el accidente y se establezcan las responsabilidades correspondientes.
La familia atraviesa ahora dos situaciones igualmente difíciles: el duelo por la muerte de un hijo y la incertidumbre respecto de los pasos necesarios para trasladar sus restos desde República Dominicana hasta Pergamino. Ester expresó su angustia ante la falta de certezas sobre cuándo y de qué manera podrá despedirlo en su ciudad.

“En ese lugar pasaron varios accidentes, nadie hace nada. Me lo atropelló el camión y se fue dejándomelo tirado. No puedo más del dolor. Y ahora no sé cuándo ni cómo me lo traerán”, expresó la madre durante la entrevista con este diario.
Sus palabras reflejan el reclamo de una familia que busca respuestas y espera que la investigación avance para esclarecer las circunstancias de la muerte de Roberto.
Una vida entre Pergamino y el exterior
Antes de emigrar, Roberto había desarrollado parte de su vida en Pergamino. Durante su adolescencia y juventud practicó deportes en instituciones de la ciudad: jugó al fútbol en el club Sports y al rugby en el club Pingüinos. Con el paso de los años, sus proyectos personales y laborales lo llevaron a buscar oportunidades fuera del país.
Su decisión de emigrar estuvo relacionada, según contó Ester, con el deseo de mejorar la situación económica familiar. Sus padres ya eran mayores y él quería que pudieran vivir con mayor tranquilidad.
“Yo tengo 70 años, el padre 79, y él dijo: ‘Mamá, no te preocupes, me voy del país para que después ustedes estén bien’”, recordó Ester al reconstruir aquella conversación.
La mujer se había radicado en Pergamino hacía aproximadamente dos décadas, después de vivir en Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora. Rolando, oriundo de Juncal, en la provincia de Santa Fe, había trabajado como camionero. Ambos construyeron su vida familiar en la ciudad y vieron cómo su hijo comenzaba a abrirse camino en el exterior.
“Nos hicimos pergaminenses, pero mi hijo se fue con la intención de que sus padres estuvieran mejor”, insistió Ester.
Roberto había tenido diferentes empleos durante su permanencia en República Dominicana, entre ellos tareas de mantenimiento en un hostal de Punta Cana. Más adelante, se desempeñó como protesista dental y puso en marcha un laboratorio junto a un amigo argentino, con el propósito de consolidar una actividad laboral propia.
La pandemia de COVID-19 también condicionó su historia. Según relató su madre, durante ese período no pudo regresar a la Argentina, y el tiempo sin encuentros presenciales con sus padres se extendió hasta llegar a los seis años.
El amor y los planes truncos
En 2018, Roberto conoció a Anahí Ríos, a quien llamaban Anita, su compañera de vida. Desde entonces compartieron experiencias y proyectos. En las redes sociales, él publicaba fotografías en las que mostraba el vínculo afectivo que los unía.
La pareja había recorrido distintos destinos, entre ellos Miami, San Francisco y México, mientras intentaba progresar laboralmente. El viaje a Pergamino previsto para diciembre representaba una oportunidad especial: volver a la Argentina juntos y reencontrarse con la familia después de tantos años.
“Era un chico sano. Anduvo por Miami, por San Francisco, por México, siempre acompañado de Anita. Los dos luchando para ayudarnos porque todos sabemos cómo está este país”, contó Ester.
La madre también recordó que estaba preparando una bienvenida para su hijo. La ilusión era tan grande que imaginaba recibirlo con carteles y expresiones de alegría, como una manera de compensar los años de distancia.
“Yo saltaba de alegría esperándolo. Lo iba a recibir con pancartas para darle la bienvenida a mi hijo de nuevo”, relató, sin poder contener el llanto.
Ese reencuentro ya no podrá concretarse como lo habían imaginado. La familia intenta ahora afrontar las gestiones derivadas de la muerte y conseguir que se esclarezca lo ocurrido en Punta Cana.
Un pedido de justicia
Rolando también habló sobre el vínculo con su hijo y el dolor que atraviesa junto a su esposa. Recordó que había llegado a Pergamino para jugar al fútbol, que después regresó a Buenos Aires y que allí conoció a Ester. La pareja lleva cuatro décadas junta y Roberto fue el hijo que tuvieron en común.
“Lo tuvimos de grandes, hasta los 22 estuvo con nosotros. Y salió para ayudarnos y salir adelante. Pedimos justicia por nuestro hijo”, manifestó el padre.
Ester, por su parte, destacó el afecto que Roberto despertaba entre las personas que lo conocieron. Según aseguró, tenía amistades en distintos lugares y era querido por quienes compartieron con él diferentes etapas de su vida.
“Él tiene amigos por donde sea, lo aman”, expresó.
En medio del dolor, la mujer también recordó que su hijo había manifestado su voluntad de donar órganos. Esa posibilidad le permite encontrar un pequeño consuelo frente a una pérdida que todavía intenta asimilar. “Seguramente alguien tiene algún pedacito de él”, dijo.
Sin embargo, la preocupación por el traslado de los restos y la necesidad de conocer qué sucedió continúan presentes. “Nosotros vivimos los dos solos acá en Pergamino. ¿Cómo hago para traer a mi hijo?”, se preguntó Ester.
Los padres reclamaron formalmente que se investigue el siniestro, se identifique a los responsables y se garantice que el caso avance hasta esclarecer las circunstancias de la muerte.
El pedido de testigos
La familia también recurrió a las redes sociales para solicitar la colaboración de quienes pudieran haber presenciado el accidente o contar con información útil para la investigación. A través del perfil de Facebook de Roberto, difundieron un mensaje para pedir datos que permitan localizar al conductor involucrado.
“Nos arrebataron a Robert, una persona llena de sueños, de vida y de amor por los suyos. Su partida ha dejado un vacío inmenso en el corazón de quienes tuvimos la dicha de conocerlo y amarlo”, expresaron en la publicación.
En el mismo mensaje, solicitaron que cualquier persona que haya visto lo ocurrido, tenga información relevante o conozca algún dato que pueda contribuir al esclarecimiento del hecho se comunique con la familia o con las autoridades correspondientes.
Los números de contacto difundidos por sus allegados son:
829-282-6790
849-405-7614
829-267-1954
“Queremos respuestas, queremos que se esclarezcan los hechos y, sobre todo, queremos justicia para Robert”, señalaron en el pedido, en el que también solicitaron compartir la publicación para ampliar su alcance y llegar a posibles testigos.
Un homenaje antes del partido
El recuerdo de Roberto también estuvo presente en el ámbito deportivo. Este domingo, antes de un encuentro correspondiente a la Liga de Fútbol 7 del Este, se realizó un homenaje en su memoria con un minuto de silencio.
El gesto fue una muestra del acompañamiento de quienes conocieron su historia y de una comunidad que se sumó al recuerdo del pergaminense fallecido en República Dominicana.
Mientras sus familiares intentan reunir fuerzas para atravesar el duelo, mantienen dos objetivos centrales: poder trasladar a Roberto a Pergamino para despedirlo y lograr que se esclarezca el choque que terminó con su vida.
A seis años de la última vez que pudieron abrazarlo, Ester y Rolando se preparaban para recibirlo en diciembre. Ahora, en medio de una ausencia que ninguna bienvenida podrá reparar, reclaman que el conductor sea identificado y que la investigación permita conocer toda la verdad sobre lo sucedido.
























