Menos velocidad, más seguridad: por qué 40 km/h como máxima para las avenidas
Esta iniciativa tiene como principal objetivo proteger la vida e integridad física de todos aquellos que utilizan calles de Pergamino, tanto los conductores y motociclistas como peatones y ciclistas.

Tal como adelantara LA OPINION en ediciones anteriores, como así también en la web y redes sociales, el Municipio trabaja de manera activa para establecer en 40 kilómetros por hora la velocidad máxima de circulación en todas las avenidas de la ciudad, como parte de una política integral orientada a fortalecer la seguridad vial y prevenir siniestros de tránsito.
Esta iniciativa tiene como principal objetivo proteger la vida e integridad física de todos aquellos que utilizan calles de Pergamino, tanto los conductores y motociclistas como peatones y ciclistas. ¿Pero por qué la implementación? La reducción de la velocidad apunta especialmente a zonas donde se registra una importante circulación de vehículos y, al mismo tiempo, una elevada presencia de peatones.
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Desde el Municipio, y ante la consulta del Diario, explicaron que la medida responde a la necesidad de avanzar con acciones concretas de prevención y generar condiciones de circulación más seguras. La premisa es que una menor velocidad permite contar con más tiempo de reacción ante una situación imprevista, disminuye considerablemente la distancia necesaria para detener un vehículo y reduce la energía liberada en caso de producirse un impacto.
El subsecretario de Tránsito, Marcos Turrini, destacó en la nota con este medio que esta propuesta se enmarca en una política de prevención. “Estamos proponiendo establecer este límite de velocidad en todas las avenidas de la ciudad, entendiendo que es una medida que apunta fundamentalmente a cuidar a quienes circulan por nuestras calles”, señaló.
La discusión sobre las velocidades máximas adquiere especial importancia en todas las avenidas, donde conviven diferentes actores del tránsito y donde, por las características propias de estos corredores, suele concentrarse un importante flujo vehicular. A esto se suma el movimiento peatonal, el ingreso y egreso a comercios, instituciones educativas, espacios públicos y otros puntos de concentración de personas.
Seguridad vial, siempre
En ese contexto, respetar la velocidad máxima no debe ser entendido solamente como el cumplimiento de una norma, sino como una conducta fundamental para poder prevenir siniestros. El exceso de velocidad reduce las posibilidades de realizar las maniobras defensivas, aumenta la distancia de frenado y puede transformar una situación de riesgo en un accidente de mayor gravedad.
La propuesta contempla además que el nuevo límite sea aplicado en las avenidas de la ciudad, con la correspondiente señalización vial que ya está colocada para que todos los conductores se informen al respecto. Entre los corredores alcanzados por esta política se encuentran avenidas como Colón, de Mayo, Ameghino, Paraguay, Rocha, Hipólito Irigoyen y Juan B. Justo, entre otras arterias de importante circulación.
Cabe recordar que, de acuerdo con la normativa vigente, existen límites generales de velocidad para las distintas vías de circulación, pero los municipios, en su carácter de autoridad local de tránsito, cuentan con facultades para establecer límites inferiores cuando las características particulares de una determinada zona así lo justifican.
En este caso, la intención municipal es establecer un criterio uniforme de 40 km/h para todas las avenidas, entendiendo que la reducción de la velocidad contribuye a generar un entorno urbano más seguro y previsible.
El proyecto ya fue elevado al Concejo Deliberante, donde en la próxima sesión deberá ser analizado y eventualmente aprobado para que pueda entrar en vigencia; una vez sancionada la ordenanza, aunque ya se hizo la colocación de señalización vial para informar claramente a los automovilistas sobre el nuevo límite.
Autoridad local
Turrini explicó que la Municipalidad cuenta con competencia como autoridad local de tránsito para regular y ordenar la circulación dentro de su jurisdicción, de acuerdo con el marco establecido por la Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449 y la Ley Provincial N.º 13.927.
En particular, el funcionario señaló que el artículo 2° de la Ley Nº 24.449 contempla la posibilidad de establecer exigencias particulares en materia de tránsito urbano cuando existen circunstancias locales que así lo justifican, siempre que las medidas estén debidamente fundamentadas y señalizadas, tal como sucede en Pergamino.
Más allá de la futura aprobación de la ordenanza, desde el área de Tránsito consideran fundamental que exista un compromiso de los conductores con el respeto de las normas viales. La señalización y los controles constituyen herramientas necesarias, pero la prevención también depende directamente de las decisiones que toma cada persona al momento de conducir.
En una ciudad donde diariamente circulan automóviles, motocicletas, bicicletas y peatones por los mismos espacios, la velocidad se convierte en un factor determinante para la seguridad. Circular dentro de los límites establecidos permite anticipar situaciones, mantener un mayor control del vehículo y disponer de mejores condiciones para reaccionar frente a una maniobra inesperada, el cruce de un peatón o cualquier otra circunstancia que pueda presentarse en la vía pública.
El mensaje que acompaña la iniciativa es claro: llegar unos minutos antes nunca puede estar por encima de la seguridad de quienes transitan por la ciudad. El respeto de las velocidades máximas, junto con el uso del cinturón de seguridad, el casco en motociclistas, la prohibición de conducir bajo los efectos del alcohol y el cumplimiento del resto de las normas, constituye una de las bases para construir una circulación urbana más segura.




















