Máxima 40 Km: Pergamino refuerza los límites de velocidad en sus avenidas
La medida alcanza a arterias tales como Colón, Ameghino, Paraguay, Rocha, Hipólito Irigoyen y Juan B. Justo, donde la señalización permite recordar a los conductores cuál es la velocidad que deben mantener al transitar por estos corredores.

Respetar las velocidades máximas establecidas para circular por las calles y avenidas de Pergamino constituye uno de los principales aspectos para mejorar la seguridad vial y reducir los riesgos de siniestros. En este marco, se viene incorporando nueva cartelería en diferentes sectores de la ciudad con el objetivo de informar a los conductores sobre las velocidades permitidas y reforzar el cumplimiento de las normas de tránsito.
La medida alcanza a las principales avenidas de Pergamino, entre ellas Colón, Ameghino, Paraguay, Rocha, Hipólito Yrigoyen y Juan B. Justo, donde la señalización permite recordar a los conductores cuál es la velocidad que deben mantener al transitar por estos corredores.
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Si bien la normativa vigente establece como referencia una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora para las avenidas, los municipios cuentan con la facultad de establecer límites inferiores cuando las características de una determinada arteria y sus políticas de prevención de accidentes así lo consideran necesario. De esta manera, las autoridades locales pueden adaptar las velocidades a las condiciones particulares de circulación y priorizar la seguridad de quienes utilizan diariamente la vía pública.
Seguridad vial, siempre
Uno de los casos más claros se encuentra en avenida de Mayo, una de las arterias más importantes y de mayor movimiento vehicular de Pergamino, donde la velocidad máxima establecida es de 40 kilómetros por hora.
Este límite está vinculado, además, con el funcionamiento de los semáforos instalados a lo largo de la avenida y la denominada “onda verde”. Mantener una velocidad constante de 40 kilómetros por hora permite acompañar la sincronización semafórica prevista para este corredor, favoreciendo una circulación más fluida y evitando aceleraciones y frenadas innecesarias.
La importancia de respetar estas velocidades está directamente relacionada con la seguridad vial. En una ciudad donde conviven automóviles, motocicletas, bicicletas y peatones, reducir la velocidad permite contar con mayor tiempo de reacción ante situaciones imprevistas y, fundamentalmente, disminuye la gravedad de las consecuencias ante una eventual colisión.
Mayor señalización
La nueva cartelería busca que los límites sean visibles para quienes circulan por las distintas arterias y que los conductores puedan conocer con claridad las condiciones establecidas para cada sector. La señalización constituye así una herramienta preventiva que se suma a los controles y a las políticas que se vienen implementando para ordenar el tránsito.
En el caso de avenida de Mayo, respetar los 40 kilómetros por hora tiene una doble finalidad: cumplir con el límite establecido y contribuir al funcionamiento de la onda verde. Una velocidad uniforme permite aprovechar la sincronización de los semáforos, generando un tránsito más ordenado y reduciendo maniobras bruscas.
El concepto se extiende al resto de las avenidas donde se han establecido límites específicos. La posibilidad de reducir la velocidad máxima respecto del límite general previsto por la normativa responde a una decisión vinculada con las características de cada corredor y con las políticas locales orientadas a la prevención de siniestros.
En definitiva, la incorporación de señalización apunta a reforzar un mensaje que resulta clave para la convivencia en las calles: los límites de velocidad no son solamente una cuestión normativa, sino una herramienta concreta de prevención. Respetarlos permite mejorar los tiempos de reacción, ordenar la circulación y contribuir a una movilidad urbana más segura para todos.















