La Casa Socorrense celebra 50 años de historia, encuentro y pertenencia
La institución, con sede en Rivadavia 648, cumple este viernes medio siglo de trayectoria. Chichí Ninona, de 91 años e hija de uno de sus precursores, recordó los orígenes de la entidad, destacó su presente y compartió las emociones que la unen a El Socorro.

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La Casa Socorrense cumple este viernes 50 años de trayectoria, manteniendo vigente el espíritu de encuentro que impulsó su creación. Ubicada actualmente en Rivadavia 648, la institución nació por iniciativa de un grupo de exresidentes de El Socorro con el propósito de reunir y cobijar a los socorrenses radicados en Pergamino y preservar los vínculos construidos a partir de una historia y un lugar compartidos.
En diálogo con el programa Fuera de Página, Chichí Ninona, de 91 años e hija de uno de los precursores de la entidad, repasó los comienzos de la Casa Socorrense y destacó la importancia que conserva como espacio de encuentro para la comunidad.
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“La Casa Socorrense surge después del primer encuentro socorrense realizado en el año 1976 en El Socorro, del que participaron más de 3000 comensales”, contó Ninona. Y agregó: “Después de esa fiesta se siguieron reuniendo con los socorrenses de Pergamino y compraron la primera casa en calle Luzuriaga”.

La iniciativa tenía como objetivo principal, tal como lo indica su nombre, ofrecer un espacio de pertenencia y encuentro a quienes habían dejado la localidad para radicarse en Pergamino. Ese espíritu continúa vigente y se renueva cada vez que se organizan actividades para reunir a la comunidad. “Cuando hacemos un reencuentro contamos con mucha gente que quiere sumarse a nuestra comunidad”, puntualizó.
Al referirse a la identidad histórica de la institución y a la placa que se encuentra en la fachada de la actual sede, donde se lee Villa Angélica – Asociación ex Residentes de El Socorro, Ninona explicó: “Angélica era esposa y prima de su fundador, Manuel Anselmo Ocampo. Cuando se crea en 1890 la estación ahí toma el nombre de El Socorro”.

Una institución abierta a la comunidad
En la actualidad, la Casa Socorrense desarrolla actividades sociales y propuestas de formación y participación. Entre ellas se encuentra el Taller de la Memoria, a cargo de Estefi Tomasich, que actualmente cuenta con 30 participantes.
“Son actividades sociales y de talleres, como el Taller de la Memoria”, precisó Ninona. A su vez, la Comisión realiza reuniones periódicas y organiza almuerzos y celebraciones que permiten mantener el contacto entre los integrantes de la comunidad.
La entrevistada también destacó el movimiento cultural y social que caracteriza a El Socorro, donde se desarrollan distintas iniciativas, entre ellas las actividades de la Biblioteca Popular Melchor Echagüe, la Fiesta de Colectividades y El Socorrock.
En particular, recordó con emoción una visita a la Biblioteca Nacional, en Buenos Aires, donde pudo conocer el reconocimiento que recibe la biblioteca de su localidad. “Me emocioné mucho cuando fui a la sede de la Biblioteca Nacional en Buenos Aires, donde está destacada la Biblioteca Echagüe de El Socorro, por la cantidad de ejemplares y por la actividad que tiene. Realmente es un centro de cultura muy importante”, destacó.

El desafío de sumar a las nuevas generaciones
Uno de los desafíos que enfrenta la institución es lograr que los jóvenes se acerquen y participen de la Comisión. Sobre este punto, Ninona reconoció que no siempre resulta sencillo convocarlos, aunque remarcó que la entidad mantiene sus puertas abiertas.
“Incorporar a los más chicos es difícil porque tienen otros intereses. Nosotros estamos abiertos a todo, y esperamos que se acerquen con ideas de nuevos talleres”, expresó. No obstante, destacó la función que viene desarrollando la actual Comisión.
Otro aspecto particular de la organización es su modalidad de sostenimiento económico. La Casa Socorrense no cuenta con socios ni con una cuota mensual, sino que se solventa a través de las reuniones gastronómicas que organiza.
“Todos los socorrenses que habitan Pergamino y la región son dueños también de La Casa Socorrense, es decir participan de todo, se sienten con derecho propio”, afirmó Ninona, sintetizando el sentido de pertenencia que caracteriza a la institución.
Un aniversario para reencontrarse con la historia
En el marco de los 50 años, la Casa Socorrense prepara un almuerzo de celebración que se realizará el próximo 15 de noviembre. La jornada tendrá también un espacio dedicado a recuperar la memoria de los primeros encuentros y poner en valor el recorrido de la entidad.
“Ese día vamos a proyectar un video del primer reencuentro que fue filmado por el gran fotógrafo Devito. También tenemos para hacer un taller Vida y obra de La Casa Socorrense, a cargo de Danilo Zanoni, para implementar más aún nuestro cariño y respeto por nuestra historia”, anticipó.
La historia institucional está atravesada por los recuerdos de quienes encontraron en Pergamino un nuevo lugar para vivir, pero nunca dejaron de sentirse parte de El Socorro. En ese sentido, al ser consultada sobre qué es lo que más nostalgia le despierta de su pueblo, Ninona respondió desde un lugar profundamente personal:
“Mi infancia, la escuela, mis amigos. Todos los seres humanos tenemos una parte de la historia de la niñez y la adolescencia. Son las épocas que uno más retiene, al menos en mi caso que hoy tengo 91 años”.
A medio siglo de sus comienzos, la Casa Socorrense continúa siendo mucho más que una sede de reuniones: es un espacio donde la memoria, la identidad y los afectos mantienen unidos a quienes comparten una historia con El Socorro.


















