Continúa el paro de colectivos en Pergamino y el Municipio descarta una ayuda económica
Si bien desde la Comuna reconocen que existen factores externos que incidieron sobre la estructura de costos de la prestataria, consideran que en este momento no es posible destinar fondos municipales para sostener su funcionamiento.

Pergamino atraviesa una nueva jornada sin servicio de transporte público de pasajeros como consecuencia del paro de actividades que llevan adelante los trabajadores de La Nueva Perla, la empresa concesionaria del servicio urbano y de los recorridos que conectan con las localidades de Manuel Ocampo, Mariano Benítez y El Socorro. El conflicto, originado en un reclamo salarial de los empleados, continúa sin una solución a la vista y mantiene en incertidumbre a cientos de usuarios que dependen diariamente de los colectivos para trasladarse.
El escenario no presenta, por el momento, señales concretas de resolución. De acuerdo con lo que pudo saber LA OPINION, desde el Municipio transmitieron a los representantes de la empresa que actualmente no están dadas las condiciones económicas para otorgar una asistencia financiera que permita afrontar la situación y encontrar una salida al conflicto.
Las mas leidas de Pergamino
Todos por Romi: el humor se convertirá en un abrazo solidario para acompañar su recuperación

El Parque Solar de Pergamino aportará energía equivalente al consumo de 12.000 hogares

Pergamino suma nuevos puestos gastronómicos en la Plaza de Ejercicios

Fabricio Forcat, el sacerdote pergaminense que llevará su mirada de la fe al corazón del Vaticano

Pergamino aprobó la ordenanza de pirotecnia cero: qué se podrá vender y cuáles serán las sanciones

La posibilidad de que el Gobierno local aporte recursos para colaborar con la empresa formó parte de las conversaciones mantenidas en torno a la crisis del servicio. Sin embargo, la respuesta municipal fue que las actuales restricciones presupuestarias impiden avanzar con una ayuda económica de esas características. Si bien desde el Ejecutivo reconocen que existen factores externos que incidieron sobre la estructura de costos de la prestataria, consideran que en este momento no es posible destinar fondos municipales para sostener su funcionamiento.
Entre los elementos que complicaron la ecuación económica de La Nueva Perla aparecen los incrementos registrados en el combustible y otros componentes necesarios para mantener las unidades en circulación. Se trata de costos que impactan directamente sobre la actividad del transporte y que, en un contexto económico complejo, agregan dificultades a una prestación que ya venía atravesando inconvenientes.
No obstante, más allá de las explicaciones vinculadas con el funcionamiento económico de la empresa, el reclamo de los trabajadores continúa siendo el punto central del conflicto. La falta de respuestas en materia salarial derivó en la medida de fuerza que dejó sin colectivos a la ciudad y a las localidades rurales alcanzadas por la concesión.
Una reunión clave con la UTA
En este contexto, este jueves está prevista una reunión con representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio que representa a los trabajadores del sector, con el propósito de acercar posiciones y encontrar una alternativa que permita destrabar la situación.
El encuentro aparece como una instancia importante para intentar alcanzar un entendimiento entre las partes y generar las condiciones necesarias para que los choferes retomen sus actividades. La expectativa está puesta en que las conversaciones permitan avanzar sobre el reclamo salarial y establecer algún mecanismo que posibilite levantar el paro.
Por ahora, no hay certezas respecto de cuándo podría restablecerse el servicio. La continuidad de la medida de fuerza dependerá de los resultados de las negociaciones y de las respuestas que puedan ofrecerse a los trabajadores. Mientras tanto, los usuarios siguen sin contar con una prestación fundamental para la movilidad cotidiana.
El impacto en la ciudad y las localidades
La interrupción del transporte público representa un inconveniente significativo para numerosos pergaminenses que utilizan los colectivos para concurrir a sus lugares de trabajo, establecimientos educativos, centros de salud y realizar distintas actividades. La situación también afecta a los habitantes de Manuel Ocampo, Mariano Benítez y El Socorro, que dependen de los recorridos de La Nueva Perla para comunicarse con la ciudad cabecera.
La falta de colectivos obliga a reorganizar traslados y buscar alternativas, con las dificultades que eso implica para quienes no cuentan con un vehículo particular o no tienen otras opciones de movilidad.
Así, el conflicto del transporte vuelve a poner en primer plano las dificultades económicas que atraviesa la prestación del servicio público de pasajeros en Pergamino. Con el Municipio sin posibilidades de aportar asistencia financiera y los trabajadores sosteniendo su reclamo, la reunión de este jueves con la UTA aparece como el próximo paso para intentar encontrar una salida.
Hasta entonces, la ciudad continuará afectada por una medida de fuerza que no solamente involucra a la empresa y sus empleados, sino que tiene consecuencias directas sobre cientos de vecinos que necesitan del transporte público para desarrollar sus actividades.
















