El celular al volante, en la mira de los controles de tránsito en Pergamino
La iniciativa es llevada adelante por la Subsecretaría de Inspección General y Tránsito y forma parte de las políticas de seguridad vial que se vienen desarrollando en la ciudad.

El Municipio de Pergamino sigue adelante con el esquema de fiscalización destinado específicamente a controlar el uso del teléfono celular durante la conducción, una conducta que se encuentra prohibida por las normas de tránsito y que constituye una de las principales fuentes de distracción al momento de circular por la vía pública.
La iniciativa es llevada adelante por la Subsecretaría de Inspección General y Tránsito y forma parte de las políticas de seguridad vial que se vienen desarrollando en la ciudad, con el objetivo de prevenir siniestros y promover conductas responsables entre quienes transitan diariamente por las calles y avenidas.
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La particularidad de esta nueva modalidad es que los controles serán específicos y sistemáticos, poniendo el foco en la utilización del celular mientras se conduce. Los operativos alcanzarán tanto a quienes circulan en vehículos particulares como a los conductores profesionales que prestan servicios de transporte público de pasajeros.
En este caso, la fiscalización comprenderá no solo a vehículos particulares porque también se incluyen a choferes de colectivos, taxis y remises. Desde el área municipal remarcaron que la intención es aplicar el mismo criterio de control independientemente del tipo de vehículo, priorizando el comportamiento de quien se encuentra al volante y la responsabilidad que implica conducir en la vía pública.
Una conducta de alto riesgo
El subsecretario de Inspección General y Tránsito, Marcos Turrini, explicó que hasta el momento este tipo de controles no se desarrollaba de manera sistemática y que la decisión responde a la necesidad de profundizar las acciones preventivas.
“Se trata de una medida que hasta el momento no se aplicaba de manera sistemática y que busca fortalecer las políticas de seguridad vial, incorporando controles más directos sobre prácticas de riesgo”, señaló el funcionario.
Turrini recordó que utilizar el teléfono celular mientras se conduce constituye una infracción grave y advirtió sobre las consecuencias que puede generar una distracción de apenas algunos segundos.
“El uso del celular incrementa significativamente el riesgo de siniestros, porque genera distracciones que pueden resultar fatales. No solo se pone en peligro la vida del conductor, sino también la de los pasajeros y peatones”, sostuvo.
La problemática no se limita exclusivamente a hablar por teléfono. También representa un factor de riesgo manipular el dispositivo para enviar o leer mensajes, consultar redes sociales, utilizar aplicaciones, observar notificaciones o realizar cualquier otra acción que obligue al conductor a desviar la atención de la circulación.
La distracción provocada por el teléfono afecta la capacidad de mantener una observación permanente del entorno y disminuye la posibilidad de reaccionar adecuadamente frente a una situación imprevista. En una ciudad con una circulación cada vez más intensa, este tipo de conductas adquiere especial relevancia dentro de las estrategias destinadas a reducir los siniestros viales.
Controles para particulares y profesionales
Uno de los aspectos centrales de la nueva modalidad es que los operativos no estarán dirigidos únicamente a los automovilistas particulares. También se controlará a quienes tienen a su cargo la conducción de vehículos destinados al transporte de pasajeros.
De esta manera, colectivos, taxis y remises quedarán incluidos dentro de los procedimientos de fiscalización. Para el Municipio, la responsabilidad es aún mayor cuando se trata de conductores profesionales, debido a que además de su propia seguridad tienen a su cargo la integridad de las personas que transportan.
La medida apunta a que el respeto de las normas sea uniforme en todo el tránsito urbano. La condición de conductor profesional o particular no modifica la obligación de mantener la atención sobre la circulación y evitar cualquier comportamiento que pueda generar un riesgo.
En paralelo con la fiscalización, desde el área de Tránsito consideran fundamental avanzar en acciones de concientización que permitan modificar hábitos incorporados por parte de algunos conductores. El objetivo no es solamente sancionar las infracciones, sino también generar mayor conciencia sobre las consecuencias que pueden derivarse de una conducta que muchas veces es considerada cotidiana o de bajo riesgo.
Una política de prevención
Los nuevos controles se incorporan al conjunto de acciones que el Municipio viene desarrollando dentro de su estrategia de prevención de accidentes y ordenamiento del tránsito. En ese marco, la fiscalización constituye una de las herramientas utilizadas para detectar y corregir conductas que pueden contribuir a la generación de siniestros.
El uso del celular al volante se suma así a otras conductas que son observadas durante los operativos de seguridad vial, en una estrategia que busca incrementar el cumplimiento de las normas y reducir progresivamente los factores de riesgo presentes en las calles de Pergamino.
A la tarea de control se prevé sumar un trabajo articulado con las empresas de transporte, particularmente para reforzar las instancias de capacitación y sensibilización destinadas a los conductores profesionales.
La intención es que la prevención no quede limitada al momento de una infracción, sino que forme parte de un proceso más amplio de formación y concientización. En ese sentido, mantener la atención sobre el tránsito, respetar las velocidades establecidas y evitar el uso de dispositivos que generen distracciones son aspectos fundamentales para avanzar hacia una circulación más segura.
Desde el Municipio remarcaron que el cumplimiento de las normas no representa solamente una obligación legal, sino también una responsabilidad individual frente al resto de quienes comparten el espacio público. Cada distracción al volante puede tener consecuencias para terceros y, por ese motivo, la decisión de intensificar los controles sobre el uso del celular busca instalar con mayor fuerza un mensaje preventivo: cuando se conduce, la atención debe estar puesta exclusivamente en el camino y en las condiciones del tránsito.






















