Terrenos baldíos con pastos altos: un problema estival

Los reclamos por la presencia de malezas en diferentes espacios de la ciudad se reiteran en temporada de verano. Vecinos de un sector del barrio Cámara de Comercio, están preocupados por la inseguridad y la proliferación de insectos y roedores.
DE LA REDACCION. La lluvia y las altas temperaturas de las últimas semanas facilitaron el crecimiento de pastos y malezas en terrenos baldíos, situación que motivó el malestar de los vecinos en distintos sectores de la ciudad.
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Uno de los factores que genera mayor preocupación y es coincidente en todos los casos, se debe a la altura de los pastos que propicia la proliferación de insectos, sobre todo de mosquitos, que este año han superado considerablemente la cantidad del verano pasado. Otra de las cuestiones que inquieta a los vecinos en algunos casos es la inseguridad que provoca la altura de la maleza ya que posibilita un buen escondite para los delincuentes y los objetos robados.
Como decíamos los reclamos parten desde distintas zona de la ciudad y la mayoría de los casos se trata de terrenos baldíos de propiedad privada cuyos dueños no se ocupan de realizar un mantenimiento periódico del predio o bien se encuentran en juicio o trámite de sucesión y nadie se encarga de su cuidado.
Esta semana llegó a LA OPINION un reclamo de vecinos del barrio Cámara de Comercio, por un terreno baldío ubicado en la intersección de Azcuénaga y Solís, detrás del campo de deportes del Club Gimnasia y Esgrima.
En este lugar los pastos y malezas alcanzan una altura de casi dos metros, tanto en el interior del terreno como en la vereda, lo que obliga a los peatones a caminar por la calle, además de imposibilitar la visión a los automovilistas.
El factor que causa mayor incomodidad en los residentes del mencionado sector es la vegetación tupida que posee el lugar, lo que genera una sensación de inseguridad.
Por otra parte, aseguran que la presencia del terreno trae aparejado otros inconvenientes, como la proliferación de moscas y mosquitos, fundamentalmente, que invaden las casas, como así también alacranes y roedores.













