San Antonio de Areco: el Hogar San Camilo busca 2.000 donantes para sostenerse: “Estamos muy justos”
El Hogar San Camilo de Vagues logró cierta regularidad en los pagos, pero mantiene deudas y necesita sumar donantes para afrontar sus gastos.

El Hogar San Camilo de Vagues de la ciudad de San Antonio de Areco atraviesa una situación más estable que meses atrás, aunque sus cuentas continúan al límite. Con pagos de algunas prestaciones todavía demorados, deudas acumuladas y gastos que debe afrontar por su cuenta, la institución busca pasar de unos 600 a 2.000 donantes mensuales antes de fin de año.
San Camilo regularizó algunos pagos, pero sigue con las cuentas al límite
El padre Francisco Berola, director del Hogar, explicó durante una entrevista en el programa “De Pura Sceppa” que la situación mejoró parcialmente respecto de los meses más críticos, cuando la institución llegó a acumular hasta cinco meses sin cobrar determinadas prestaciones.
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Actualmente, PAMI abonó junio e Incluir Salud mayo, lo que permitió contar con recursos para afrontar los salarios de los primeros días del mes. Sin embargo, la regularización todavía no alcanza para recuperar el equilibrio financiero de la institución.
“Tenemos para los sueldos ahora los primeros días, pero estamos muy justos, debemos cargas sociales, debemos AFIP, debemos algunos proveedores”, explicó Berola al describir el escenario que atraviesa el Hogar.
La estructura de San Camilo explica buena parte de las necesidades económicas. El establecimiento tenía 61 residentes el año pasado y actualmente alberga a 68 personas, con la expectativa de llegar próximamente a unas 70. Para atenderlas trabajan casi 90 personas, en su mayoría bajo relación de dependencia.
Alrededor del 40% de los residentes depende de Incluir Salud, otro 40% de PAMI, un 10% de IOMA y el porcentaje restante corresponde a distintas obras sociales. San Camilo no cobra directamente a los residentes ni a sus familias, por lo que depende de esos pagos y de la colaboración de la comunidad.
El Hogar busca 2.000 donantes mensuales antes de fin de año
Ante las dificultades para sostenerse únicamente con las prestaciones, San Camilo decidió fortalecer una estrategia basada en una gran cantidad de pequeños aportes. La institución cuenta actualmente con unos 600 donantes y pretende alcanzar los 2.000 aportantes mensuales antes de que termine 2026.
La propuesta contempla contribuciones de $5.000, $10.000 o el monto que cada persona pueda aportar. Para el Hogar, más importante que el valor individual es la continuidad de esos ingresos, ya que permiten planificar los gastos y contar con una mayor previsibilidad.
Durante años, San Camilo recibió algunas donaciones de gran magnitud. Berola recordó incluso épocas en las que particulares llegaron a donar estancias a la institución. Ese escenario, explicó, ya no es habitual y obliga a buscar nuevas formas de participación comunitaria.
“Hoy esas cosas no suceden”, señaló el sacerdote. Por eso, la apuesta está puesta en construir una red amplia de colaboradores que permita distribuir el esfuerzo entre muchas personas.
El objetivo no es solamente reunir dinero para cubrir una urgencia puntual. La intención es generar un ingreso mensual sostenido que ayude a afrontar salarios, cargas sociales, servicios, alimentos, medicamentos, elementos de higiene y los demás gastos vinculados con la atención permanente de los residentes.
Medicamentos y pañales, otro gasto que debe afrontar San Camilo
Entre las dificultades que todavía persisten aparece la provisión de medicamentos y pañales para una parte de los residentes que dependen de Incluir Salud.
Según explicó Berola, esos elementos dejaron de llegar con normalidad aproximadamente desde septiembre u octubre del año pasado. Desde entonces, el Hogar debe asumir parte de esos costos con sus propios recursos.
Para intentar reducir el impacto, San Camilo compra pañales directamente en fábrica y adquiere determinados medicamentos a través de droguerías. Al mismo tiempo, la institución inició nuevas gestiones ante el Ministerio de Salud para intentar recuperar las prestaciones que dejaron de recibir.
La situación también explica por qué la campaña de donantes resulta fundamental. Los aportes permiten cubrir necesidades que no siempre son atendidas a tiempo por los organismos y obras sociales responsables de las prestaciones.
San Camilo descarta hoy un cierre, pero pide el acompañamiento de la comunidad
A diferencia de los meses anteriores, cuando la posibilidad de no poder continuar funcionando había generado una fuerte preocupación, Berola aseguró que actualmente no considera factible un cierre del Hogar.
“Si uno lo mira estrictamente quizás uno se pueda asustar un poco. Pero bueno, por eso estamos trabajando, estamos trabajando en equipo. Yo creo que se van a superar. Son dificultades, pero el Hogar tiene 48 años de historia”, sostuvo.
La institución mantiene además un vínculo cordial con la Municipalidad de San Antonio de Areco. Berola mencionó distintas colaboraciones, entre ellas profesores que realizan actividades físicas y talleres con los residentes, además de gestiones realizadas durante los momentos más complejos.
El director del Hogar remarcó también el fuerte vínculo de San Camilo con la comunidad local. Aunque pertenece formalmente a la Orden de los Ministros de los Enfermos, los religiosos Camilos, sostuvo que la institución no es considerada propiedad de quienes la administran.
“El Hogar es de Areco”, afirmó. Y agregó que es, fundamentalmente, de quienes viven allí, de los trabajadores y de todas las personas que durante décadas hicieron posible su funcionamiento.
En ese sentido, Berola invitó a los vecinos a acercarse a Vagues, conocer las instalaciones y tomar contacto con el trabajo cotidiano que se desarrolla en el lugar. Consideró que todavía hay habitantes de San Antonio de Areco que no conocen la institución pese a sus 48 años de historia.
Uno de los ejemplos que mencionó fue el de Ricardo “Ricky” Company, uno de los históricos residentes, quien recientemente pudo transmitir el contenido de un libro publicado con acompañamiento de la Universidad Católica Argentina. Para Berola, ese logro representa también el resultado del trabajo de profesionales y trabajadores que acompañaron a los residentes a lo largo de distintas generaciones.
El desafío inmediato de San Camilo es concreto: pasar de unos 600 a 2.000 donantes mensuales antes de fin de año. La institución busca así contar con una base solidaria estable que le permita afrontar sus compromisos y reducir el impacto de eventuales demoras en los pagos.
Berola sintetizó el pedido durante su participación en “De Pura Sceppa” con una frase que resume la invitación a la comunidad: “El Hogar hace bien. Hace bien visitarlo y hace bien ayudarlo”.




















