Piden explicaciones en la Legislatura por la obra hidráulica paralizada que podría poner en riesgo al barrio José Hernández
La diputada María Paula Bustos presentó una solicitud de informes sobre los desagües del Ramal Norte: la obra está frenada y falta un empalme clave.

La diputada provincial María Paula Bustos (Pro) presentó en la Cámara de Diputados bonaerense una solicitud de informes al Poder Ejecutivo provincial por el estado de la obra "Desagües Pluviales-Ramal Norte" de Pergamino, que se encuentra paralizada y con un tramo pendiente cuya falta generaría riesgo de inundaciones en el barrio José Hernández.
El proyecto, ingresado bajo el expediente D-3133/26-27, reclama información oficial "precisa y actualizada" sobre una obra que la propia legisladora define como "una infraestructura esencial para la prevención de inundaciones y para el adecuado funcionamiento del sistema hidráulico de Pergamino".
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Qué es el Ramal Norte y por qué importa
La obra contempla el entubamiento del arroyo Chu-Chú desde la calle Carpani Costa hacia aguas arriba, junto con la ejecución de distintos ramales: el de avenida Yrigoyen, entre Lorenzo Moreno e Isaac Annan; el de avenida Ugarte, entre Lorenzo Moreno y Custodio Duarte; y una prolongación vinculada a la Ruta Nacional 188, desde la caminera hasta una cuadra después del bulevar Drago.
La incorporación de estos nuevos ramales tiene una consecuencia directa: aumenta el volumen de agua que ingresa al sistema de desagües. El diseño hidráulico prevé que ese caudal se reparta: una parte debe evacuarse por el conducto Colodrero, ya construido, de 5,20 metros por 1,80; otra por el conducto de la calle Lugones, también terminado y de igual sección; y una porción menor por el curso natural del arroyo a partir de Carpani Costa.
El eslabón que falta: un empalme y una cámara partidora
El problema es que esa distribución de caudales, hoy, no puede concretarse. Para que funcione es necesario empalmar el tramo ejecutado por la empresa Tecma S.A. con el conducto de la calle Lugones y construir en ese punto una cámara partidora, la estructura que divide el agua entre los distintos conductos. Ninguna de las dos cosas está hecha.
El resultado es un desequilibrio: los ramales Yrigoyen y Ugarte ya ejecutados incrementaron el volumen de agua que entra al canal, pero la capacidad de evacuación no aumentó en la misma proporción porque la división del curso nunca se efectivizó. Se genera así un cuello de botella en el sector que, ante lluvias importantes, podría derivar en anegamientos e inundaciones en el barrio José Hernández, según se advierte en la documentación técnica que acompaña el planteo.
Los seis puntos que deberá responder la Provincia
La solicitud de informes requiere al Ejecutivo bonaerense que, a través de los organismos competentes, responda sobre seis cuestiones: el estado actual de la obra, su porcentaje de avance, desde cuándo está paralizada y por qué motivos; los pagos efectuados a la UTE adjudicataria, el monto de las obligaciones pendientes, la existencia de mora y si se evalúa la rescisión del contrato; el estado de ejecución del tramo de conducto entre Carpani Costa y el arroyo Chu-Chú, con los trabajos pendientes y el plazo previsto para terminarlos; el avance de las obras necesarias para concretar el empalme con el conducto Lugones; si se realizaron estudios sobre el riesgo de anegamientos que podría generar la paralización, considerando el incremento de caudal de los nuevos ramales; y la fecha estimada de finalización total de la obra.
En los fundamentos, Bustos señala que la paralización "genera preocupación no solamente desde el punto de vista de la inversión pública realizada, sino también por las posibles consecuencias que podría ocasionar sobre la seguridad hidráulica de la zona y, particularmente, sobre el barrio José Hernández". La legisladora menciona además la eventual existencia de una deuda con la empresa contratista y versiones sobre una posible rescisión contractual, situaciones que —sostiene— hacen necesario contar con información oficial para conocer el estado administrativo de la obra y las alternativas previstas por el Gobierno provincial para garantizar su continuidad.
El pedido quedó ahora a consideración de la Cámara baja bonaerense. Mientras tanto, el empalme con el conducto Lugones y la cámara partidora siguen sin ejecutarse, y cada lluvia intensa vuelve a poner a prueba un sistema de desagües que quedó a mitad de camino.


















