Patrulla Urbana interceptó a dos adolescentes que tiraban piedras con gomeras en el paseo ribereño
Los agentes municipales detectaron a dos menores de 15 y 17 años en el barrio Centenario. Les secuestraron las gomeras por el riesgo para quienes realizan actividad física en la zona.

Dos adolescentes de 15 y 17 años fueron interceptados este miércoles por agentes de Patrulla Urbana de Pergamino en inmediaciones de Intendente Biscayart Sur e Italia, en el barrio Centenario, mientras arrojaban piedras con gomeras hacia los árboles y las aves del paseo ribereño. El procedimiento se inició tras una alerta de los agentes que recorrían el espacio público y concluyó con el secuestro de los elementos utilizados.
El episodio generó preocupación por el riesgo que representa esta conducta para las personas que concurren al paseo ribereño para caminar, correr y realizar distintas actividades aeróbicas. El lanzamiento de piedras con gomeras puede provocar lesiones si los proyectiles impactan contra alguien, además de ocasionar daños materiales y afectar a los animales que habitan el entorno natural.
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Intervención municipal
De acuerdo con la información del procedimiento, fueron los agentes caminantes de Patrulla Urbana, encargados de recorrer y supervisar los espacios públicos, quienes advirtieron la situación y dieron aviso para que intervinieran otros efectivos del dispositivo municipal de prevención.
A partir de esa alerta, se desplegaron móviles del escuadrón comunal hasta el sector de Intendente Biscayart Sur e Italia. Allí, los agentes interceptaron a los dos adolescentes y les incautaron las gomeras con las que estaban arrojando piedras hacia los árboles y las aves.
La intervención buscó impedir que continuaran con una práctica potencialmente peligrosa en un lugar de circulación y esparcimiento, donde vecinos de distintas edades utilizan habitualmente los senderos para desarrollar actividades recreativas y deportivas.

Riesgos para vecinos
El uso de gomeras para arrojar piedras no es una conducta inofensiva, especialmente cuando se realiza en espacios públicos concurridos. Aunque los proyectiles sean dirigidos hacia los árboles o las aves, pueden desviarse, rebotar o alcanzar a personas que transitan por las inmediaciones.
Un impacto puede ocasionar lesiones de distinta consideración, sobre todo si alcanza zonas sensibles del cuerpo. Por esa razón, la presencia de peatones, corredores y familias en el paseo ribereño vuelve particularmente importante evitar este tipo de comportamientos.
También existe un riesgo para las aves y otros animales que encuentran refugio en el arbolado del sector. Los disparos pueden herirlos y alterar el entorno natural que forma parte de los espacios verdes de la ciudad.

Cuidado del espacio público
El procedimiento vuelve a poner de relieve la importancia de la prevención y del uso responsable de los espacios compartidos. Los paseos públicos son lugares destinados al encuentro, la recreación y la actividad física, por lo que resulta fundamental evitar acciones que puedan poner en peligro a otras personas o afectar a los animales.
La intervención de Patrulla Urbana permitió retirar las gomeras y frenar la conducta advertida en el barrio Centenario. La situación también plantea la necesidad de generar conciencia, especialmente entre los más jóvenes, acerca de las consecuencias que puede tener el lanzamiento de piedras, aun cuando no exista intención de lastimar.
La prevención de este tipo de episodios requiere tanto la presencia de los agentes municipales como la responsabilidad individual de quienes utilizan los espacios públicos. Una práctica que puede parecer un juego puede convertirse en un riesgo concreto cuando hay personas circulando cerca.

















