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Julia Riera, entre el orgullo del Pergamino Open y el objetivo de volver al Top 100

Campeona en Brasil, nuevamente entre las 150 mejores del mundo y protagonista de la segunda edición del Pergamino Open desde un rol diferente, atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. En diálogo con LA OPINION contó cómo vive estos días en su ciudad.

30 de julio de 2026 a las 03:22 p. m.
Julia Riera, entre el orgullo del Pergamino Open y el objetivo de volver al Top 100
Julia Riera vive una semana especial: acompaña desde adentro el Pergamino Open 2026. (LA OPINION)

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El Club de Tenis Pergamino vive una semana especial. En cada rincón del predio se respira tenis de alto nivel gracias a la segunda edición del Pergamino Open, el torneo profesional femenino del circuito ITF W35 que se disputa hasta el domingo. Pero más allá de los partidos, hay una presencia que sobresale entre jugadores, entrenadores, voluntarios y organizadores: Julia Riera.

Esta vez no está dentro de la cancha (en 2025 ganó el título de dobles junto a Martina Capurro), sino colaborando con la organización de un certamen que nació, justamente, de una idea suya. Dos años después de sembrar ese sueño, el torneo ya transita su segunda edición y la satisfacción es evidente.

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"Estoy muy contenta de que se vuelva a hacer. La verdad que la gente que trabaja para el torneo le pone mucha voluntad, mucha pasión, así que agradecerles a todos ellos. Están haciendo un laburo increíble. Es un orgullo que haya un torneo en Pergamino. Desde hace un montón quería que hubiera un torneo acá, así que estoy súper feliz por eso", expresó en una entrevista con LA OPINION.

 Una semana distinta, en casa

Después de una positiva gira por Europa, conquistar el pasado domingo el torneo W75 Vacaria Open y recuperar un lugar entre las 150 mejores del mundo (saltó del puesto 166 al 148 tras el título logrado en Brasil), Riera cambió por unos días el ritmo frenético del circuito internacional por la tranquilidad de Pergamino.

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Esta vez no hubo aeropuertos ni viajes de último momento. Hubo tiempo para descansar, reencontrarse con su gente y disfrutar desde otro lugar del torneo que soñó para su ciudad. "No es tan usual ganar un torneo y a la semana siguiente estar en tu casa festejando. Casi siempre terminás y al otro día tenés que viajar o a los dos días volver a jugar. Eso te machaca un poco la cabeza en este deporte. Ahora fue súper especial porque gané un torneo muy importante y vine a mi casa a descansar. Y encima está este torneo, donde la paso con mis amigos y mi familia", contó.

Lejos de relajarse completamente, cada mañana llega al club y se suma al trabajo diario. "Generalmente estoy anotando las canchas de entrenamiento, entregando las pelotas y las toallas. Con mi hermana hacemos todo eso. Después miro algunos partidos e intento colaborar en lo que los chicos me digan", relató.

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 Una gira que cambió el rumbo

El título conseguido en Vacaria fue la confirmación de un proceso que venía construyéndose en los últimos meses. Su gira europea dejó resultados muy alentadores: cuartos de final en el W75 de Blois, semifinales en el W50 de Stuttgart-Vaihingen, cuartos en el W100 de Aschaffenburg, cuartos en el WTA 125 de Roma y en el medio alcanzó la segunda ronda de la clasificación de Wimbledon. "Fue una gira súper positiva. En los últimos meses sentí que progresé un montón. Cambié de entrenador y me estoy apoyando mucho en él. Me está dando toda su experiencia", explicó.

Ese cambio tiene nombre y apellido: Leonardo Olguín, quien se incorporó a su equipo en abril. "Creo que lo que más me marcó fue la intensidad. Me dijo que jugaba muy bien, pero que quería que levantara un poquito el ritmo. Eso fue lo que más trabajamos en estos meses. También sabe manejar muy bien los descansos por la experiencia que tiene. Uno piensa que hay que estar todo el día entrenando o compitiendo, pero descansar también le hace bien a la cabeza para poder competir bien", señaló.

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 Fortaleza física y mental

Uno de los aspectos más destacados de su gira europea fue la cantidad de partidos que logró remontar después de perder el primer set, una muestra de crecimiento mental que ella misma reconoce, aunque también destaca el aspecto físico. "Algunos partidos son bastante largos y sinceramente me siento muy bien. Es algo a lo que le doy mucha atención. En este deporte hasta que no termina el último punto, el partido no termina. Siempre hay una chance", afirmó.

Esa fortaleza quedó reflejada también en Vacaria, donde ganó los cinco partidos sin ceder un solo set. "Sinceramente ya me venía sintiendo bien desde las semanas anteriores, pero no me imaginaba ganar el título sin perder sets. Me sentí muy cómoda, las condiciones me gustaban mucho y jugué muy bien toda la semana", analizó.

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 Aprender también de las derrotas

No todo fue perfecto durante la gira. En el WTA 125 de Roma, en la semana previa al título en Vacaria, cayó en los cuartos de final en un partido que parecía ser suyo (perdió 7-5 el tie break del tercer set) y terminó convirtiéndose en un punto de inflexión.

“Fue una derrota dura porque venía jugando bien. Lo hablé con ‘Leo’ (Olguín) y me dijo que tenía que quedarme con que había dejado todo. A la semana siguiente seguí con las mismas ganas y me fue súper bien", recordó. Y agregó: "Hay veces que es duro porque decís 'estuve tres o cuatro horas en la cancha y perdí', pero son derrotas de las que también te llevás aprendizajes".

 El objetivo: volver al Top 100

Después de recuperar terreno en el ranking y volver a instalarse entre las 150 mejores del mundo, tiene muy claro cuál es el próximo paso. "El objetivo principal que tengo hoy es volver al Top 100 para poder entrar directamente a los cuadros principales de los Grand Slams. Por ahora tengo eso en mi cabeza y más adelante veremos", aseguró.

No se trata de una meta imposible. Ya sabe lo que significa estar allí: en mayo de 2024 alcanzó el puesto 93 del ranking mundial, el mejor de su carrera. Además, el panorama para el cierre de la temporada aparece alentador. "En lo que queda del año no tengo que defender muchos puntos. Eso es algo positivo y también me da una chance para poder estar en el Top 100", explicó.

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 La próxima escala: US Open

Luego de disfrutar unos días en Pergamino y colaborar con el torneo que ayudó a crear, la agenda volverá a acelerarse. Su próximo gran desafío será disputar la clasificación del Abierto de Estados Unidos, último Grand Slam de la temporada.

"Lo próximo es la qualy del US Open. Antes tengo varias semanas de entrenamiento y después jugaré dos torneos sobre cancha rápida en Colombia y Brasil. Más adelante vendrá toda la gira WTA de Sudamérica sobre polvo de ladrillo", adelantó.

Mientras tanto, en el Club de Tenis Pergamino sigue viviendo el torneo desde un lugar diferente, pero igual de importante. Entre pelotas, canchas de entrenamiento y charlas con jugadoras y amigos, disfruta de una competencia que nació como un sueño personal y hoy ya forma parte del calendario internacional.

Con la confianza renovada, un nuevo título en su vitrina, el regreso al Top 150 y la ilusión intacta de volver a meterse entre las 100 mejores del planeta, Julia Riera atraviesa uno de los momentos más felices de su carrera. Y lo hace rodeada por el afecto de su ciudad.

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