Ivo Tapia: “El triunfo es consecuencia de todo el esfuerzo y la preparación que venimos haciendo”
Tras ganar el 23° Medio Maratón de la Merced con récord personal, el atleta de 25 años visitó el programa “Fuera de Página”. Repasó la estrategia que lo llevó a la victoria, valoró el aliento del público y celebró haber cerrado la cuenta pendiente que arrastraba desde 2025.

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Cuatro días después de haber cruzado en primer lugar la línea de llegada del 23° Medio Maratón Nuestra Señora de la Merced, Ivo Tapia todavía hablaba de la carrera con la emoción a flor de piel. El triunfo del domingo pasado no fue solamente una victoria deportiva para el atleta pergaminense de 25 años: tuvo el condimento de haber sido en su ciudad, ante su gente, y significó además la concreción de una revancha que había quedado pendiente desde la edición de 2025.
Invitado al programa “Fuera de Página”, de LA OPINION Play y FM 105.1, Tapia repasó su actuación en los 21,097 kilómetros, contó cómo fue construyendo el triunfo y explicó las razones que, según entiende, le permitieron completar una carrera en la que se sintió cómodo de principio a fin. “La carrera la viví muy emocionado, desde la previa, durante y el post. Correr acá es lindo, me genera algo internamente, así que las sensaciones son hermosas, muy lindas. Feliz, muy feliz”, expresó durante la entrevista.
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Tapia se impuso con un tiempo de 1h. 11m. 42s, registro que además se convirtió en su mejor marca personal en la distancia. De esta manera, mejoró los 1h. 13m. 58s. que había establecido en abril de este año en Mar del Plata. Sin embargo, el tiempo no era el principal objetivo que había llevado a la largada. La prioridad estaba puesta en la victoria y, para alcanzarla, eligió correr de acuerdo con la lectura que había hecho previamente junto a su entrenador, Juan Gorosito.
LA ENTREVISTA COMPLETA A IVO TAPIA
“El circuito es duro, quizás no un circuito para ir a buscar una marca. Entonces optamos por correr lo más prolijo posible”, explicó. El clima, según contó, también acompañó y permitió desarrollar la estrategia prevista.
Durante los primeros kilómetros, Tapia compartió el liderazgo con el colonense Orestes Cáceres, que había ganado la edición anterior. Ambos habían conversado antes de largar y acordaron llevar un ritmo parejo. “Se fue dando la carrera: la primera vuelta la pasamos casi juntos y ya después hice un cambio y me fui soltando”, relató.
El momento decisivo llegó alrededor del kilómetro 11. Al tomar la avenida Rocha en bajada, entendió que era el momento de intentar sacar diferencias. “Dije ‘ahora es el momento’, y me fui, me fui, me fui... La verdad no miré nunca más para atrás, no sabía dónde venía él”, contó.
La particularidad fue que tampoco necesitó controlar permanentemente el reloj. Corrió, según sus propias palabras, “a sensaciones”. Recién sobre los kilómetros finales recibió información sobre la distancia que había conseguido respecto de su perseguidor. “Cuando en el kilómetro 18 o 19 me dicen que venía lejos, solté”, recordó.
La diferencia terminó siendo contundente: más de dos minutos sobre Cáceres, quien finalizó segundo con 1h. 13m. 44s. Tapia, en cambio, llegó a la meta con una sensación que también resultó significativa para entender la dimensión de su actuación. “Me sentí bien en todo momento, nunca sentí una molestia. Uno cuando termina y le fue bien dice ‘tenía para mucho más’, pero la realidad es que sí, tenía mucho más porque, si ves las imágenes, llegué suelto y no llegué en ningún momento forzado o agitado. La verdad que fue un gran día”, sostuvo.

Una victoria construida antes de la largada
Para Tapia, el resultado del domingo no puede explicarse únicamente por haber tenido un buen día. Reconoció que se sintió especialmente bien aquella mañana, pero inmediatamente puso el foco en el trabajo previo. “Fue uno de esos días, pero también es una consecuencia de todo el esfuerzo y toda la preparación que venimos haciendo”, afirmó.
En ese sentido, destacó especialmente la planificación realizada junto a su entrenador. “Venimos haciendo una preparación muy minuciosa, muy al detalle con Juan Gorosito. Entonces creo que es la planificación, más allá de la sensación que tuve yo”, señaló.
El camino hacia el Medio Maratón de la Merced había incluido una etapa de recuperación después de una molestia en la planta del pie que lo mantuvo aproximadamente un mes y medio sin competir. El regreso se produjo en Rosario en la carrera de El Puente, sobre 14 kilómetros, una prueba que Tapia (finalizó segundo) consideró clave para recuperar confianza. “Venía de un mes y medio parado. Juan (Gorosito) me dio la confianza de decir ‘vamos a hacer esto, esto y esto’. Me dio los ritmos, me dijo que crea, que se podía”, explicó.
Aquel ensayo terminó siendo importante. En un circuito que describió como “durísimo”, con viento y lomas, Tapia logró correr fuerte y, fundamentalmente, comprobar que estaba nuevamente en condiciones de competir al máximo nivel. “Habíamos corrido muy bien, fuerte por el hecho de cómo veníamos. Salimos a tirar la carrera solos y ni hablar que venía con confianza acá. Esa fue la verdad”, resumió.
“Un antes y un después”
El triunfo también abrió una nueva perspectiva para su carrera deportiva. Consultado sobre si la victoria podía significar un quiebre en su trayectoria, Tapia no dudó. “Seguramente. Es un momento que es un antes y un después, son momentos bisagras. Más en una media maratón en tu ciudad, un montón de cosas a favor. Sin dudas que creo que es un momento bisagra este”, afirmó.
A partir de ahora, el objetivo más cercano estará puesto en los 10 kilómetros. Tapia adelantó que buscará atacar una nueva marca en esa distancia. “Estamos seguros y convencidos de lo que podemos correr, así que ese es el gran desafío ahora”, anticipó.
Los 10K, de hecho, aparecen como una distancia con la que se siente especialmente identificado. Aunque ha competido en diferentes distancias, reconoció que es donde mayor comodidad encuentra. “Me quedo con los 10K”, respondió cuando fue consultado sobre cuál es la distancia que mejor se adapta a sus características.
La cabeza también corre
Durante la entrevista, Tapia también se refirió a la importancia del aspecto mental. Para él, la preparación física y la planificación son fundamentales, pero la concentración y la determinación pueden marcar una diferencia. “Vital, vital”, respondió cuando le preguntaron por el papel de la mente. Y agregó: “Ivo enfocado y concentrado es otro atleta, no solo otra persona, sino que es otro atleta. Cuando estoy mentalizado a la hora de entrenar, ni hablar de competir, soy otro atleta”.
También valoró especialmente el acompañamiento que recibió durante la competencia por parte del público pergaminense. En una carrera que eligió correr en su ciudad, el aliento de la gente tuvo un significado particular. “No me dejaban caer, me levantaban, te empujan. Cuando yo corrí el domingo, lo mismo, en todo momento”, contó.
En ese sentido, Tapia dejó clara su postura respecto de la participación de los atletas locales en las competencias que se realizan en Pergamino. “Yo soy fiel a la ciudad y a los proyectos de acá”, afirmó. Y agregó: “Si uno está, tiene que participar, porque es de Pergamino, no le encuentro lógica a no estar”.
La revancha que esperó un año
Pero hubo un momento de la entrevista en el que la conversación adquirió un significado especial. Fue cuando se recordó la imagen de Tapia después de la edición 2025: sentado en el cordón de avenida Alsina, contrariado y disconforme luego de haber finalizado quinto. Un año después, la escena fue completamente diferente: Tapia había ganado la carrera, había establecido su mejor marca personal y podía disfrutar de una actuación que había imaginado durante mucho tiempo.
El propio atleta reconoció ese contraste. “El año pasado había hecho una preparación bárbara también, muy buena, con Juan Gorosito. Llegamos excelente a esa carrera. Y el día de la carrera me sentí mal ya en la entrada en calor. ¿Viste cuando vos decís ‘no sale nada’? Y fue eso, no salió nada”, recordó.
Aquel día, según contó, el desánimo fue grande. Pero hubo algo que no cambió: la determinación de volver a intentarlo. Sin embargo, apenas un mes y medio después llegó la Carrera Rosa, una competencia que Tapia logró ganar y que le permitió recuperar confianza. La idea de volver a los 21 kilómetros de la Merced, de todos modos, permaneció presente. “Siempre teníamos la espina de volver a los 21K de Pergamino a buscar esa revancha. Y gracias a Dios se nos dio”, expresó.
Esa frase sintetiza buena parte de lo que significó su triunfo. No se trató solamente de una victoria en una carrera tradicional. Fue también la respuesta a una experiencia que había quedado inconclusa, una oportunidad para comprobar cuánto podía cambiar una historia en el lapso de un año.
Ahora, con un triunfo que lo convirtió en el quinto pergaminense en ganar el Medio Maratón Nuestra Señora de la Merced, Tapia ya piensa en lo que viene. Sabe que todavía hay objetivos por delante y, fiel a su estilo, prefiere que los resultados hablen antes que anticipar demasiado.
Por lo pronto, el domingo 13 de septiembre de 2026 quedará como una fecha especial en su trayectoria. Una jornada en la que la preparación, la estrategia, las sensaciones y la fortaleza mental se combinaron para darle a Pergamino un nuevo ganador de su tradicional medio maratón. Y, sobre todo, una jornada que le permitió cerrar aquella cuenta pendiente que había comenzado un año antes.





















