Grupo Loughlin apuesta a la tecnología para potenciar el asesoramiento en seguros
En una actividad donde la confianza y el acompañamiento resultan fundamentales, la innovación no reemplaza el asesoramiento personal: lo potencia.

La tecnología está transformando la manera de trabajar en el mercado asegurador. La digitalización y la inteligencia artificial (IA) abren nuevas posibilidades para agilizar tareas, optimizar recursos y acercar soluciones a los clientes. Sin embargo, en una actividad donde la confianza y el acompañamiento resultan fundamentales, la innovación no reemplaza el asesoramiento personal: lo potencia.
Así lo entiende Grupo Loughlin, una organización que apuesta a incorporar herramientas tecnológicas para acompañar el crecimiento de los productores asesores de seguros y ampliar las posibilidades comerciales.Eugenio Loughlin explicó cómo conviven estas transformaciones con la esencia de una actividad que exige cada vez más especialización.
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“Creemos que el productor asesor del seguro cada vez es más importante”, sostuvo, al tiempo que remarcó la necesidad de capacitarse frente a un mercado que amplía constantemente su oferta y presenta nuevos desafíos.
Inteligencia artificial
En Grupo Loughlin, la incorporación de tecnología responde a un objetivo concreto: simplificar los procesos administrativos y comerciales para que los productores puedan dedicar más tiempo al asesoramiento, la atención y el desarrollo de nuevas oportunidades de negocio.
“Hoy el tema de la inteligencia artificial es, si no se usa, como no usar una computadora. Es muy necesaria, sobre todo para todo lo que son procesos repetitivos”, afirmó Eugenio Loughlin.
La IA permite agilizar tareas que antes demandaban muchas horas de trabajo, analizar información y detectar oportunidades para ofrecer nuevos productos a clientes que ya forman parte de una cartera. De esta manera, los avances tecnológicos se convierten en una herramienta para mejorar la productividad sin resignar la calidad del servicio.
El entrevistado brindó un ejemplo concreto: “Antes, un estudio de cartera que a lo mejor te llevaba días o semanas para hacer, por ejemplo, un cross selling de productos, hoy te lleva 15 o 20 minutos, media hora con la inteligencia artificial”.
Este análisis permite identificar qué otras coberturas podrían resultar útiles para cada cliente, de acuerdo con sus necesidades. Así, el productor cuenta con más información para ampliar su propuesta comercial y ofrecer una protección integral.
Desde su rol como organización, Grupo Loughlin acompaña a una red de productores de Capital Federal, el norte bonaerense y el sur de Santa Fe, brindándoles herramientas para potenciar sus carteras y comercializar diferentes productos. Su principal socio estratégico es el Grupo Sancor Seguros.
“Hay que aprovechar lo que la tecnología nos da y, sobre todo, la inteligencia artificial”, enfatizó Loughlin. Y agregó que una mayor eficiencia también permite optimizar costos y competir mejor en el mercado.

El valor humano, irremplazable
Aunque la digitalización facilita numerosas gestiones, desde Grupo Loughlin sostienen que el asesoramiento personalizado continúa siendo un diferencial decisivo, especialmente cuando surge un inconveniente y el asegurado necesita respuestas concretas.
“Cuando todo va por los carriles, podemos usar la inteligencia artificial para que la persona esté disponible para atender ese problema. Cuando está el problema, tiene que estar la persona humana”, resumió.
La reflexión pone en perspectiva una de las principales transformaciones del sector: mientras algunos clientes priorizan la contratación digital, las pólizas disponibles desde una aplicación y las gestiones rápidas, otros valoran el contacto directo, la explicación de las coberturas y la posibilidad de contar con alguien de confianza ante cualquier dificultad.
Para Loughlin, ambas modalidades deben convivir. La tecnología resuelve procesos y facilita el acceso a la información, mientras que el productor aporta conocimiento, experiencia y acompañamiento. “Ahí es donde nos hacemos fuertes como productores de seguros”, afirmó.

Capacitación para crecer
La transformación tecnológica también exige profesionales preparados para comprender las nuevas herramientas y, al mismo tiempo, conocer en profundidad los productos que ofrecen.
En ese sentido, Loughlin advirtió que la actividad ya no se limita a las coberturas tradicionales para automotores y viviendas. Los riesgos industriales, las necesidades del sector agropecuario, la salud y los seguros vinculados al ámbito laboral requieren conocimientos específicos y una actualización permanente.
“Los productores que crecen son los productores que se capacitan”, aseguró. Por esa razón, Grupo Loughlin cuenta con una plataforma propia de capacitación online, que incorpora inteligencia artificial y está disponible las 24 horas para los productores que se suman a la organización. El objetivo es ofrecer recursos accesibles que permitan resolver consultas, adquirir conocimientos y mejorar el desempeño comercial.




















