Entre el amor y la responsabilidad en Pergamino: cuidar sin fomentar la agresividad
Los potes con agua y comida, o las cajitas que funcionan como cuchas para perros callejeros son una imagen habitual en el centro de Pergamino. Sin embargo, desde la Dirección de Veterinaria advierten que esta forma de ayuda, aunque noble, contradice el mensaje de tenencia responsable y puede generar problemas...
Los potes con agua y comida, o las cajitas que funcionan como cuchas para perros callejeros son una imagen habitual en el centro de Pergamino. Sin embargo, desde la Dirección de Veterinaria advierten que esta forma de ayuda, aunque noble, contradice el mensaje de tenencia responsable y puede generar problemas de convivencia.
En las veredas del centro, plazas o parques de Pergamino, es común ver platos con agua, comida e incluso cajas a modo de refugio para perros sin hogar. Pero lo que a simple vista puede parecer una muestra de empatía, también puede derivar en situaciones no deseadas.
Las mas leidas de Pergamino
Pergamino suma nuevos puestos gastronómicos en la Plaza de Ejercicios

El Parque Solar de Pergamino aportará energía equivalente al consumo de 12.000 hogares

Todos por Romi: el humor se convertirá en un abrazo solidario para acompañar su recuperación

Fabricio Forcat, el sacerdote pergaminense que llevará su mirada de la fe al corazón del Vaticano

Pergamino aprobó la ordenanza de pirotecnia cero: qué se podrá vender y cuáles serán las sanciones

Desde la Dirección de Veterinaria, Fernanda Lauzzo fue clara al respecto: “Nosotros intentamos que no haya más animales en la calle. Aunque también somos conscientes de que es muy difícil conseguir tránsito o adopción para todos los que hay. Mientras siga habiendo abandono, van a seguir viéndose animales en la calle”, señaló.
Lauzzo remarcó que el problema tiene una raíz clara: “El animal no nace en la calle. Para que un animal nazca o viva en la calle, alguien tuvo que abandonarlo o no castrarlo a tiempo. Entonces no deja de ser responsabilidad de todos”.
Cuando la ayuda puede ser contraproducente
Las acciones bienintencionadas, como dejar comida o instalar una cucha, pueden cambiar el comportamiento del animal. “Si ponemos una cucha o un plato de comida, estamos generando que ese animal tome territorialidad, que cambie su conducta y pueda ponerse agresivo con otros perros o con personas al intentar cuidar lo que considera suyo”, explicó Lauzzo.
“Nos ha pasado con animales comunitarios, que uno los conoce, los ve con ponchitos o en las plazas, y de repente comienzan a mostrar conductas agresivas que antes no tenían”, agregó.
Empatía, sí, pero con conciencia
Lauzzo aclaró que, en situaciones puntuales como el verano, darles agua a los animales callejeros es comprensible y humanitario, pero insistió en que la verdadera solución está en otro lado: “El mensaje no puede ser solo ayudar al que ya está en la calle, sino evitar que haya más en esa situación. Y eso se logra con castración, identificación y tenencia responsable”.











