En Pergamino volvió a ser protagonista el ritual del 1º de agosto y la caña con ruda
En Pergamino muchos se sumaron al ritual ancestral de beber caña con ruda para honrar el Día de la Pachamama y espantar los males del invierno.

El 1º de agosto volvió a teñirse de tradición en Pergamino con la celebración del Día de la Pachamama, una fecha en la que la costumbre ancestral de tomar caña con ruda se mantiene viva y cobra cada vez más fuerza. Como cada año, distintos bares y comercios de la ciudad se convirtieron en puntos de encuentro para quienes eligieron iniciar el mes al resguardo de los males, como manda la tradición popular.
Día de la Pachamama
Uno de los espacios donde la celebración se vivió con intensidad fue el Bar Querede, en la esquina de avenida Colón y calle Pinto. Desde temprano, los vecinos comenzaron a llegar para participar del ritual, muchos de ellos golpeando la puerta con entusiasmo en busca de su trago de caña con ruda. “Este año se hicieron varias botellas, y con el paso de las horas se fueron agotando”, contó Miguel, responsable del lugar, en diálogo con LA OPINIÓN.
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Lejos de apagarse, la costumbre parece renovarse cada año con más fuerza. Algunos se acercan impulsados por la creencia en sus beneficios espirituales y de protección; otros, simplemente para compartir un momento colectivo que ya es parte del calendario afectivo de la ciudad.
Caña con ruda
El rito de beber caña con ruda el primer día de agosto tiene raíces guaraníes y se relaciona con la necesidad de purificar el cuerpo, alejar enfermedades y rendir homenaje a la Madre Tierra. En Pergamino, esta práctica ha dejado de ser una curiosidad para convertirse en un gesto compartido por generaciones, y en una tradición que se reafirma desde lo cotidiano.








