Con una misa virtual este sábado se celebra a San Antonio de Padua

En tiempos de pandemia, el padre Sergio Cirigliano celebrará una misa a las 18:30 la que será transmitida por el Facebook: Parroquia San Antonio Pergamino. Durante la ceremonia habrá bendición de panes.
El santoral indica que cada 13 de junio se celebra a San Antonio de Padua, patrón de mujeres estériles, pobres, viajeros, albañiles, panaderos y papeleros, al que se invoca por los objetos perdidos y para pedir un buen esposo/a.
Las mas leidas de Pergamino
Martínez anticipó proyectos para la gestión: circunvalación y nuevos accesos a Pergamino

La Pequeña Familia abrió sus consultorios en Pergamino con una propuesta integral de salud

Una historia que se juega en el corazón de la ciudad: Bingo Pergamino cumple 25 años

El Hogar San Camilo de Pergamino se viste de folklore para una gran noche solidaria

Por una obra inconclusa advierten sobre riesgo de inundación en el barrio José Hernández

En tiempos de pandemia, este sábado el padre Sergio Cirigliano celebrará una misa a las 18:30 la que será transmitida por el Facebook: Parroquia San Antonio Pergamino.
En las redes, se hace extensiva la invitación a los fieles y se indica: “Que armes un rinconcito cómodo en tu hogar para seguir la participación de la misa, puede ser un pequeño altar con la imágenes que sean de tu devoción. Sobre ese altar poné los pancitos que desees compartir. En un papel escribí las intenciones por las que quieras rezar y pedirle a San Antonio”.
Desde la celebración se bendecirán los panes y se rezará por las intenciones.
La historia
Vino al mundo en el año 1195 y se llamó Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo, nombre que cambió por el de Antonio al ingresar en la orden de Frailes Menores.
En el año de 1220, el rey Don Pedro de Portugal regresó de una expedición a Marruecos y trajo consigo las reliquias de los santos frailes-franciscanos que, poco tiempo antes habían obtenido allá un glorioso martirio. Fernando que por entonces había pasado ocho años en Coimbra, se sintió profundamente conmovido a la vista de aquellas reliquias y nació en lo íntimo de su corazón el anhelo de dar la vida por Cristo.
Fue admitido en la orden de los franciscanos en 1221 y se embarcó a Marruecos para predicar el Evangelio a los moros. Pero no bien llegó a aquellas tierras cuando fue atacado por una grave enfermedad (hidropesía) que le dejó postrado e incapacitado durante varios meses y, a fin de cuentas, fue necesario devolverlo a Europa.
Luego de recuperarse Antonio se hizo cargo de la solitaria ermita de San Paolo, cerca de Forli.
Poco después de la muerte de San Francisco, el hermano Antonio obtuvo del Papa la autorización para dejar su puesto de lector y dedicarse exclusivamente a la predicación.
Después de predicar una serie de sermones durante la primavera de 1231, la salud de San Antonio comenzó a ceder y se retiró a descansar, con otros dos frailes, a los bosques de Camposampiero. El 13 de junio de 1231, en la habitación particular del capellán de las Clarisas Pobres de Arcella recibió los últimos sacramentos.
San Antonio fue canonizado antes de que hubiese transcurrido un año de su muerte por el Papa Gregorio IX.


















