Casación confirmó la absolución de un padre y dos abuelos acusados de abuso sexual a una nena
La Sala I del Tribunal de Casación bonaerense confirmó la absolución dictada por el juez Guillermo Burrone a favor de un padre y sus padres, acusados de abuso sexual contra una niña. Los camaristas consideraron que las pruebas presentaban inconsistencias y no alcanzaban la certeza necesaria.

En un fallo fundado en la falta de certeza probatoria y en inconsistencias periciales, la Sala I del Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires ratificó la absolución de un padre y de los abuelos paternos de una niña.
La resolución judicial consolida el principio de "doble conforme" absolutorio, luego de que el Tribunal en lo Criminal N° 1 de Pergamino desestimara las acusaciones de abuso sexual promovidas por la madre de la menor en el marco de una disputada contienda familiar que se extendió por más de una década.
Las mas leidas de Policiales
Asesinaron de un disparo a un sujeto en el barrio Acevedo y sospechan que el autor sería menor

Una mujer lideraba la venta de dosis de drogas en el barrio Malvinas

Murió el plomero que cayó de una escalera mientras reparaba el techo de una casa en el Centro

Gustavo Alunda, el camionero que volvió a salvar una vida al advertir un pedido de auxilio en la ruta

Encontraron el arma homicida ¿Quién es el menor que le disparó a Leo Pena?

El proceso tuvo su origen formal en una denuncia presentada por la psicóloga de la menor en el año 2021, motivada por los dichos de la madre. En la causa se imputó al padre el delito de abuso sexual simple, agravado por el vínculo y la convivencia. La acusación atribuía además la participación de los abuelos paternos, señalando que habrían sujetado a la niña durante los presuntos hechos.
Al revisar los recursos de casación interpuestos por la fiscalía de juicio y la querella del particular damnificado, los jueces Daniel Alfredo Carral y Ricardo Ramón Maidana desestimaron las impugnaciones y confirmaron en forma integral la sentencia de primera instancia. El tribunal concluyó que la prueba producida no logró alcanzar el estándar de certeza necesario para destruir la presunción de inocencia, subsistiendo un estado de duda razonable.
Perspectiva de género y niñez: rigor probatorio sin dogmatismos
Un punto central discutido en los recursos fue la aplicación de la perspectiva de género y de los derechos de la niñez. La acusación, encabezada por el fiscal Nelson Mastorchio y la abogada querellante Laura Abal, sostuvo que el fallo absolutorio del juez Guillermo Burrone fue arbitrario y que omitió valorar la vulnerabilidad de la menor y la centralidad de su testimonio.
Al respecto, los magistrados de Casación precisaron que, si bien en los delitos contra la integridad sexual cometidos en la intimidad la declaración de la víctima resulta un pilar relevante, esa centralidad no exime a la acusación de probar la materialidad del hecho ni transforma el relato en una prueba irrefutable o tasada. La perspectiva de género y niñez exige evaluar las pruebas sin estereotipos, pero no sustituye el estándar de certeza imprescindible para condenar a un imputado.
Irregularidades en las pericias y conflicto de lealtades
El fallo puso al descubierto severas falencias en las pericias de la acusación. En la Cámara Gesell de 2016, la perita formuló preguntas cerradas, incisivas e indujo respuestas ante el silencio de la niña, violando el protocolo de la Resolución SCBA N° 903/12. Además, la grabación reveló la irrupción no autorizada de una funcionaria de la fiscalía en la entrevista. Son planteos que hizo el abogado defensor Darío de Ciervo.
Por otra parte, la perita propuesta por la querella actuó simultáneamente como psicoterapeuta tratante de la niña. Esta duplicidad de roles, advertida por la Asesoría de Incapaces, afectó la neutralidad procesal y restó valor probatorio a su testimonio.
En sentido opuesto, la primera psicóloga de la menor declaró en el juicio que la propia niña le confesó que las acusaciones eran falsas y que su madre la amenazaba para sostenerlas. La profesional concluyó que la menor no presentaba indicadores de abuso, sino un "conflicto de lealtades" en medio del pleito parental.
Una década de litigiosidad y evidencias médicas desfavorables
Casación enmarcó la denuncia en una extensa contienda entre los progenitores, con alrededor de treinta procesos judiciales entablados a lo largo de diez años en los fueros de familia y penal. Peritajes oficiales concluyeron que la madre padecía Trastorno Límite de la Personalidad, lo que distorsionaba su percepción de las conductas ajenas.
Frente a la versión acusatoria, las evidencias médicas forenses descartaron cualquier lesión física o genital. Pediatras de centros de salud testimoniaron sobre un patrón de consultas maternas reiteradas en guardias buscando certificados por dolencias no constatadas. Asimismo, los informes escolares mostraron un comportamiento normal y una trabajadora social del Juzgado de Familia presenció maniobras de examen corporal desnudando a la niña que calificó de victimizantes por parte del entorno materno. Con estos elementos, Casación ratificó la absolución e impuso el "doble conforme".


















