Capitán Sarmiento: Granja Tres Arroyos pidió el concurso preventivo, preocupación por los puestos de trabajo
La empresa avícola presentó ante la Justicia comercial el pedido de concurso preventivo de acreedores, en medio de una crisis que afectó a trabajadores y plantas.

La crisis de Granja Tres Arroyos llegó a la Justicia comercial. La empresa presentó el pedido de concurso preventivo de acreedores ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 21, en un proceso que vuelve a poner el foco sobre el futuro de sus plantas y los puestos de trabajo, especialmente en la ciudad de Capitán Sarmiento.
Granja Tres Arroyos presentó el concurso preventivo
El expediente fue caratulado “Granja Tres Arroyos S.A.C.A.F.I. s/concurso preventivo”, bajo el número COM 018558/2026. La presentación ingresó al juzgado el 8 de septiembre y posteriormente se registró el inicio de la demanda.
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La presentación judicial no implica todavía la apertura formal del concurso, ya que esa decisión deberá ser adoptada por el juzgado interviniente.
El concurso preventivo constituye un mecanismo previsto para empresas que atraviesan dificultades para afrontar regularmente sus obligaciones. En caso de que la Justicia disponga su apertura, se iniciará una instancia destinada a ordenar los pasivos y negociar con los acreedores una eventual propuesta de pago.
La presentación se conoció pocos días después de que Wade SA, otra de las sociedades vinculadas al Grupo GTA y relacionada con activos de la ex Cresta Roja, también iniciara un proceso concursal.
La crisis de la empresa impactó en Capitán Sarmiento
La situación tiene particular relevancia para Capitán Sarmiento, donde la actividad de Granja Tres Arroyos representa desde hace décadas una fuente importante de empleo y movimiento económico.
A fines de agosto, la compañía comunicó la paralización “transitoria” de sus operaciones en esa localidad y en otras plantas bonaerenses. La medida generó preocupación entre los trabajadores y sus familias y tuvo repercusiones sobre la actividad comercial local.
Durante 2025 y 2026, el grupo atravesó distintas medidas de reducción de costos, entre ellas retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas, reducciones temporales de salarios y una reorganización de la producción.
De acuerdo con relevamientos periodísticos y sindicales citados en la información difundida sobre la situación, las desvinculaciones en las diferentes plantas del grupo rondarían las 1.730 personas, aunque el número puede variar de acuerdo con el período y los establecimientos incluidos en cada relevamiento.
El futuro de la planta y los puestos de trabajo
La situación financiera del grupo incluye compromisos con entidades bancarias, proveedores y otros acreedores, además de cheques rechazados. Según la información publicada por Bichos de Campo, la compañía había intentado avanzar previamente con una reestructuración privada de sus pasivos.
Ese proceso no habría permitido resolver las dificultades financieras, por lo que la empresa recurrió ahora a la Justicia comercial.
Para Capitán Sarmiento, el proceso judicial abre una nueva etapa de incertidumbre. La principal preocupación pasa por el futuro de la planta y por las posibilidades de recuperar los puestos de trabajo afectados por la paralización y las medidas adoptadas durante los últimos meses.
Mientras la Justicia deberá definir si corresponde abrir formalmente el concurso, trabajadores, familias y sectores vinculados a la economía local siguen atentos a las decisiones que puedan determinar el futuro de una de las principales fuentes de empleo de la localidad.
La presentación judicial marca así un nuevo capítulo en una crisis que comenzó con dificultades financieras y laborales y que terminó alcanzando a la estructura societaria de uno de los principales grupos de la industria avícola argentina.

















