Llega a la sala Habemus Theatrum la obra “Mujeres que nunca reciben postales de amor”

Esta noche, a las 21:30, en la sala Habemus Theatrum, Pinto 918, llegará desde Rosario la cooperativa El Charco Teatro/Le con la obra Mujeres que nunca reciben postales de amor, creación colectiva con texto de autor, protagonizada por Rakel Cros Soler, Florencia Crende, con dirección y puesta en escena de Sergio DAngelo.
Este espectáculo consta de cuatro monólogos de aproximadamente 12 minutos promedio en donde las actrices y sus composiciones son lo atractivo del encuentro. Solo una silla en escena y los personajes, que enhebran sus apariciones en escena con temas musicales que son leitmotiv de sus vidas. Cada vez que entran al escenario, lo hacen transformadas por completo y desarrollan sus monólogos relatando las historias de sus personajes.
Las mas leidas de Cultura
Entre el humor y el absurdo, Descabellada debutó con éxito y anuncia otra función

Noche de gala en el Concejo Deliberante para celebrar la Independencia

Artistas de Pergamino llevan su arte textil a la mayor muestra al aire libre de España

La Peña del 9 de Julio celebra la Independencia con La Callejera como número central

Milena Pergamino presenta La viudita, la primera novela de Agustina Sétula

Con el mar como un espejo construyen los cuerpos de sus personajes reflejando los deseos, elevando sus voces y sus máscaras transfiguradas hasta lo irreconocible. Un juego lleno de humor y de horror. Son cuatro mujeres que como cuatro puntos cardinales se ubican en los extremos de una sociedad que, por diferentes motivos, las ha corrido del centro: La ignorancia, la locura, la vejez y el desatino son los designios que marcan cada historia.
Zerafina, la ingenua, toma con gracia el dolor de su historia. María, la loca, prefiere olvidar su nombre para borrar lo insoportable. Océano, la vieja, mastica su enojo con el tiempo y el deterioro trayendo al presente el oro de su hermosura. Gloria, la descentrada, intenta recuperar al viejo amor de su vida como un jabalí que quiere levantar vuelo.
En cincuenta minutos las actrices cambian cuatro veces de cuerpo, de voz, de cara y de historia. Se dejan poseer para provocar la risa de lo insólito, la emoción por sus tiernas existencias. Un espectáculo que habla con humor de mundos muy complejos.








