En memoria del natalicio de Juan Bautista Alberdi, los abogados celebran hoy su día

El prócer fue uno de los más lúcidos pensadores argentinos, autor de las "Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina".
Los doctores en leyes hacen de esta fecha una buena ocasión para recordar el compromiso de este prohombre por el imperio del derecho, la justicia y la libertad, así como sus ideas de un modelo de país basado en el respeto de los derechos individuales, siendo su responsabilidad el conservar esas ideas como enseñanzas fundamentales para la convivencia pacífica.
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La vida del prócer
Juan Bautista Alberdi nació en Tucumán y a los 14 años obtuvo una beca para estudiar en el Colegio de Ciencias Morales de Buenos Aires. Luego siguió Abogacía en la universidad pero, al completar sus estudios, ocurrió que el gobierno de Juan Manuel de Rosas impuso un juramento de fidelidad al régimen federal como requisito para la habilitación profesional. Alberdi prefirió entonces marchar al destierro.
En Montevideo trabajó en un diario e impulsó la expedición libertadora encabezada por Juan Lavalle, pero ante el fracaso de la misma revalidó su diploma de abogado y vivió de sus honorarios. Al producirse el sitio de Montevideo por las tropas rosistas encabezadas por Manuel Oribe, Juan Bautista viajó a Europa y luego se radicó en Valparaíso. Había llegado a Chile con sus últimos ahorros y ejerció el periodismo para sustentarse, pero al poco tiempo presentó una tesis sobre El Congreso Americano en la Universidad y se dedicó intensamente a la abogacía. Su talento lo hizo distinguirse en el foro y llegó a ser el profesional mejor remunerado de la ciudad.
Escribió "Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina" sugiriendo la implementación de un programa republicano que estableciera la libertad de cultos, el liberalismo económico y el fomento de la inmigración. En relación a la educación, proponía dejar a un lado la instrucción humanística, para acentuar la formación de artesanos que supieran labrar la tierra y construir caminos, puentes y ferrocarriles.
Al producirse la guerra de la Triple Alianza contra Paraguay, Alberdi condenó la actuación argentina. Dijo que era una confrontación absurda, hecha por la vanidad de los gobernantes, y que si algún país tenía algo de razón, era más bien Paraguay. El gobierno argentino lo acusó de traidor a la Patria y Juan Bautista debió permanecer exiliado en Francia otros 14 años.
Cuando estaba a punto de cumplir los 70 años, arrastraba los pies y era una figura legendaria, Alberdi regresó. Había pasado 41 años en el extranjero, aunque siempre escribiendo sobre su país.
Murió en París, el 29 de junio de 1884. Resistió los abusos de la dictadura y criticó los errores de los gobiernos democráticos. Diseñó la arquitectura constitucional de la república y exaltó la armonía entre las naciones. Aunque nunca ejerció la profesión en su país, dejó a los abogados la mejor de las lecciones: defendió la paz y el sistema republicano, aun al costo de sufrir en carne propia el destierro y las persecuciones.













