Un paro docente con varias aristas para poner sobre la mesa
La escuela pública, y específicamente los niños que a ella asisten, periódicamente padecen las consecuencias (cuyo lastre a futuro es inmensurable) de las protestas docentes en demanda de mejoras salariales que se traducen en paros normalmente antes que comiencen las clases a principio del año lectivo o tras las vacaciones de medio tiempo.
La huelga es en esencia un modo de ejercer el derecho a reclamar pero la recurrencia a los paros ha llevado a que los alumnos y sus familias terminen siendo rehenes de los conflictos salariales de los docentes, al tiempo que el aprendizaje se ve afectado por estas interrupciones.
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Este año, como se iniciaron a tiempo las clases en nuestra provincia y en casi todas las del país, tras enormes negociaciones, se pensó en lograr una regularidad que se había ido perdiendo a través de los años. Pero pasadas las vacaciones de invierno los gremios docentes han vuelto a los paros en varias provincias al reanudarse el ciclo lectivo. Ayer mismo representantes de cinco gremios docentes bonaerenses ratificaron una nueva medida de fuerza.
Chaco, Santa Cruz, Entre Ríos y Chubut son otras provincias afectadas por huelgas docentes, cada una con la realidad de su reclamo. En el territorio bonaerense, donde se registra el mayor ausentismo docente del país, más allá de los días de huelga, la medida de fuerza perseguía el intento de que ayer jueves la administración provincial se viera paralizada, al unificarse los reclamos de los maestros, personal de la salud, judiciales y empleados públicos nucleados en ATE.
Según los gremios bonaerenses, este nuevo paro docente se produce tras la negativa del gobierno a reabrir la discusión salarial. El último incremento acordado entre los sindicalistas y las autoridades fue del 34,6 por ciento, otorgado en marzo último. En lo que concierne al interior del país, también hubo convocatorias al cese de actividades en Catamarca y Misiones. En Santa Cruz, la suspensión fue en protesta por no haber cobrado aún el aguinaldo. En Neuquén se produjo la medida de fuerza organizada por la Federación Docente, en la cual también participaron empleados de ATE, sobre los puentes que unen Neuquén con Cipolletti.
Volviendo a nuestra provincia, el Frente Gremial Docente, que lideran FEB y Suteba pero que integran tres sindicatos más, llamó a un paro de actividades para ayer en las escuelas públicas, luego de que las autoridades del gobierno de María Eugenia Vidal no presentaran una nueva mejora salarial.
Al salir de la reunión de la Comisión Técnica Salarial, los representantes de los gremios señalaron que no recibieron ninguna propuesta para compensar la caída del poder adquisitivo, para lo cual exigían sumar un 12,5 por ciento de aumento al incremento que se había acordado en marzo por el 34,6 o bien blanquear los 1.800 pesos que perciben en negro. Es decir, la pretensión es lograr un incremento anual del 47,1 por ciento, cifra no acordada por ningún gremio del país.
Los funcionarios bonaerenses indican que la provincia no está en condiciones de otorgar un nuevo aumento y consideró que el 34,6 que se acordó a fines de febrero con el sector empatará a la inflación anual. La que en los primeros seis meses acumuló menos de la cifra acordada como incremento salarial. Y la propuesta, en realidad fue que se establecía un porcentual y se monitoreaba la inflación y si se distorsionaba el aumento, se reabrirían paritarias. Para los funcionarios de Educación, no se ha dado objetivamente el escenario acordado para que se reabra la paritaria por cuanto según el índice inflacionario de referencia que es el del Congreso, de marzo a la fecha, no empardó el 34,6 otorgado. Dijo al respecto el ministro Alejandro Finocchiaro: Con los docentes se cerró una paritaria de 34,6 por ciento y la inflación acumulada es del 28,5 por ciento. Seguimos actuando de buena fe pero tenemos que seguir discutiendo con los chicos en las aulas. Si un niño pierde un día de clases pierde un cachito de oportunidades y en muchos casos la comida diaria.
No había una razón objetiva para que cuatro millones de chicos se queden sin clases. Desde el primer día hemos trabajado en construir diálogo. No le vemos una lógica. No había una razón objetiva y corresponde el descuento del día. Veremos cómo lo implementa (el director general de Educación, Alejandro) Finocchiaro, expresó el ministro de Trabajo, Marcelo Villegas.
Ahora, desde el punto de vista subjetivo, la realidad es otra y es lo que plantea Roberto Baradel, como vocero de los gremios, al sostener que la pérdida del poder adquisitivo es real y que el salario al momento de la última paritaria ya venía atrasado.
Es decir, mientras una parte se ajusta a la letra fría del acuerdo, la otra sigue un pensamiento perceptivo.
Por su parte, el senador provincial de Cambiemos y presidente de la comisión de Educación, Juan Pablo Allan, calificó de irresponsables a los dirigentes gremiales que convocaron al paro y dijo que su lógica es primero el paro, después los chicos. Toda la comunidad educativa, padres, alumnos y hasta los mismos maestros estamos cansados de la lógica de algunos sindicalistas de hacer paro para forzar negociaciones, expresó.
Las quejas de las autoridades provinciales tienen cierta lógica si se tiene en cuenta que los docentes fueron quienes en febrero obtuvieron más porcentaje de incremento frente al resto de los gremios estatales.
Ayer analizábamos las palabras que, en vistas a la mala aplicación que tuvieron las acciones en la realidad, se transformaron en malditas, palabras con mala fama, que suenan a situaciones no queridas. Pasó con los subsidios, con el endeudamiento, que no son negativos en sí mismos sino que viendo la mala aplicación que han tenido en la Argentina se equiparan a lo que perjudica. Y si la huelga, el paro, deja de ser una herramienta a la que se llega por falta de diálogo, de respuestas ante situaciones complejas, salarios excesivamente magros, terminará pasando lo mismo, se relacionará el paro con el abuso, con la extorsión, cuando en realidad es un derecho.
A los derechos se los debe cuidar, usar con respeto y con conciencia. Si no pasa como con el cuento del niño y el lobo: con tanto abuso de la medida, cuando la situación sea crítica no surtirá efecto la huelga y la sociedad, cansada de quedar en el medio de chicanas, definitivamente no acompañará el reclamo.













