María Crescencia: ¿A un paso de ser santa?, la palabra del postulador de la causa
Marcelo Méndez es un fraile franciscano salteño que, desde fines del año pasado, asumió el nombramiento, emanado del Vaticano, como postulador de la canonización de "Sor dulzura". En contacto con el Diario, el sacerdote contó que se está en un período de análisis de posibles milagros que podrían llevar a la beata pergaminense a la santidad.

María Crescencia es beata desde 2012. Fue en una jornada soleada del 17 de noviembre cuando el cardenal Angelo Amato la declaró beata, instauró su festividad cada 20 de mayo y la denominó cariñosamente como "Sor dulzura".
A más de una década de esa multitudinaria celebración que se desarrolló en el circuito El Panorámico, la posibilidad de una pronta canonización vuelve a instalarse ya que desde fines del año pasado, por pedido de la Congregación de las Hermanas del Huerto, el padre Marcelo Méndez asumió como nuevo postulador de la causa.
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El fin de semana pasado, en el marco del inicio de la novena, Méndez, sacerdote franciscano, estuvo en Pergamino. Aquí celebró misa, brindó una charla a los fieles y se entrevistó con el obispo de la Diócesis de San Nicolás, monseñor Hugo Santiago.
LA OPINION accedió a una entrevista con el nuevo postulador a quien interrogó sobre el proceso de santificación de nuestra beata Crescencia. También se mantuvo diálogo con la Madre Provincial de la Congregación del Huerto, hermana Lidia González.
La postulación
En primer lugar, fue la hermana Lidia González la que contó sobre la postulación de Marcelo Méndez: "Nosotras veníamos ya solicitando el nombramiento de un postulador que pueda organizar y llevar adelante esta causa. En las últimas solicitudes que hicimos a nuestro gobierno general de la Congregación, propusimos al padre
Marcelo Méndez, que es franciscano. Nuestra propuesta fue presentada ante la santa Sede y aprobado su nombramiento, previo a ello habíamos contactado a Méndez y consultado sobre su disponibilidad. En noviembre del año pasado recibimos el documento oficial del nombramiento del postulado.
"Un honor"
Ya en contacto con el sacerdote franciscano, el Diario fue testigo de la alegría de éste por ser el nuevo postulador de la causa: "Es un honor", dijo al tiempo que manifestó que era la primera vez que visitaba Pergamino y que tenía contacto con esta congregación religiosa de las Hermanas del Huerto. "Seguir la causa de María Crescencia ha sido una alegría. Interesarme, interiorizarme sobre cuál ha sido todo el itinerario que ha tenido esta hermanita. Y bueno, ahora trabajando con estos posibles milagros que se están presentando".
Estableciendo cuál es la diferencia entre lo que son los milagros y las gracias recibidas, el padre Marcelo aclaró que "Un milagro tiene que ser un hecho científicamente inexplicable por eso hay que primero obtener un parecer de los expertos. Generalmente los milagros se hacen sobre cuestiones médicas. Entonces, la Iglesia pide posibles hechos prodigiosos de naturaleza física. En cambio la gracia es un regalo, un don de Dios, pero que no tiene la fuerza de un milagro en cuanto a ser explicable o no científica.
-¿Conocía a Crescencia?
Sí pero tuve que empezar a interiorizarme porque tengo varias causas. Necesito estudiar, conocer cómo se dieron las cosas, qué se hizo hasta este momento y generar la creación de la aposición en la que se recoge toda la documentación. Primero, hasta ser nombrada venerable, cuando se reconocen las virtudes en grado heroico. Luego, en cuanto a la documentación médica para el primer milagro. Y lo que ha sido también todo el trayecto, todo el itinerario de fe y de virtud de esta religiosa.
-Luego de haberse interiorizado sobre la vida de la beata ¿Qué es lo que destaca de la vida de Crescencia? ¿Qué es lo que más le llamó la atención?
-Todo lo que hizo por sus hermanos. Dos aspectos que me llamaron mucho la atención: La sencillez de esta mujer, la simplicidad en sus actuaciones, cómo ha sido extraordinaria en lo cotidiano, que yo creo que es un fundamento, es un principio antiquísimo. El ser extraordinario en la vida ordinaria. Y luego, la humildad. Ha tenido que luchar, ha tenido que salir adelante en momentos muy difíciles. Y no último, el de su enfermedad. Una enfermedad que la ha probado muchísimo y que ella se ha abandonado a las manos de Dios. No se ha rebelado, lo ha aceptado con resignación y ha dado ejemplo hasta último momento. Una cosa que a mí me llamó la atención es que ya en los últimos momentos de su vida, todos hablaban de la santidad de ella. Todos: el capellán, las enfermeras, la gente. No ha sido una cosa que ha nacido a posteriori sino que ya en vida se hablaba de la santidad de esta mujer. María Crescencia quizás nunca se hubiera imaginado el lío y el revuelo que ha causado, no solo en su momento, sino ahora mismo, ¿no? Cuánta gente se interesa, cuánta gente visita su tumba, cuánta gente le pide, le da gracias, escribe. En fin, hay todo un movimiento alrededor de ella.
-¿En qué estado se encuentra la causa?
-Ella ya es Beata, se ha necesitado un milagro para ser nombrada Beata, ahora se necesita un segundo milagro para su canonización o santificación, como decimos aquí en Argentina. Hay varios casos que se han presentado como posibles milagros, que han sido presentados a la hermana Angelina, que es la vicepostuladora, que está in situ, como decimos aquí, que está en el lugar, y que ha sido la receptora de toda esta documentación. Ella me la ha pasado y entonces ahora se está analizando, en este momento está en manos de peritos médicos especialistas en la materia sobre la que se piensa que hay una curación milagrosa. Estamos en este momento esperando el resultado de estos dos peritos médicos de dos lugares distintos, de forma tal que no haya conexión, que no haya influencia, y que cada uno dé su parecer científico. Estamos hablando siempre de un tema que no tenga una explicación científica, nada que ver con un teológico, tanto que uno de los médicos no es ni siquiera cristiano, porque tiene que dar un parecer científico, no un parecer religioso ni devocional.
-Y además debe ser un proceso transparente
-Sí, emanado desde la objetividad. Los profesionales tienen que estudiar, investigar, por su cuenta y luego dan ese parecer.
-Luego de obtener esos informes ¿Cuáles son los pasos a seguir?
- Cuando haya al menos uno de los dos informes que sean positivos, me encargo personalmente de rearmarlo para mandarlo a Roma. Allí lo examinarán otros dos peritos médicos, uno de los cuales tendrá ya que estar dentro de lo que es la consulta médica de la Santa Sede, para que si da un parecer positivo, se arme el tribunal en el lugar donde se realizó el posible milagro, donde sucedió el hecho prodigioso, allí se buscan a los peritos competentes para analizar y recoger los testimonios. Una vez terminado este trabajo se envía al Dicasterio de Causa de Santos en el Vaticano y allí lo examina un oficial del Dicasterio, se arma la consulta médica para la que se convoca a profesionales ya que la Santa Sede llama a médicos de distintas partes del mundo, a expertos en la materia en el cual se va a tratar, si es un problema ginecológico, pediátrico, traumatológico, lo que sea.
-El Tribunal que se arma donde fue el posible milagro ¿Está conformado por diferentes expertos?
- Lo preside un delegado del obispo o el obispo mismo, luego él nombra un oficial que hace de fiscal, se presentan los testimonios, se recoge toda la documentación, tanto el juez como el fiscal le preguntan a los testigos. Se le muestra el informe al obispo de la diócesis. Y si éste determina si hay suficiente argumento, si los testimonios que han dado son de peso y suficientes, se cierra el proceso.
-Según su experiencia, ¿Cómo vienen siendo los tiempos de la Iglesia para los procesos de canonización?
-Los tiempos no son cortos seguramente, porque se pasa por diferentes tamices la causa. No es tarea fácil. Entonces, si lo que se ha dicho es suficientemente importante, se pueden concluir las sesiones, pero sino hay que seguir buscando
-Mantuvo un encuentro con el obispo de la Diócesis de San Nicolás, Hugo Santiago, ¿Encontró buena predisposición de su parte?
-Excelente, no solo del obispo sino de los sacerdotes que hemos encontrado, todos tienen un cariño grandísimo a María Crescencia, conocimiento, devoción, realmente uno queda maravillado de lo que se dice de ella.
-¿Qué deben imitar los fieles de las actitudes de María Crescencia?
-Creo que una de las grandes necesidades que tiene el mundo de hoy, sobre todo a nosotros los argentinos, es el tema de la unidad. Estamos muy divididos, muy peleados entre nosotros y no buscamos los puntos de unión sino los puntos que nos dividen, y esto es raro, tenemos que buscar los puntos que nos unen y a veces renunciar a algo pequeño por un bien mucho más grande. Y directamente conectado con Crescencia, en esta búsqueda, en este deseo de unidad, está la humildad. Porque si no hay humildad en la que uno renuncia a su pequeño yo por algo más grande, entonces no se llega. Yo creo que esto, la unidad y la humildad.


















