Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO CampoLO Sports
BuscaLOLO365
Opinión

Los subsidios a los clubes en la lupa de la justicia distributiva

09 de octubre de 2016 a las 12:00 a. m.

No podemos menos que congratularnos con la decisión del Gobierno nacional de apoyar a los clubes de los distritos, como espacios de deporte y contención de los chicos. Es una política de múltiples beneficios, aunque sin lugar a dudas el mayor es el de interesar y cobijar a niños y jóvenes que de lo contrario estarían en la calle y a merced de sus peligros. Luego está la importante ayuda que son estas instituciones para los padres que pasan mucho tiempo en el trabajo. Y por último, esta ayuda pecuniaria es como un bálsamo para las alicaídas arcas de estas entidades donde el lucro no es una meta en sí misma. 

Los clubes son espacios que debemos revalorizar porque son, sin dudas, lugares de formación de valores humanos, de inclusión y movilidad social, lo que los convierte más que nunca en aliados del Estado y las familias en la lucha contra el narcotráfico, las adicciones y la delincuencia. Por eso nos parece tan interesante que se los apoye oficialmente, que caiga una mirada estratégica sobre ellos y se los fortalezca. 

Publicidad

Pero al mismo tiempo que nos sorprende gratamente esta decisión, hay algo que “nos hace ruido”, para decirlo en criollo.

Con este programa llegó a Pergamino el ministro de Educación y Deportes de la Nación, Esteban Bullrich, junto al secretario de Deportes, Carlos Mac Allister, quienes dieron apoyo económico a 32 clubes de barrio de la ciudad, por una suma inicial de 1.600.000 pesos. La cuenta no es difícil de sacar: la suma por club es de 50.000, que deben destinar a la compra de materiales deportivos e indumentaria. Asimismo se les anunció que las instituciones también pueden acceder al reintegro del 40 por ciento en las facturas de energía eléctrica, gas y agua, ya que están inscriptas en el Registro Nacional de Clubes. Y nos parece, a propósito del tema, muy gráfica la frase del ministro: “Un club es una familia sin apellido, una escuela de valores y una escuela sin pupitres”. La ayuda puede continuar y hasta duplicarse para las entidades que cumplan con la rendición, siempre y cuando estén “bien de papeles”: una vez que la suma de 50.000 pesos sea rendida por cada entidad, recibirán un nuevo monto de 100.000 pesos cada una. Léase con atención: “una vez que la suma sea rendida”, es decir que los clubes deben justificar la inversión que realizaron si pretenden nuevas ayudas. Esto apunta a la transparencia con que se deben usar los fondos que el Estado otorga.

Publicidad

Hasta aquí todo bien, novedoso y prolijo. Con el sello que le imprime Cambiemos a cada uno de sus actos para demostrar que ellos son otra cosa, muy distinto de lo anterior. Y en este caso en particular, dejando en claro también que sí tienen sensibilidad social.

Y no es que seamos como “la gata Flora”, pero justamente en este afán de querer dejar en claro de que no son iguales, han caído (por error o intencionalmente) en lo mismo: subsidios para todos y todas.

Publicidad

Como en otras ocasiones predicamos, subsidio no es una mala palabra y es correcto y conveniente que existan y se otorguen. Lo improcedente aparece cuando se los administra indiscriminadamente, sin criterio y, en su versión de más baja calaña, como prebenda política o electoral. 

En el caso que nos ocupa, 32 entidades recibieron en igual de condiciones 50.000. Lo que nos preguntamos es: ¿todos los clubes en ese listado son la misma cosa? ¿Cumplen la misma función social? ¿Tienen el mismo grado de necesidad? Vaya amigo lector a la nota que habla de la entrega de subsidios en nuestra edición del viernes, vea la lista y comprobará que no.

Publicidad

El criterio con el que se seleccionaron las entidades no parece seguir un patrón lógico. Porque según lo que se expresó durante la entrega, los beneficios estaban planteados para clubes de barrios, con vecinos de bajos recursos y chicos cuyos padres no pueden abonar una cuota por mínima que sea. Y como bien dijo el ministro Bullrich, los chicos que no pueden pagar la cuota no pueden quedar, por ese motivo, fuera del club, del deporte y de este espacio de contención tan importante.

Sin embargo a la hora de entregar los beneficios, nos encontramos con clubes de barrios con carencias a la par de otras instituciones que tienen un número importante de socios aportantes, que no negamos que pasen zozobras financieras pero que tienen y saben cómo solucionarlas, o pueden solicitar auxilio crediticio puntual. Más ruido aun nos causó ver también los nombres de entidades que ni siquiera ofrecen actividades para los chicos. En fin, una entrega de subsidios generalizada, de las que privan a los que más necesitan de recibir más apoyo. Es claro que para un pequeño club de barrio 50 mil pesos es una suma muy necesaria, mientras que para clubes de mayor estructura, con una masa societaria que mes a mes les ingresa los recursos, esa cifra no les mueve el amperímetro.

Publicidad

Pensemos que si la cifra posible para Pergamino eran estos 1.600.000 pesos, la división entre clubes que se ajustan fielmente al perfil que persigue la ayuda económica, hubiera dado como resultado no 50 sino 100.000 pesos y luego 200.000 para cada uno. A esto nos referimos cuando decimos que el subsidio “para todos y todas” perjudica y mucho a quienes más lo necesitan. Siempre.

Entendemos que aquí pueden haber pasado dos cosas. La primera, que podría catalogarse como un error o una imprudencia y que también advertimos que sucedió con la Provincia y su programa AcercArte, es que en este caso Nación toma una decisión, se vale de la información con que cuenta y de manera unilateral e inconsulta con los referentes locales (que casualmente son “amigos”), “cae” a los distritos con lo suyo. Quizá el Gobierno nacional había tomado la lista de los clubes locales sin consultar a la Municipalidad y de allí provenía esta entrega indiscriminada. Sin embargo, los funcionarios en pleno acto destacaron “la labor de la Secretaría de Deportes municipal, ya que Pergamino es la Intendencia que más clubes ha acercado a los beneficios anunciados por el Gobierno nacional”.

Así caímos en la cuenta que se realizó en Pergamino un listado con todos los clubes en condiciones de recibir subsidios, los necesitaran o no, se correspondieran con la premisa buscada o no. Y entonces advertimos que tal vez este repartir a todos por igual puede relacionarse con no correr el riesgo de ser equiparados con el kirchnerismo, que llegaba con su billetera únicamente a los amigos y simpatizantes manifiestos, o bien con el clásico e infaltable “quedar bien con todos”. Sin embargo, nuevamente en este afán de diferenciarse, han caído en la misma política nefasta del “para todos y todas” que no hace más que alejarse de la justicia social, ya que recibe el que no necesita o no merece el dinero que mucho le falta a otro. Es lo mismo que sucedió con los subsidios en los servicios públicos, por los cuales durante años hemos subvencionado el consumo de mansiones en las zonas más ricas de cada ciudad. 

En un país donde -siempre lo decimos- la frazada es corta, no es de justicia repartir los fondos del Estado como si fuesen caramelos a los niños, tanto sea para quienes lo necesiten como para quienes no. Dicho esto sin siquiera mencionar que uno de los grandes problemas que nos agobian, el déficit fiscal, va de la mano de estas políticas.

Publicidad

Y de parte de las entidades beneficiadas, también podría haber nacido el gesto para con sus colegas que -saben- cumplen un rol mayúsculo en el salvataje social de la infancia marginal y sin un centavo. Porque la necesidad -que cada uno tendrá la suya- no puede ir de la mano del aprovechamiento.

Lo sucedido con los clubes, ofreciendo en forma indiscriminada fondos sin considerar la realidad de cada entidad es un alerta, porque se acercan tiempos políticos electorales y son los momentos en que la dirigencia empieza a recurrir a la demagogia a fin de buscar la empatía de los votantes. 

Es una pena tener que empañar una buena noticia, un buen programa oficial, con estas palabras pero, sinceramente, ver juntos a la Biblia y el Calefón, no nos pareció un acto de justicia. 

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...