El fenómeno Macri en las encuestas
Las consultoras de opinión realizan sondeos permanentes sobre la imagen de los dirigentes, no solo cuando se avecina una elección. Es más, ante cada movimiento que realizan o cosa que dicen, de inmediato salen a relevar el impacto que tuvo en la percepción de la gente.
En esta tónica de trabajo, cada anuncio del presidente Mauricio Macri es sopesado por estos profesionales que recogen la opinión de la gente de distintos sectores sociales. No solo porque en definitiva es su actividad sino porque la medición de la opinión pública es un fenómeno muy interesante para evaluar frente a dos cuestiones clave: el cambio absoluto del estilo de Gobierno y el impacto del ajuste que se viene desarrollando. Y estos datos, huelga aclarar, son tomados por los propios evaluados como termómetro social. Así lo han hecho todos los gobiernos, de modo de poder determinar los pasos a seguir en orden a contener el impacto social pero de manera mucho más evidente por este, que haciendo una lectura de esta información y por la reacción de la oposición política, ha dado continuas marchas y contramarchas desde el inicio de la gestión.
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Lo que es curioso, al punto de poder describirlo como un fenómeno es que, aun a pesar el descontento que cualquiera puede percibir a diario en todos los sectores productivos del país y especialmente entre comerciantes y asalariados, el descenso en el porcentaje de imagen positiva de Macri no es tan contundente como se podía suponer, frente a medidas tan agresivas y cuando el caudal de adhesiones con que llegó a la Presidencia contenía una gran cantidad de votos que no le eran propios sino que iban por la negativa a una reelección kirchnerista.
Tomamos algunas encuestas para hacernos una idea de la imagen que tiene la sociedad argentina ante el particular momento en que vivimos. Poliarquía Consultores afirma que el 69 por ciento de los encuestados considera que está aprobada la gestión del presidente, mientras que el 29 opina lo contrario. Este sondeo es de marzo y ahora veremos cómo evolucionó. El respaldo se recuesta en que casi la totalidad de los votantes que lo eligieron en las elecciones generales ratificaron su apoyo. Incluso, el Gobierno consigue el respaldo del 83 por ciento de los votantes de Sergio Massa y hasta el 30 de los que acompañaron a Daniel Scioli.
Macri junto con María Eugenia Vidal son los dirigentes políticos mejor considerados con muy buena imagen positiva, según la encuesta de Poliarquía. La gobernadora supera en este caso al presidente.
Pasados los tarifazos y con la inflación que aún es un potro indomable ha llevado a un índice de aprobación de Mauricio Macri del 53,5 por ciento, lo que representa una caída de 10 puntos desde que asumió en diciembre, según el último informe de humor social del Grupo de Opinión Pública (GOP). El trabajo muestra que, la mayoría de los argentinos reclama al Gobierno que baje la inflación. Según el estudio de GOP, el presidente, quien asumió con 63,9 por ciento de aprobación entre los argentinos, sufrió una caída de su imagen positiva al 53,5.
Otros encuestadores marcan una baja del 8 por ciento en la imagen del presidente, también detrás de los tarifazos y el ajuste por vía de la inflación que no se ha podido controlar.
Puede atribuirse a la llamada luna de miel de los primeros meses, pero en este caso no aplica ya que fue justamente en este tiempo que más agobiantes fueron las medidas tomadas, especialmente los tarifazos. Para tener una referencia de cómo una decisión político-económica puede impactar de lleno en la imagen positiva de un presidente, aun cuando se encuentre de luna de miel, baste recordar que Cristina asumió en diciembre de 2007 con 56 puntos y al estallar el conflicto con el campo por la aplicación de las retenciones móviles, en mayo de 2008, se ubicaba en el 34 por ciento. Es decir que, en cinco meses, perdió estrepitosamente 22 puntos de aceptación.
Macri es una excepción a la regla, por eso lo llamamos un fenómeno, atribuible de una manera presunta- a una buena comunicación con la sociedad, paradójicamente aquello que se le critica y que muchas veces hemos desde este espacio señalado como una falla. Evidentemente, más allá de situaciones puntuales, el presidente ha sabido explicar a la gente cada medida que ha tomado, se ha valido de la cuestión de la herencia K y eso le ha valido el aguante por parte de la sociedad que, en términos generales, sigue avalando su propuesta de gobierno.
Es dable recordar que en este poco tiempo transcurrido desde el cambio de mando, no todo han sido palos en la rueda en la percepción social. Los primeros 100 días de Macri en la Casa Rosada fueron positivos porque liberó el cepo al dólar e impulsó una devaluación, llegó a un acuerdo con los holdouts, y aunque realizó despidos masivos en el Estado, abrió el diálogo con gobernadores y dirigentes opositores. No obstante, muchas de estas medidas están haciendo mella en la macroeconomía, concretamente están atentando contra la meta de achicar el déficit fiscal por menor recaudación y también la devaluación está quedando corta, con un dólar que ya está retrasado, planchado en los 14 pesos.
De todos modos, estos aspectos no repercuten en la diaria de la gente como sí lo hicieron aquellas primeras medidas positivas. Tal vez por eso, desde Néstor Kirchner en 2003, no se ve un nivel de expectativa como los que se observan ahora, que es el que sostiene la imagen positiva de Macri.
Con ese impulso se vienen atravesando los tarifazos de gas, agua y luz, que fueron la decisiones más antipáticas de la gestión, incluidos los tres aumentos de la nafta. Por eso cuando se enumeran los problemas, la situación económica se lleva el 51 por ciento de las preocupaciones. Incluso, por primera vez le saca ventaja por sobre la inseguridad. Y lamentablemente, la corrupción pese a que es un tema de la agenda mediática desde hace meses, preocupa solo a un tres por ciento de los encuestados.
Este último punto es complicado porque siempre nos sucede lo mismo: los problemas de bolsillo tapan claramente la visión que sobre la corrupción debieran tener los argentinos, teniendo en cuenta que el dinero que se ha distraído en rutas del dinero, en estos tiempos, k pero en otras etapas también, son los fondos que faltan en escuelas, hospitales y rutas.
En realidad, frente a los sinceramientos de la economía de forma, en principio, salvaje y con posteriores correcciones, con los aumentos de precios que no han cesado hasta ahora y paritarias que recién se están terminando de cerrar en estos meses, la imagen presidencial no ha sufrido la baja que podría imaginarse de acuerdo a un mal clima social que se registra respecto a la cuestión económica.
Este fenómeno es muy interesante de analizar, porque vemos que amplios sectores sociales han entendido que la pesada herencia no es sólo un discurso sino que es consecuente con una realidad, y además se nota que, sobre todo, los sectores medios mantienen grandes expectativas respecto al futuro.
La clase media que es la que soporta la situación económica más dificultosa es precisamente la que, en todas las encuestas, muestra el mayor apoyo a la gestión de Mauricio Macri. Son mayoritariamente independientes y se han plegado al macrismo por convicción algunos y otros por contraste con el kirchnerismo.
Otras encuestas siguen registrando el mismo fenómeno. Dos consultores ubicaron la imagen positiva de Macri por debajo del 50 por ciento. Management & Fit explica que la imagen del jefe de Estado disminuyó tras la quita de subsidios en las tarifas de luz y gas. Por su parte, Rouvier & Asociados, obtuvo números algo más bajos en su última medición de mayo. En ese sentido, la consultora comprobó que los altos niveles inflacionarios afectaron la imagen del presidente.
Con un panorama más alentador la encuestadora de Analogías, explica que al momento de asumir el presidente contaba con un 66 por ciento de imagen positiva, aunque en los meses posteriores su imagen se redujo en 16 puntos. Hoy ronda el 50 por ciento.
La consultora Ipsos, quien realizó un estudio sobre la aprobación de gestión de Macri, determinó que el acompañamiento es del 48 por ciento. Mientras que Fara y Asociados, midió una imagen positiva del 55 por ciento, aunque la aprobación de la gestión de gobierno es inferior.
Si en un punto coinciden los encuestadores es que el nivel de aprobación de la gestión de Macri se sostiene por las altas expectativas de la sociedad en materia económica de cara a lo que viene.
De modo que la visión optimista de los sectores persiste más allá del pésimo momento económico que estamos atravesando y consideran que se debe atravesar un gran esfuerzo para que todo esté mejor.

















