El éxito de la operación presidencial le quita incertidumbre al país
Después de casi dos horas de operación, Cristina Kirchner superó con éxito la intervención quirúrgica que le practicaron para quitarle el hematoma en el lado derecho del cráneo, detectado sorpresivamente el sábado pasado y que le había generado un hormigueo en el brazo izquierdo y pérdida parcial de su fuerza muscular.
Permanece internada en terapia intensiva, donde estará por lo menos un día más, hasta que le quiten el drenaje, para después pasar a una habitación común en el piso sexto de la Fundación Favaloro, donde le realizaron todo el tratamiento.
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Los médicos esperaron para dar información a que la presidenta despertara de la anestesia para chequear la primera reacción. Apenas el vocero pronunció que Cristina Kirchner estaba de buen ánimo, los militantes y seguidores que habían pasado la noche de vigilia en apoyo a la jefa del Estado taparon su voz con aplausos. La noticia también tranquilizó al mundo político, que estaba pendiente de la evolución de la intervención.
Mientras tanto, personalidades de distintos países del mundo enviaron sus deseos para una pronta recuperación presidencial, se destaca una nota muy conceptuosa enviada por el Papa Francisco que encomendó a Cristina a la Virgen de Luján y una misiva, la primera en la historia (que recordemos) del gobernante de las Islas Malvinas, que pidió por una pronta mejoría de la mandataria y dijo que a pesar de las diferencias, primero estaba la cuestión humana.
La presidenta permaneció acompañada de sus hijos, Máximo y Florencia; su madre, Ofelia Wilhelm, y su hermana Giselle, además de sus secretarios y un reducido grupo de colaboradores personales. También estuvo el diputado Eduardo “Wado” de Pedro, amigo de su hijo. Los funcionarios evitaron acercarse a la clínica y permanecieron en la Casa Rosada a la espera de las novedades junto al vicepresidente, Amado Boudou, a cargo formalmente del Poder Ejecutivo.
Como la llegada de Boudou a la primera magistratura trajo todo tipo de críticas e ironías por parte de la oposición, el Gobierno marcó la estrategia de mostrar su apoyo al dirigente.
Para colmo, el presidente interino debe cumplir con la agenda protocolar de Cristina y mostrarse en todos lados, lo que poca gracia le hace al kirchnerismo a pocos días de los comicios. Quizás por eso, aquello que puede suspenderse, se suspende, como el acto que debía encabezar Boudou ayer en la Rosada para poner en funcionamiento el Instituto de Música del Museo del Bicentenario. Se canceló sin mayores explicaciones, aunque puede sospecharse que se lo consideró una exhibición innecesaria ya que bien puede realizarse ese acto al regreso de la presidenta.
Ante las apariciones inevitables, la estrategia es no dejarlo solo. Por ejemplo, el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, mano derecha de la presidenta, lo acompañó a Villa María, en Córdoba, para el acto que encabezó, junto a Oscar Parrilli.
Es que Córdoba no es por estos momentos un territorio amigable para el kirchnerismo. José Manuel de la Sota hizo declaraciones destempladas para la ocasión: “Debe estar muy contento Alvaro Alsogaray con Boudou como presidente” ironizó.
Lo que sigue en pie e inalterable pese al mal trance de la presidenta es la campaña electoral del oficialismo, con una multiplicidad de actos, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Martín Insaurralde, candidato a diputado por el territorio bonaerense, y el gobernador Daniel Scioli recorrieron varios distritos.
En este sentido, y como bien reconoce Insaurralde, Scioli se puso la campaña al hombro. Pero no sólo por la salud de la presidenta, sino porque su imagen es la única que ayuda a levantar votos en territorio provincial. Esta decisión estaba tomada tras conocerse las cifras de las Paso y antes de que siquiera pudiera suponerse el cuadro que atraviesa la primera mandataria Y, como ya hemos comentado en esta misma página, de paso Scioli va armando su propia estructura presidencial 2015.
Así las cosas, en parte planificadamente y en parte por necesidad, la presidenta se ha despedido de la campaña, porque permanecerá por lo menos cinco días internada para el seguimiento de su post operatorio y está previsto que por lo menos los próximos 20 días mantenga el reposo recomendado, que podría extenderse a un mes. Fuentes oficiales confiaron en que la licencia definitiva se resolverá en las próximas horas, a partir de los estudios para medir la evolución de la operación. De modo que no tiene posibilidades de seguir con la labor proselitista.
La buena noticia la dio uno de los médicos que operó a la presidenta y dijo que la recuperación de Cristina Kirchner, será total, aunque aún se desconoce cuándo sería dada de alta. El jefe de la Sección Vascular de la Fundación Favaloro, Pablo Rubino, señaló que el tiempo de convalecencia varía en cada paciente y advirtió sobre el riesgo de los viajes en avión en días post operatorios. Rubino explicó que “en las primeras semanas hay que tener ciertos cuidados para viajar vía aérea”, pero asumió que “una vez recuperado completamente, el paciente puede hacer cualquier tipo de actividad”.
Esta es una novedad positiva que quita incertidumbre al país respecto de los años de mandato que le restan a Cristina, porque su recuperación mantendrá la normalidad institucional del país.















