El desconcertante momento que se vive con la energía
U
na problemática atravesamos en materia de energía eléctrica en estos días promete ponerse más seria de lo que ya es. Son momentos en los cuales la Justicia ordenó a las distribuidoras de la provincia de Buenos Aires dejar de aplicar el tarifazo en las boletas de la luz, que responde a una actualización de los costos de la generación de energía prescindiendo de los subsidios del Estado, que contribuyeron al congelamiento de las tarifas al consumo por los últimos 12 años.
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Para ponernos en tema vamos a comenzar por la decisión judicial. El Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (Oceba) notificó a las empresas distribuidoras de energía y a las cooperativas eléctricas bonaerenses que deben refacturar el servicio con el cuadro tarifario anterior al incremento, tal como lo dispuso la medida cautelar del juez en lo contencioso administrativo de La Plata, Luis Arias.
La notificación de Oceba reproduce el fallo del magistrado platense que otorga un plazo de tres días para que las distribuidoras Edelap, Edea y las cooperativas eléctricas se abstengan de cobrar el aumento del servicio y apliquen el cuadro tarifario anterior.
Mientras se aguarda que se resuelva la apelación a este fallo presentado por el Gobierno bonaerense, algunas distribuidoras ya comenzaron la refacturación, como sucede por ejemplo con nuestra Cooperativa Eléctrica.
Edelap confirmó también que la empresa ya está cumpliendo la cautelar del juez y, ya están emitiendo las facturas con el cuadro tarifario anterior, independientemente de la resolución que se adopte con la apelación del Poder Ejecutivo.
La medida cautelar suspende los vencimientos de las facturas ya recibidas por los usuarios con el incremento, hasta tanto el cliente reciba la nueva factura con los valores anteriores.
Fuentes del Ministerio de Infraestrura de la provincia dijeron que Edesur y Edenor también habían recibido la notificación pero voceros de ambas empresas lo desmintieron y dijeron que no les corresponde ya que el fallo de Arias excluye a las distribuidoras federales.
El juez en lo Contencioso Administrativo de La Plata, hizo lugar a un recurso presentado por el intendente de San Antonio de Areco, Francisco Paco Durañona, y extendió el amparo que suspende el tarifazo a las cooperativas eléctricas que no estaban incluidas en la resolución que adoptó el miércoles pasado. El servicio de luz, en la gran mayoría de los municipios de la provincia de Buenos Aires, lo brindan precisamente cooperativas.
Durañona había solicitado a la Justicia que exhorte a la Cooperativa Eléctrica de Areco a acatar la suspensión del fuerte incremento tarifario en todo el territorio bonaerense.
Arias había ordenado el miércoles pasado a las distribuidoras eléctricas volver a facturar sus servicios de acuerdo al cuadro tarifario anterior a la suba autorizada por el Gobierno nacional. Aunque la medida del magistrado platense solo abarcaba a cuatro distribuidoras eléctricas, Durañona entendió que debía extenderse también a todos los usuarios de su municipio. El miércoles Arias había resuelto que los clientes de las empresas distribuidoras de energía eléctrica Edelap, Edes SA, Edea SA y Eden SA no debían abonar las facturas que recibieron en sus domicilios con aumentos de hasta el 600 por ciento y aguardar la refacturación del servicio.
De acuerdo con el magistrado, el tarifazo no correspondía ya que se había violado la Ley Nº 24.065, que indica que antes de que se aplique un nuevo cuadro debe realizarse una audiencia pública. Algo que pocas veces se ha cumplido en años anteriores pero que es un mandato legal por lo que es un argumento totalmente procedente para invalidar lo actuado.
Nadie ignora que para cualquier vecino de Pergamino y del interior bonaerense, que ya venía pagando tarifas altas por los artilugios compensatorios del congelamiento que se introdujeron sucesivamente en las facturas, es una buena noticia saber que no pagará la luz con el incremento pautado por el Gobierno como parte del sinceramiento de tarifas y quita de subsidios que mantenía la anterior administración.
Y antes de ir a la médula del problema es de advertir que el fallo está apelado, de modo que no podemos afirmar si la medida quedará firme o será retrotraída al aumento que ya se venía cobrando.
Lo que debemos pensar los pergaminenses es que esta situación nos deja en una difícil encerrona, en principio porque los usuarios somos socios de la Cooperativa Eléctrica, de modo que somos los dueños de la entidad, más allá de que participemos o no en sus asambleas o en sus cuerpos de autoridades.
La Cooperativa Eléctrica de Pergamino, al igual que todas las entidades de su tipo que están en la mayoría de los distritos bonaerenses, deberá seguir pagando el aumento que se les ha aplicado a los generadores de energía, en tanto debe suspender los aumentos a los usuarios.
No hay que ser economistas titulados para comprender que a la entidad, que insistimos es de todos, la llevarán a no poder pagar por la energía que compra para distribuir en la ciudad muy poco tiempo.
Los vecinos y socios de la Cooperativa pueden quejarse por la administración de la entidad, o no, depende de la mirada de cada uno. Pero lo que objetivamente sucede en este momento es que a la entidad de la cual somos socios y usuarios, lo que es ser dueño y no cliente, es que se la va a perjudicar enormemente con estas idas y venidas entre el Gobierno y la Justicia, con un desfasaje insostenible.
Cuando las tarifas estaban planchadas, tampoco el socio pagaba lo que el servicio costaba realmente, pero el Gobierno nacional recurría a subsidios a las entidades privadas y cooperativas, a fin de que no se aumentara la tarifa. Este sistema resultó ser discutible, toda vez que los subsidios se terminaron haciendo impagables para el gobierno nacional y el área de energía no registra inversiones desde hace años, precisamente, por falta de tarifa.
El sinceramiento tarifario que encaró el Gobierno de Mauricio Macri, o se aplica en toda la línea, desde la generadora hasta el usuario directo, pasando por la empresa prestadora o la cooperativa que se trate, o no se puede aplicar en lo absoluto.
Dado que es imposible que el distribuidor soporte el incremento de energía que recibe y no pueda aplicar la tarifa al usuario, porque el fantasma de la quiebra empieza a rondarlo y le llegará más temprano que tarde.
Actualmente la Cooperativa Eléctrica está refacturando lo que algunos ya han pagado y los que aún no lo han hecho. A los que abonaron se les hará una nota de crédito a cuenta de consumos futuros y quién todavía no había pagado recibirá una nueva boleta sin el aumento.
Pero como es claro, estamos atravesando una suerte de transición, la Justicia en segundo grado deberá confirmar o no el fallo de primera instancia del juez Arias. Y se plantean dos escenarios, uno más complicado que otro.
Si el fallo es rechazado en segunda instancia, las empresas y cooperativas volverán a cobrar el aumento y veremos qué sucede con el descuento que están haciendo a estas horas con la refacturación. Pero si el fallo es ratificado, el Gobierno deberá resolver la cuestión: si vuelve a subsidiar a los entes distribuidores u obliga a los generadores a retrotraer los aumentos. Todas cuestiones de suma complejidad, llegado a este punto.
La situación es claramente desconcertante en este momento, no sabemos al fin cuánto vamos a pagar de energía en el caso particular, ni cuál será el destino de la Cooperativa en general.













