Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO CampoLO Sports
BuscaLOLO365
Opinión

¿Cuándo terminará la pandemia de Covid-19?

11 de noviembre de 2022 a las 12:00 a. m.

Algunas medidas parecen señalar que los criterios de emergencia establecidos a partir de la irrupción de la pandemia empiezan a quedar en desuso. Esto no alcanza solo al uso de barbijo sino a recetas electrónicas o prescripciones que vuelven a requerir de las modalidades anteriores a la pandemia para tener validez. Sin embargo, en otros aspectos, la emergencia sanitaria pareciera estar lejos de encontrar su fin. Las perspectivas de los principales especialistas refieren que todavía hay muchos pacientes susceptibles y la desigualdad sigue siendo un factor que opera en contra de cualquier pronóstico que haga suponer que el Covid-19 comience a ser parte del pasado.

La decisión del Gobierno nacional de autorizar e impulsar la colocación de un nuevo refuerzo en la población que tenga sus esquemas completos, habla claramente de esta situación y plantea una realidad. El temor que generan los movimientos migratorios que se darán en torno al Mundial de fútbol de Qatar hace que todos los sistemas sanitarios del mundo hayan reavivado sus alertas. Lamentablemente gran parte de la humanidad es susceptible, esto que quiere decir, que los no vacunados (90% habitantes de Africa, 30% en los países desarrollados), o los que, aún habiéndose vacunado, no completaron sus esquemas, son susceptibles y generan mayores condiciones de riesgo en términos comunitarios.

Publicidad

Algunas expectativas en torno al posible "fin de la pandemia" se habían abierto de cara a la reunión de la Organización Mundial de la Salud en la que se iba a evaluar esta situación y establecer una resolución al respecto. Sin embargo, el surgimiento de nuevas variantes del virus Sars-COV 2 motivó una advertencia por parte del organismo que habla de la posibilidad de que se desarrolle una "pandemia doble", es decir la propagación y confección de dos virus al mismo tiempo: Sars-COV 2 e Influenza.

Esto lejos de asustar, debe servir para infundir conciencia colectiva y responsabilidad social. En Argentina son más de 130 mil las personas que murieron desde el inicio de la pandemia y aunque hoy los registros ya no se informan diariamente, los casos siguen ocurriendo y las variantes del virus se expresan.

Publicidad

El levantamiento de las restricciones no significó el fin de la pandemia y a contracorriente de lo que se supone, el virus Sars-COV 2 y sus variantes sigue ahí asechando y amenazando con volver a generar un estrés en un sistema sanitario que aunque ya tiene la experiencia de haber atravesado momentos sumamente críticos, no está en condiciones de asumir una nueva tensión. Por lo menos sin sufrir un daño aún más enorme.

En el contexto actual en el que el conjunto de la sociedad vive como si la emergencia sanitaria fuera algo del pasado, se necesita de discursos políticos coherentes y de medidas sanitarias adecuadas para que la transición entre aquello que al mundo le tocó vivir y ese futuro que añora pueda ser transitado sin sobresaltos. Los brotes epidémicos de otras enfermedades respiratorias y los déficits inmunitarios producidos por el extendido confinamiento muestran las consecuencias negativas de lo que sucedió. Pero entre aquello y el deseo ilusorio de vivir como si eso no hubiera pasado hay un abismo. Recuperar el realismo resulta una tarea necesaria. No para volver a confinar a una sociedad al encierro, pero sí para mostrar claramente los datos de una situación sanitaria que en sus indicadores reales lejos está de mostrar que la pandemia terminó.

Publicidad

A la hora de ensayar balances sobre lo vivido en estos últimos años, es necesario ser cuidadosos, tanto con los mensajes como con las predicciones y escuchar lo que señalan los expertos: el final aún no ha llegado y la tarea es cómo se vive todos los días con esta enfermedad sin olvidar lo cruel que puede resultar en aquellos más vulnerables. Para ello hay que seguir incentivando la conciencia social y la responsabilidad colectiva, que está faltando, atendiendo los daños colaterales en la economía, las secuelas que lo vivido dejó en el personal de salud y las consecuencias que empiezan a hacerse visibles en relación a las patologías que fueron desplazadas. Es razonable pensar que la transmisión tsunámica de casos haya mermado y que las curvas muestren un comportamiento más relajado debido a cuestiones de inmunidad. Pero esa quizás es sólo la luz al final del túnel. La endemicidad sigue siendo la evidencia esperada del punto final. Pero el modo en que los países y las sociedades manejen esa transición, es lo que posibilitará finalmente inscribirlo, sin temor a nuevos sobresaltos.

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...