Cayó Rajoy en España a manos de la corrupción y los independentistas
En una extensa jornada, el Congreso español votó a favor la moción de censura en contra del ahora expresidente Mariano Rajoy y el socialista Pedro Sánchez se convirtió inmediatamente en jefe de Gobierno.
Lo primero que debemos considerar en este caso es que España tiene un sistema de administración europea, con la figura del primer ministro, una democracia parlamentaria -no presidencialista como la nuestra- que prevé mecanismos para una remoción como la que estamos presenciando, por mayoría simple de voto de los congresales y sin mediar ni juicio político ni golpe de Estado.
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El conflicto que terminó con la caída de Rajoy comenzó por un acto de corrupción, nacido del financiamiento de los partidos políticos. Una situación que, si nos sinceramos hasta el hueso, sucede en la gran mayoría de los países y en sus distintos colores políticos. Es un problema que, en realidad, no se está pudiendo resolver, ni siquiera con las nuevas legislaciones al respecto, como sucede en nuestro país. Obviamente, que el escaso control o la imposibilidad fáctica de ejercerlo es el factor condicionante para la efectividad de una normativa. Y pasa que las campañas son cada vez más sofisticadas en sus métodos, mayormente digitales, lo que hace muy difícil mensurar si se ajustan o no a la ley (tema veda y redes sociales) y sus costos. Lo cierto es que son cada vez más costosas y es así como la dirigencia termina manchándose las manos para recaudar los fondos de campaña. La diferencia entre otros países y la Argentina es que cuando se descubre la trama corrupta, los dirigentes son investigados y condenados. No es poco.
De todos modos, en el caso de España hay otras cuestiones domésticas detrás del telón de esta caída del primer ministro, un microclima que no es fácil advertir desde el exterior pero que los nacionales adivinan, como sucede aquí, que podemos hacer segundas lecturas de cada movimiento de nuestra dirigencia. En el caso de Rajoy, no se trató solo de un caso de corrupción, de los varios que hemos visto en dicho país (recuérdese las tarjetas opacas, sin ir más lejos, que utilizaba todos los miembros del Gobierno pero no pagaba lo que cada uno gastaba). La condena judicial fue la cereza de un postre que ya se venía cocinando, había clima para que esto sucediera. Como decimos, si se investiga a fondo, cualquier partido político es plausible de ser condenado y cuando se trata del partido de gobierno, si todo va bien para el ciudadano y para la sociedad en general, se hace la vista gorda. El famoso roban pero hacen hasta que llega la época de vacas flacas y ya nada se tolera, y lo mismo que antes se escondía bajo la alfombra es utilizado para apagar una gestión hasta su extinción.
Es España hay malestar político con Rajoy, después de tantos años en el poder y con episodios recientes que han caldeado más aun el ambiente. Hay un tufillo de las regiones autonomistas atrás de la movida, de hecho fue con el voto de los legisladores de estos sectores que se logró aprobar la llamada moción de censura al mandatario. Son grupos que estaban profundamente enojados con la dureza con que Rajoy manejó la cuestión de Cataluña; los legisladores de esta región y de la Comunidad Autónoma Vasca dieron su voto positivo para alcanzar la cifra requerida.
El respaldo de los cinco escaños del Partido Nacionalista Vasco le dio a Sánchez 180 votos en el Congreso, cuatro bancas por encima de la mayoría absoluta de 176 necesaria para tomar el poder inmediatamente tras la votación. Dos partidos independentistas catalanes, al igual que el izquierdista Podemos, otro pequeño grupo vasco y una formación de las islas Canarias también apoyaron la iniciativa de Sánchez, conformando una coalición diversa y letal para Rajoy. Como decíamos, las regiones independentistas apoyaron, todas, su caída, al igual que la izquierda.
En el plano concreto, Rajoy se encontró cercado, cuando la Justicia condenó al Partido Popular (PP) por una causa de corrupción mayor, conocida como el caso Gürtel, y que representó un flujo constante de millones de euros en negro a las arcas conservadoras. Nada que nos pueda sorprender a los argentinos, con una historia prodigiosa en la materia y episodios inolvidables como la valija de Antonini Wilson.
Además de condenar a 29 personas a 351 años de prisión en total, el fallo obligó al partido a pagar 245.492 euros como partícipe a título lucrativo de la trama de corrupción, y dio por probado que el PP tuvo una caja negra desde 1989. El escándalo fue mayúsculo y la política viró radicalmente hasta sacar al primer ministro de su puesto. No deja de ser ejemplificador que la Justicia española haya investigado y encarcelado, en tiempo real, la corrupción del Gobierno. Algo que los argentinos nos cansamos de reclamar sin obtener ningún resultado.
En España, por otra parte, se guardan las formas y Rajoy dio su discurso de despedida, como si su mandato hubiese concluido normalmente. Sin diatribas ni excusas, expresó: Ha sido un honor haber sido presidente del Gobierno de España y dejar una España mejor de la que encontré, dijo entre otras cuestiones y formalidades y hasta saludó y felicitó al nuevo mandatario, frente a todos los legisladores españoles.
Los regímenes parlamentaristas tienen la ventaja de que se puede cambiar un mandatario sin que resulte altamente traumático para el país. En España cayó el presidente conservador y ya asumió el socialista sin que la nación se haya paralizado. Para los argentinos no es fácil de comprender cómo se organizan en los países europeos, porque tenemos un sistema presidencialista rígido y cualquier movida política que apunte a un cambio de mandatario debe ser, necesariamente, destituyente.
Lo cierto es que Rajoy terminó pagando la causa de corrupción que envuelve a su partido, que no es menor, y también tuvo su vuelto por la mano firme que puso a la hora de aplastar movimientos independentistas. Esta situación combinada permitió a los socialistas encontrar la ventana semi abierta que venían esperando hace años y no podían obtener en los comicios generales.














