Ahora sí, con todos los engranajes en funcionamiento
Ayer en un discurso que comenzó con un duro diagnóstico a partir de lo que ya se conoce como la herencia kirchnerista, el presidente Mauricio Macri inauguró las sesiones ordinarias en el Congreso por primera vez desde que llegó al poder. Puede decirse que ayer comenzó plenamente la gestión. Fundamentalmente la gestión política, la que se traduce en el accionar conjunto pero no interferido de los tres poderes del Estado. Ya sin feria judicial y ahora con el Congreso en actividad ordinaria, se podrá advertir si Cambiemos logra o no poner a rodar los mecanismos que hacen a obtener los consensos entre los actores legislativos y políticos.
En el Parlamento que comenzó oficialmente a funcionar, Macri enfrenta hechos concretos como que Cambiemos, la estructura con que llegó al poder, está en minoría en las cámaras. De modo que la tarea de consenso y persuasión a los legisladores de otros espacios será fundamental.
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En este sentido hay que diferenciar dos tipos de legisladores, los que son opositores sin poder territorial, entre los que se encuentran Sergio Massa, quien recientemente acordó con Margarita Stolbizer apoyar proyectos de conjunto. Y los que dependen de gobernadores o intendentes que tienen poder territorial.
Precisamente, en este segundo sector es donde más abona el peronismo, de modo que si bien podrían parecer los más duros opositores, son quienes más necesitarán de los apoyos del Gobierno nacional sobre todo para obras de infraestructura hasta para completar salarios de estatales como los docentes.
Es por esa razón que muchos legisladores, que responden a mandatarios provinciales peronistas, terminaron armando el bloque justicialista de diputados, dejando el Frente para la Victoria donde se nuclean los K más fieles y muchos PJ que aún está por verse donde terminan, habida cuenta que la interna en el principal partido de la oposición está en marcha.
Con Massa y Stolbizer el acuerdo gira por otros carriles, porque no tienen territorios que cuidar, de modo que en este caso Macri y su Gobierno deberán persuadir sin más moneda de cambio que el llegar a consensos sobre la base de las propuestas. Ellos hacen hincapié en el 82 por ciento móvil a los jubilados, la quita del IVA para los alimentos de la canasta básica. Todos temas que Macri deberá analizar en función de los fondos con que cuente para llevarlos adelante. En su discurso inaugural no eludió estos asuntos, dijo que habrá devolución del IVA para los productos de la canasta básica alimentaria y planteó la ampliación de la Asignación Universal por Hijo. Sobre los jubilados, adelantó que se trabaja en diseñar una respuesta al reclamo del 82 por ciento móvil.
Los mencionados son temas que vienen de larga data y con amplia aceptación en todos los sectores, dado que son de alta sensibilidad social, por lo que posiblemente no encuentre resistencia ni el oficialismo las ponga, en la medida que sean viables financieramente. Pero lo más urgente que enfrenta Macri y que no le será tan sencillo, es la derogación de dos leyes del kirchnerismo que impiden cerrar el acuerdo con los fondos buitre, cuyo plazo es a mediados de abril. Massa ha comprometido su apoyo, el bloque justicialista también, pero aunque ambos sumen sus votos a Cambiemos, el Frente para la Victoria y los partidos de Izquierda en el Congreso por ahora muestran su negativa a la medida.
Concretamente, Macri necesita la derogación de las leyes cerrojo y de pago soberano para afrontar la cancelación definitiva de la deuda por 4.653 millones de dólares. Más teniendo en cuenta que desde que el caso tuvo un primer fallo condenatorio en Estados Unidos y a la fecha, esos fondos adeudados van generando permanentemente intereses. De modo que el plazo de abril, es para el monto pautado, si el acuerdo se cae, habrá que renegociar y se pagará más.
Otros desafíos que enfrenta Macri y para los cuales necesitará del consenso político del Parlamento es para aplicar los lineamientos que pretende en el área de seguridad, sobre todo en la lucha contra el narcotráfico y la pelea contra la pobreza estructural que son dos objetivos que se vienen planteando desde la campaña electoral.
Un punto y aparte será la lucha contra la corrupción, evitando que muchas causas terminen dando impunidad a exfuncionarios, para lo cual trabajará con la Justicia, donde hay que normalizar un funcionamiento que, de momento, está muy politizado. Lograr una Justicia de calidad, que no dependa del poder político, que sea realmente independiente es el gran desafío para ir sobre la corrupción. Cabe recordar que entre los primeros temas que tratará el Parlamento 2016 estará la propuesta del Ejecutivo para que los jueces Rosatti y Rosenkranz ocupen las vacantes en la Suprema Corte de la Nación.
Ahora sí, se terminó la luna de miel, el cheque en blanco, o como se quiera llamar a los primeros días de gobierno que, en nuestro país, coinciden con las fiestas de fin de año y las vacaciones de verano. Ya está todo el Estado funcionando a pleno. Pero es en el Congreso donde más apreciable es la interacción de todos los sectores políticos que, no olvidemos, están allí en representación de los intereses del pueblo. Una vez más tendremos la oportunidad de ver cuánto ha madurado nuestra dirigencia según sea su comportamiento frente al tratamiento de normas cruciales para los ciudadanos, si es que siguen votando por pertenencia, conveniencia y/u obligación, o si en cambio lo hacen a conciencia, siguiendo el interés general en cada caso.














