Ya no se puede creer en todo lo que se ve
Si no lo veo, no lo creo" o "ver para creer" son algunas frases que durante siglos se utilizaron para expresar un estado de incredulidad y, al mismo tiempo, la necesidad de ver algo con los propios ojos antes de creerlo. Pero los tiempos han cambiado.
En la actualidad existe la posibilidad de crear imágenes hiperrealistas con programas de inteligencia artificial, lo que hace mucho más difícil la tarea de distinguir lo verdadero de lo falso.
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Los programas de inteligencia artificial para crear imágenes y videos son cada vez más sofisticados y, por lo tanto, sus resultados son extremadamente realistas. Uno de los problemas que se presentan con el uso de estas nuevas tecnologías es que estas imágenes hiperrealistas son cada vez más difíciles de identificar como falsas, lo que facilita la propagación de desinformación y noticias falsas. Ante esta asombrosa capacidad de hacer representaciones verosímiles del mundo real, ya no es suficiente que se pida ver para poder creer en algo.
A modo de ejemplo se pueden citar los casos del video falso que circuló en los primeros meses del conflicto en Europa del Este en el que anunciaba la supuesta rendición de Ucrania, o el video en el que un falso Barack Obama insultaba a Donald Trump.
Si bien en este último caso rápidamente se explicó que se trataba de un video manipulado, el hecho generó preocupación por los peligros que encierra esta nueva tecnología de edición de videos asistida con inteligencia artificial por la facilidad que ofrece para generar información falsa. Por su parte, la ONU también expresó su preocupación por la difusión de esta tecnología que dificulta la capacidad de cualquier persona para separar lo que es real de lo que es manipulado y alertó que puede generar las peores formas de desinformación.
El problema es que la extraordinaria calidad de estas imágenes falsas hace que la pieza creada (tanto una foto como un video) circule a gran velocidad por internet cuando el contenido que refleja es llamativo o polémico. Pero eso no es todo. El asunto se agrava cuando se ingresa en un terreno delictivo, como las que se detectaron en Europa con la generación de imágenes falsas hiperrealistas de menores en situación de abuso.
Por esa razón, la Comisión Europea anticipó que actualizará la legislación del bloque regional para penar el uso de material generado por inteligencia artificial que involucre imágenes falsas de menores. Las autoridades explicaron que con esta iniciativa se busca ampliar las definiciones de abuso y extender los tiempos de prescripción de este tipo de delitos en todos los Estados miembros del bloque europeo.
Por otra parte, son cada vez más las voces que advierten sobre las nuevas amenazas que representan para las democracias las informaciones y contenidos falsos que se generan con inteligencia artificial. Especialmente en este 2024, en el que más de la mitad de la población mundial vive en países que celebrarán elecciones de aquí a fin de año. Sobre ese asunto, los estudiosos de este nuevo fenómeno citan el caso de la manipulación que se hizo en EEUU, con la ayuda de un programa de inteligencia artificial, de la voz del presidente Joe Biden, diciendo "es importante que guardes tu voto para las elecciones de noviembre".
El audio falso se difundió a través de llamadas que recibieron los electores demócratas en New Hampshire, Estados Unidos, con las que se los convocaba a no votar en las primarias que se celebraron en ese Estado. Situaciones similares se han registrado en otros países como Polonia y Eslovaquia en los días previos a las elecciones. Si bien algunas empresas como Google, Open AI y Meta prohibieron el uso de sus servicios de inteligencia artificial para generar anuncios con contenidos políticos, los expertos advierten que podría haber personas que lograran burlar esa restricción.
Frente a este nuevo fenómeno es necesario que la ciudadanía esté atenta a la circulación de información que puede resultar falsa y que sepa que existen contenidos digitales que pueden ser manipulados.
Para no caer en engaños es importante que lo que se lee o se escucha sea respaldado por datos aportados por diversas fuentes que sean confiables. En conclusión, en esta era de imágenes hiperrealistas se debe chequear la información antes de compartirla.













