Verano con Covid: crecen las consultas por los alquileres de las casaquintas

Todas las rutinas han sufrido cambios, la manera de vacacionar entre ellas. Sin certezas respecto de las posibilidades de viajar, y en algunos casos por temor, se ha incrementado exponencialmente la demanda de alquiler temporal de viviendas con pileta para descansar en casa. En consecuencia, se triplicaron los valores con respecto a la temporada anterior.
Sabido es que la pandemia lo cambió todo: hábitos, viajes, horarios, maneras de trabajo y hasta formas de consumo. Hay rubros que jamás alguien imaginó que iban a tener tanta demanda y solicitar mano de obra calificada hasta agotar el stock disponible: en nuestra ciudad y la zona, por ejemplo, los constructores de piscinas están trabajando al doble de producción que en años anteriores, en las áreas rurales los pedidos de instalación de Internet no se detienen y en los hogares las ventas online con delivery crecieron muchísimo.
Las mas leidas de Pergamino
Granville presentó el nuevo Peugeot 2008 que se fabrica en nuestro país

En Pergamino, los vecinos eligen el nuevo corredor que une el Paseo Ribereño y el Parque Belgrano

Buscan que Pergamino sea reconocido como damnificado por las obras nunca realizadas en la Ruta 188

Crisis en el Hospital San José de Pergamino: juntan firmas en Change.org

Feria Estudiantil en Pergamino: el espacio donde los jóvenes emprenden, aprenden y construyen su futuro

Las vacaciones tampoco quedaron al margen de la cuarentena por Covid-19, basta con efectuar consultas para verificar cómo se revirtió la ecuación: en la Costa Atlántica sobran hoteles, viviendas y complejos de cabañas, mientras que las casaquintas de Pergamino y los pueblos del Partido están casi agotadas a pesar que según pudo saber LA OPINION los precios son, en la mayoría de los casos, tres veces superiores al verano 2019/20.
Este año la gente busca vacacionar de otra manera: en familia o grupo reducido pero lejos del contacto masivo con otras personas. Los cuestionamientos para alquilar lejos son dos: la incertidumbre acerca de cuándo se levantará la cuarentena y cómo será viajar entre provincias. ¿Se habilitarán los viajes? ¿Pedirán hisopado o certificado de libre de Covid-19 para ingresar? ¿Habrá que hacer cuarentena en destino? ¿Cuántas personas podrán viajar en un mismo vehículo? ¿Qué actividades estarán habilitadas? ¿Habrá restaurantes y confiterías abiertos?
Las necesidades sanitarias y gastronómicas durante el viaje. Es mucha la gente que no quiere detenerse en la ruta para utilizar un baño público ni para comer en sitios al paso. Consideran que los sanitarios públicos son un foco importante de contagio, más aún en temporada, cuando se abarrotan y es difícil mantenerlos debidamente higienizados.
Días de furia
En una recorrida LA OPINION pudo comprobar que desde hace al menos 20 días las consultas sobre casaquintas, lugares con piletas o simplemente verdes, en las inmobiliarias crecieron exponencialmente.
“Son muy pocos los lugares que quedan disponibles en estos momentos, aunque mucha gente todavía no puede creer los precios que cuestan las quintas para este verano. Lo que costaba hace meses 80 ó 100 mil pesos toda la temporada, por estos días los dueños piden entre 250 y 300 mil”, dijo y remarcó que “será complicado explicarles a aquellas personas que vienen alquilando la misma casaquinta desde hace cuatro o cinco años que los valores se fueron por las nubes”.
Por último, nuestras fuentes de consultas, que mantenemos sus nombres en reserva por una cuestión profesional, coincidieron al puntualizar que en la última semana se vivieron momentos “de mucha fantasía”, como lo definieron: “No se puede pedir dos mil dólares por una vivienda que carece de comodidades, como por ejemplo tener agua caliente o un baño en condiciones; es equivocado pensar que por tener una pileta, con un poco de verde y un quincho, la gente pagará semejante locura. Alguien que vacaciona fuera del país y por lo que todos sabemos no lo podrá hacer, tampoco vivirá en condiciones muy inferiores a la que tiene en su vivienda propia. El convencimiento es que cuando no puedan alquilarla en ese dinero, los precios tendrán una baja considerable, es cuestión de esperar al menos dos o tres semanas”, vaticinaron.
También es posible que crezca la oferta, impulsada por quienes no están aún “en el radar” debido a que nunca alquilan temporalmente sus propiedades con pileta. Pero este año, ya sea por necesidad o por negocio, tal vez se vean tentados a hacerlo.













