Una joven artista local recorrerá América Latina

La joven escultora pergaminense Carolina Porcel vivió 10 años en Andorra, visitó Europa, estuvo en India (Nepal y Tailandia) y ahora inició una recorrida por América Latina con la inquietud de motivar a la gente a que cumpla sus sueños.
DE LA REDACCION. Aunque muy joven, la pergaminense Carolina Porcel (32) ya cuenta en su haber intensas experiencias de vida que la llevaron a enriquecerse como artista plástica y a hacer un profundo cambio como persona.
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De visita a su ciudad natal y en diálogo con LA OPINION, Porcel contó que vivió 10 años en Andorra, principado situado en los Pirineos, entre España y Francia; recorrió Europa; estuvo en India (Nepal y Tailandia) y ahora inició una recorrida por América Latina con la inquietud de motivar a la gente a que cumpla sus sueños.
Llegamos a Andorra con mi expareja porque él trabajaba en Hostelería. Ahí nos tramitaron el permiso de trabajo para no tener problemas por ser extranjeros; hasta ese momento no tenía ciudadanía. Además, la idea era recorrer lo que no conocía, porque hice la carrera de Bellas Artes, comentó.
Después de trabajar en Hostelería y otras actividades, Porcel empezó a dedicarse al arte. Empecé a hacer esculturas, de hecho allá tengo obras. En una búsqueda de hacer cosas diferentes hice esculturas que tienen que ver con solidificar el vino, agregó.
- ¿Cómo es esa técnica?
- Es una técnica que fui investigando durante cinco años para ver qué pasaba con el material, por eso hubo un tiempo que, como trabajaba en Hostelería, era como mezclar un poco el trabajo con lo mio. Entonces empecé a investigar todo lo que es el mundo del vino, porque allá es como todo un ritual, realmente el vino es arte, hay gente que dedica su vida a todo ese mundo. Entonces era como plasmar un poco esa idea en las esculturas. Cuando las mostré gustó mucho, por eso me llamaron de una galería. Cada vez que iba a un bar o a tomar algo me identificaban como la escultora del vino y me invitaban.
Allí expuse en el Museo de la ciudad, participé en muestras colectivas y representé a la Argentina en un simposio de esculturas de nieve, con una flor de loto, siempre representando este cambio que experimenté en mí y lo llevo al arte.
Cumplir los sueños
El año pasado Carolina Porcel decidió volver a Pergamino para reencontrase con sus padres Orlando Eugenio Porcel y René Lourdes Quaglia. Dejé un poco lo que estaba haciendo allá (Andorra) porque hice un cambio en mi vida y empecé a viajar, a dedicarme a mis sueños, comentó.
Me separé y eso fue como un clic, entonces empecé a pensar en mi vida. Agarré una mochila sola y viajé mucho por Europa, me fui a India, a Nepal, Tailandia, sin siquiera saber el idioma. Ahí empecé a darme cuenta que me hacía muy feliz cumplir mis sueños.
A partir de este cambio interior y estando en Pergamino, Carolina empezó a pensar en recorrer Latinoamérica, con la inquietud de motivar a la gente a que cumpla sus sueños. Para esto juntó las fotografías que tomó durante sus viajes y las transformó en postales. A cambio de esa postal, le pido a las personas que estén interesadas en participar de mi proyecto que en un papelito escriban sus sueños. Es como darle una obra mia a la persona y a su vez intentar hacerle un clic para que se abra a cumplir sus sueños, porque hay muchas personas que ni siquiera saben cuáles son sus sueños. Con esos papelitos cosechados en todo mi recorrido voy a hacer una escultura con formas de flores de loto, con luz adentro, que simboliza en la India el cambio, porque es una flor con un perfume muy hermoso que crece en el agua podrida. Entonces mi objetivo es lograr despertarle los sueños a la gente. A su vez es hacer un intercambio de mi obra con algo que me ayude a cumplir mi sueño que es recorrer América Latina.
Sus experiencias en Andorra y la India también le despertaron la inquietud del Yoga. Estuve compartiendo tres semanas con un indio, un baba que me llevó a recorrer lugares que no son turísticos. Caminé por la montaña, aprendí meditación, fue un gran cambio en mi vida.
Su primer contacto con la plástica fue en la Escuela Municipal de Bellas Artes y su formación académica fue en la Universidad Nacional de Rosario, donde hizo la Licenciatura en Bellas Artes.
Estoy agradecida de todas las experiencias que fui adquiriendo sobre la base de lo que es viajar, pero ahora estoy vivenciando una forma diferente de viajar por acá, concluyó.














