Una carta abierta de pediatras del Hospital visibilizó una problemática estructural y compleja
Esta semana, una carta abierta a la comunidad de Pergamino difundida por profesionales del Servicio de Pediatría del Hospital Interzonal General de Agudos \"San José\" dio visibilidad a una problemática compleja y estructural que afecta al sistema de salud nacional desde hace tiempo, y que en el presente comienza a...

Esta semana, una carta abierta a la comunidad de Pergamino difundida por profesionales del Servicio de Pediatría del Hospital Interzonal General de Agudos "San José" dio visibilidad a una problemática compleja y estructural que afecta al sistema de salud nacional desde hace tiempo, y que en el presente comienza a expresar sus consecuencias: faltan pediatras, como también faltan médicos de familia y cada vez son menos los egresados de carreras universitarias vinculadas al campo de la salud que eligen formarse en especialidades consideradas prioritarias para el funcionamiento del sistema.
La problemática no es novedosa y responde a múltiples factores. Y la descripción de la realidad que expresaron los profesionales locales en su carta abierta no está asociada a una crítica a la gestión hospitalaria sino a la falta de recursos humanos y a las dificultades para completar planteles que resultan imprescindibles para cubrir las demandas de un servicio que, además, es reconocido en la región por la calidad de su atención.
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La palabra de los pediatras tampoco tiene un trasfondo político sino que es apenas descriptiva de una realidad que agobia a quienes trabajan en el sistema de salud y desalienta a aquellos que están en la instancia de decidir una determinada especialidad para completar su proceso de formación médica (vale recordar que el Hospital San José cuenta desde hace muchos años con una unidad de residencia de Pediatría y en los últimos años las vacantes que se ofrecen quedan desiertas por falta de aspirantes a formarse en la especialidad).
Para los que están en el sistema la realidad implica trabajar al límite de las capacidades físicas y desgastarse por la carga emocional que supone el ejercicio de la profesión en condiciones desfavorables y en el contexto de un sistema público de salud que se ve afectado por un crecimiento exponencial de la demanda de atención.
Un problema que impacta en la región
Lo que sucede en el Hospital San José con el servicio de Pediatría tiene impacto regional por cuanto si bien otros efectores de la zona tienen atención de pediatría, por su carácter interzonal el nosocomio es el espacio de referencia para una amplia zona de influencia -incluso se reciben pacientes que provienen de otras regiones sanitarias o de ciudades alejadas de Pergamino por las características del servicio y por la diversidad de patologías que aquí pueden atenderse-. La realidad que se plantea en el presente es el reflejo de que lo vive el conjunto del sistema sanitario y el espejo que muestra que, si no se implementan las estrategias adecuadas, en el futuro mediato será difícil poder brindar respuestas acordes a las necesidades de una población que cada vez más exige atención de salud de calidad.
Una realidad de vieja data
Ya el año pasado, cuando quedaron vacantes los cupos que se ofrecieron para ingresar al sistema de residencias, se encendieron las luces de alarma. Esto sucedió no solo en Pergamino sino en otros centros de atención pediátrica del país y motivó la preocupación de las propias autoridades sanitarias y referentes de la Sociedad Argentina de Pediatría. Aunque en aquella oportunidad se extendieron plazos y reabrieron convocatorias, muchos de los cupos de residencia no pudieron ser cubiertos, un hecho que fue leído como una clara señal de un fenómeno complejo, atravesado por múltiples variables, y que impacta directamente sobre el sistema asistencial por cuanto los especialistas que no se forman, serán los que más temprano que tarde le faltarán a los efectores para brindar servicio.
En aquella ocasión, a nivel local fueron las autoridades de la filial local de la Sociedad Argentina de Pediatría las que señalaron la preocupación por la falta de pediatras y alertaron sobre las consecuencias de esta situación.
El presente del Servicio de Pediatría
Con un altísimo nivel de demanda de atención, en la actualidad el Servicio de Pediatría del Hospital San José funciona sin jefe debido a las renuncias de los profesionales que desempeñaban ese cargo y que aún no fueron reemplazados. Más allá de esta cuestión formal que impacta en la dinámica de coordinación de las actividades, lo que preocupa es que en los últimos seis meses han sido varios los profesionales que han renunciado -cinco desde comienzos de año-, situación que motiva que haya menos recurso humano disponible para la realización de las tareas cotidianas de atención.
La sala de internación del Servicio de Pediatría cuenta con 28 camas y está a cargo de la jefa de Sala y dos pediatras. Como consecuencia de la falta de residentes, en la actualidad hay solo dos profesionales en formación que efectúan rotaciones curriculares, y por esta razón la actividad de ellos en la sala es de medio tiempo. Para la atención de consultorios externos hay solo tres pediatras para cubrir las franjas horarias de atención de toda la semana.
Durante sus guardias, los pediatras atienden la demanda externa -por Guardia-, la internación transitoria de Guardia- que cuenta con cuatro camas-, más la internación de sala. Es decir que aquellos profesionales que cumplen con su Guardia -en algunas ocasiones es un solo pediatra por turno- están obligados a atender prácticamente la totalidad del servicio, con el agravante que por cuestiones de organización de la infraestructura hospitalaria la Guardia de Pediatría quedó funcionando en un extremo del edificio y la sala de internación en el otro extremo del edificio, cuando en verdad la nueva Guardia con ingreso por calle Monteagudo había sido pensada para ser utilizada exclusivamente para la atención de niños debido a su cercanía con los demás áreas de atención pediátrica y sin embargo, fue afectada a la atención de adultos.
Por las particularidades del servicio y el caudal de demanda de pacientes para asegurar la atención básica debería haber por lo menos tres pediatras de Guardia, algo que no siempre ocurre en la realidad -en el mejor de los casos hay dos y algunas veces uno de ellos debe acompañar alguna derivación de pacientes con lo que implica que el servicio quede en manos de una sola persona-. Un esquema de tres pediatras por turno serviría para que dos pudieran estar afectados a la Guardia externa y uno a la interna. En la actualidad, hay 12 médicos pediatras para cubrir los siete días de la semana, lo que plantea un cuadro de situación compleja de resolver si no se articulan algunas estrategias.
Con esta estructuración diezmada del servicio, los profesionales si bien trabajan con una dinámica que permite responder a la demanda, se pone al sistema al borde de su capacidad de brindar respuestas por cuanto las atenciones diarias que realizan y la complejidad de los casos que atienden requerirían de más profesionales.
El único efector
En este contexto, un dato que no resulta menor es el hecho de que durante los fines de semana y feriados, el Hospital Interzonal General de Agudos "San José" es el único efector de salud tanto público como privado que cuenta con Guardia activa de Pediatría, lo que hace que el nivel de demanda crezca significativamente y haya que asistir a pacientes que llegan incluso de otras localidades, muchos de ellos con situaciones de urgencia para resolver.
En virtud de la falta de pediatras y de las dificultades del sistema para conseguir profesionales que puedan cubrir las horas de Guardia, es que muchos fines de semana suele quedar un solo médico pediatra con lo que ello implica en la tarea de tener que asistir las urgencias, pero también la sala de internación y gestionar eventuales derivaciones a centros de mayor complejidad cuando resulta necesario. Aunque en general la consideración de la población respecto del servicio es buena, esta situación de alta demanda y poco personal genera una tensión que se expresa y preocupa.
Una carta pública
Alarmados por esta situación que se ha vuelto estructural y replica lo que sucede en otros centros de atención pediátrica del país -durante las últimas semanas han sido varias las expresiones y manifestaciones públicas de pediatras de distintos hospitales-, la carta difundida por los pediatras locales alertó sobre esta realidad. Lejos de cualquier otra animosidad más que la de hacer pública una situación ante la población, su contenido interpela en la necesidad de establecer rumbos que conduzcan a la resolución de un fenómeno complejo y multifactorial.
Con el acompañamiento de la filial local de la Sociedad Argentina de Pediatría y de la Asociación de Profesionales del Hospital San José, que es la entidad que los representa, la carta resultó descriptiva de la realidad que viven a diario quienes tienen en sus manos ni más ni menos que la responsabilidad de la atención de salud de los más chicos.
Sin distinción de color
Lo que se vive en los hospitales hoy y en otros centros privados del país donde la realidad no es muy distinta, lo que se expresa es la consecuencia de un recurso humano que hace varios años dejó de formarse. Los profesionales que no hicieron su residencia, los que claudicaron antes de obtener la especialidad y aquellos que habiéndose formado salieron por distintas razones del sistema y no están dispuestos a volver a ingresar generan las condiciones actuales que ponen a los servicios al borde del colapso y a quienes trabajan en ellos los obliga a ejercer su función en un marco de enorme responsabilidad pero con el desgaste propio de rutinas que resultan por lo menos agobiantes y resienten el derecho a la salud de la población que se ve seriamente vulnerado.
En este escenario, resulta necesario llevar adelante un debate que involucre a todos los actores, para repensar el modelo de ejercicio profesional de las especialidades clínicas y crear condiciones que inviten a ser parte de un sistema vital para la comunidad.
El mensaje de los pediatras locales
La carta abierta a la comunidad difundida por pediatras locales y publicada por LA OPINION en su edición digital, expresa lo siguiente: "Sentimos el deber de poner en público conocimiento la grave situación que estamos atravesando localmente, realidad que se replica a nivel nacional, debido a la falta de profesionales que se forman como pediatras, y de la cual no escapamos".
"Actualmente, el escaso plantel médico se encuentra trabajando al límite de su capacidad teniendo que hacerse cargo de un aumento de la demanda en consultorio, de una Guardia externa desbordada, de una Guardia interna en sala, donde pacientes internados con patologías de gravedad requieren mayor atención y control; y de las derivaciones a centros de mayor complejidad.
"Todas estas son actividades que recargan y saturan a los profesionales cada vez más desgastados, incluso teniendo que llevarlas a cabo siendo el único pediatra de Guardia, situación que ocurre mayormente durante los fines de semana, momentos en que además el Hospital San José es el único efector de salud para Pergamino y la zona, tanto en lo público como lo privado.
"Esta situación genera un gran agotamiento físico y mental del profesional actuante, y pone en riesgo la calidad de atención requerida por los pacientes que consultan en la urgencia y aquellos que se encuentran cursando internación, haciendo que el derecho a la salud se encuentre vulnerado".
El texto escrito por pediatras que trabajan en el Hospital San José cuenta con el respaldo de la filial local de la SAP y de la Asociación de Profesionales del Hospital San José.














