Un viaje exitoso a París en materia económica
Tras su viaje a Roma donde estuvo con el Papa Francisco, Cristina Kirchner viajó a París obteniendo buenos resultados en su gestión económica, teniendo en cuenta que el presidente de Francia, François Hollande, se comprometió públicamente frente a la presidenta argentina a colaborar con el Gobierno en las negociaciones con el Club de París, para que logre saldar la deuda que mantiene, de unos 10.000 millones de dólares, con los once países que integran ese foro.
En realidad si hay un aspecto que resaltar de la gestión kirchnerista, tanto de Néstor como de Cristina, han sido los esfuerzos para pagar la abultada deuda externa que heredaron, primero con el Fondo Monetario y luego para afrontar el festival de bonos que en el pasado ha emitido la Argentina. Pero siempre quedaba pendiente la deuda con el Club de París. Lo que mal enquistaba nuestras relaciones con los países miembro.
Las mas leidas de Importados
Impuestazo y devaluación: chau tecnología, seguridad y confort
Detuvieron a un joven tras el robo a un supermercado chino del barrio Centenario
Argentino, Alem, Pinzón y Gimnasia, en la última parte de la pretemporada
El Taller de Música Pergamino en Florentino
Carlos Castagneto visitó nuestra ciudad y otorgó importantes beneficios económicos
“Francia quiere que la Argentina pueda salir de sus dificultades financieras. Lo está logrando y estamos haciendo todo lo posible para que en el Club de París podamos respaldar las gestiones”, destacó Hollande en una declaración que dio junto a la mandataria argentina en el salón Napoleón III del Palacio del Elíseo.
No fue casual que estuviera, en un encuentro posterior, el ministro de Economía francés, Pierre Moscovici, para hablar sobre el acuerdo que empezará a negociarse el 26 de mayo. Ese día, el ministro Axel Kicillof estará allí para intentar acercar posiciones.
Además de dar su respaldo, Hollande intentó apurar el cierre del acuerdo. Manifestó su intención de promover inversiones francesas en la Argentina, pero las condicionó a que el debate por la deuda se cierre en el corto plazo.
Habida cuenta que la presidenta quiere que incrementemos las inversiones francesas en la Argentina, el mandatario galo le planteó que beneficiaría esta posibilidad si se apuraran las negociaciones para pagar al Club de París. Presionó así, de modo diplomático, para que la Casa Rosada mejore la propuesta y logre convencer a los países más duros, como Estados Unidos, Alemania y Japón de aceptar un plan de pagos.
En su contacto con los medios, Hollande sostuvo que el acuerdo reactivará “el flujo comercial con la Argentina” y abundó que podría “hacerse mucho más” en las relaciones económicas entre ambos países.
Sin el acuerdo con el Club de París, las empresas extranjeras no pueden recibir financiamiento en sus propios países, lo que traba la tan necesitada llegada de inversiones en medio de la crisis por la fuga de dólares.
Cuando le tocó hablar, Cristina Kirchner agradeció el gesto y se concentró en detallar la buena letra que el Gobierno estaba haciendo para conseguir financiamiento internacional. En su intento de cambiar su imagen ante el mundo financiero, destacó el desendeudamiento externo y dijo que sólo un “pequeñísimo grupo” de bonistas no habían aceptado el canje.
Además, resaltó el acuerdo para el pago de 5.000 millones de dólares a la española Repsol por la expropiación de YPF y prometió hacer gestiones con Brasil para avanzar en el demorado acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE).
Hollande y Cristina Kirchner mantuvieron una reunión a solas, y después compartieron un almuerzo en el comedor con vista a los extensos jardines del Palacio del Elíseo, del que también participaron las delegaciones de ambos países.
El canciller Héctor Timerman anunció más tarde en un contacto con la prensa que el gobierno de Hollande presentará formalmente un nuevo respaldo esta semana en la Justicia norteamericana por la demanda de los fondos buitre. No es casual la posición francesa de apurar a que la Argentina normalice su situación financiera. Apuesta, primero, a cobrar su deuda en el Club de París, pero además, a protegerse como Estado miembro de la Unión Europea de futuras sanciones en las reestructuraciones de deuda soberana, como la del caso de Grecia.
En las relaciones internacionales siempre hay algo a cambio, y el Gobierno francés pretende que Cristina Kirchner mantenga su posición contra Rusia en el conflicto por Crimea en todos los foros internacionales. El Gobierno votó en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en contra del plebiscito de anexión de Crimea a Rusia, y Francia pretende que mantenga esa postura en momentos en los que la Unión Europa tiembla ante el desafío abierto por Moscú.
Como cierre, la presidenta invitó a Hollande a viajar a la Argentina, gestión que el Gobierno emprenderá para intentar que se concrete este año.
Además de la reunión con el presidente francés, Cristina recibió al presidente de la petrolera francesa Total, Christophe de Margerie, con quien dialogaron sobre posibles inversiones en el yacimiento de Vaca Muerta a cambio de que la empresa abandone el litigio ante el tribunal arbitral del Banco Mundial (Ciadi) por una deuda pendiente.
El viaje a Francia parece haber resultado exitoso y es de esperar que podamos afrontar la deuda con el Club de París que nos abrirá nuevas puertas en el plano internacional.















