Proponen una regularización y manejo distinto de canteras, cavas y tosqueras

La iniciativa es del concejal Diego Basanta, a quien lo antecede su paso por la Coordinación de Higiene Urbana. Prospectos para improvisados basurales, estos espacios son un problema ambiental en todos los puntos cardinales. Esto además del peligro que importan para la vida; en Pergamino ya hemos lamentado muertes por caídas.
“Lograr una mirada ambiental de Pergamino e imaginar una infraestructura moderna vinculada con la calidad de vida que se desea para los vecinos” es el punto principal que remarca la iniciativa planteada por el concejal Diego Basanta, en relación a un tema preocupante y sin respuestas: las cavas a cielo abierto que son un foco de infección permanente y un peligro social.
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“Hace algunas sesiones presenté una propuesta para la gestión integral de residuos y hoy está en tratamiento en la comisión de Medio Ambiente del Concejo Deliberante”, explicó el edil y señaló que el objetivo de ese proyecto es consolidar un único modelo de gestión para las 120 toneladas diarias de basura que generamos los pergaminenses. El valor diferencial de su propuesta es transformar ese tonelaje de deshechos en materia prima para un nuevo modelo productivo que produzca recursos y trabajo. Basanta recuerda que al día de hoy eso se entierra y con altos costos, presentes y futuros.
En lo que sería una ampliación a ese proyecto ambiental, ahora el edil –que supo estar el frente del área de Higiene Urbana- plantea normatizar el manejo de canteras, cavas o tosqueras que hay en el distrito o que aparezcan a futuro. “Lo presentaré esta semana –anticipó-; el objetivo es abordar una problemática propia del periurbano que tiene este tipo de explotaciones y requiere de un ordenamiento”, indicó el concejal.
Si se forman, usarlas bien
Las cavas, canteras o tosqueras son el resultado de la actividad extractiva de suelos realizada en profundidad básicamente para la obtención de materia prima para la construcción de ladrillos primero, y que continua en profundidad para la extracción de tosca o suelo seleccionado para relleno de áreas bajas o bien como sub rasantes de los caminos. Este tipo de actividad extractiva conduce irremediablemente a la degradación de este recurso natural, ya que imposibilita en esos lugares de explotación otro tipo de actividades productivas por la consecuente disminución en su productividad y potencialidad.
En muchos casos la tierra retirada por explotaciones privadas excede los niveles permitidos de extracción provocando el afloramiento de agua de la napa freática, que sumado al aporte de agua de las precipitaciones provocan la inundación de estos sitios, convirtiéndolos en sitios potencialmente peligrosos, “y tenemos en Pergamino varios casos lamentables de personas que fallecieron en su interior”, dijo el concejal.
En muchos lugares estos sitios se asimilan y a veces suelen confundirse con lagunas naturales, y como pasó en cada lugar donde este tipo de explotaciones se desarrollan, algunos vecinos se acercan como un lugar de ocio y recreación, lo que está estrictamente prohibido por su peligrosidad; “Provincia establece que, en materia ecológica, deberán preservarse, recuperarse y conservarse recursos naturales, renovables y no renovables, asegurándose asimismo políticas de conservación y recuperación de la calidad del agua, aire y suelo compatibles con la exigencia de mantener su integridad física y su capacidad productiva”, manifestó el legislador local respecto de normativas vigentes en la provincia de Buenos Aires.
“Pero además los bonaerenses tenemos normativas específicas que establecen que la restauración del ambiente que fue alterado por impactos de diverso origen, con sustento en exhaustivos conocimientos del medio tanto físico como social, deben recomponerse para evitar contaminaciones o áreas con riesgo para la salud de la población, con el propósito de mitigar los impactos negativos en el ambiente”, señaló Diego Basanta,
Un nuevo manejo
A partir de esto es que proyecta una legislación local que contemple la actualización del registro de cavas en el Partido de Pergamino fijando los mecanismos de autorización y de control de esta actividad a nivel local, determinando además requisitos de seguridad que deberán utilizarse durante la explotación como, por ejemplo, cerco con alambrado perimetral olímpico; colocación de carteles cada 50 metros con la inscripción “Prohibido el ingreso a toda persona ajena al mismo”; y señalización de los accesos y salidas a las rutas o caminos con banderas o carteles de precaución; entre otras cosas.
“La propuesta que elaboré también estipula los aspectos tributarios a nivel local e incluye como herramienta la instancia de la ‘planificación post cierre’, de modo de acordar una utilización productiva alternativa o, en el caso de no ser posible, las normas de acondicionamiento físico del lugar para su cerramiento definitivo”, destacó el edil radical que forma parte del bloque Juntos por el Cambio.
¿Cómo sería el saneamiento?
Uno de los puntos importantes está vinculado con el saneamiento de las cavas cuando no se utilizan más y allí se incluyen tareas de relleno necesarias para superar la cota de nivel freático “para evitar que se inunden y debiendo indicar el tipo, origen y volumen del material de relleno utilizado”, señaló Basanta. A su vez se tendrá en cuenta todo lo vinculado con el tratamiento de la superficie de la cava suavizando la pendiente del predio hasta alcanzar un gradiente inferior a los 45°, como así también dotar de cobertura vegetal a la cava o tosquera en proceso de recuperación “dejando previsto la posibilidad de que la autoridad de aplicación pueda solicitar medidas adicionales cuando se crean convenientes”, resaltó.
“Creemos que este tipo de normas pueden aportar a una utilización planificada del periurbano, y llevarnos a transformar pasivos ambientales en nuevas oportunidades de aprovechamiento”, destacó Basanta en el cierre de la nota.














