Preparan la festividad de Santa Rosa y San Ramón Nonato

El santoral indica que el 30 y el 31 de este mes se evoca la figura de estos dos siervos de Dios. En tal sentido las comunidades religiosas de ambas capillas se encuentran organizando una caravana en auto que será el próximo domingo.
El 30 y el 31 de agosto de cada año, el santoral indica que es la festividad de Santa Rosa y San Ramón Nonato respectivamente. Por ello las comunidades de ambas capillas se encuentran organizando un programa de actividades unificado dado que ambas capillas pertenecen a la Parroquia Nuestra Señora del Carmen y su párroco, el padre Walter Basile, es quien también preside las celebraciones en sendos templos de los barrios Belgrano y Cueto, respectivamente.
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Caravana
El tiempo de aislamiento impide que se realicen celebraciones masivas por lo tanto el próximo domingo se concretará una caravana en vehículos, con la imagen de los dos santos, por las calles de algunos barrios.
De acuerdo con el organigrama el domingo desde las 15:00 la caravana tendrá su punto de salida desde la Capilla Santa Rosa de Lima (Niñas de Ayohuma 1851). Recorrerá el barrio Belgrano pasando por calles Curuzú Cuatiá, Vilcapugio hasta Barrancas del Paraná, desde aquí hasta Solís, luego hacia Francia hasta avenida Liniers, por Liniers hasta Illia, tomando por Solís, Italia hasta Monroe. Desde allí hasta calle 25 de Mayo pasando por la Capilla San Ramón.
La caravana llegará hasta Lavalle y desde aquí el retorno a Barrancas del Paraná para terminar en la Capilla Santa Rosa.
Rosa de Lima
Rosa nació en la capital del Perú en 1586. Sus padres eran Gaspar de Flores y María de Oliva. La joven tomó a Santa Catalina de Siena por modelo, a pesar de la oposición y las burlas de sus padres y amigos. En cierta ocasión, su madre le coronó con una guirnalda de flores para lucirla ante algunas visitas y Rosa se clavó una de las horquillas de la guirnalda en la cabeza, con la intención de hacer penitencia por aquella vanidad, de suerte que tuvo después bastante dificultad en quitársela. Como las gentes alababan frecuentemente su belleza, Rosa solía restregarse la piel con pimienta para desfigurarse y no ser ocasión de tentaciones para nadie.
Rosa tuvo que sufrir enormemente por parte de quienes no la comprendían.
Ingresó en la tercera orden de Santo Domingo, imitando así a Santa Catalina de Siena.. Llevaba sobre la cabeza una cinta de plata, cuyo interior era lleno de puntas sirviendo así como una corona de espinas. Dios la llamó a Sí el 24 de agosto de 1617, a los 31 años de edad. El capítulo, el senado y otros dignatarios de la ciudad se turnaron para transportar su cuerpo al sepulcro. El Papa Clemente X la canonizó en 1671.
San Ramón
Ramón Sarroy vio la luz de este mundo por primera vez en la localidad de Portell, cerca de Barcelona, en los inicios del Siglo XIII. Su madre murió antes de venir Ramón al mundo, y el niño vivió gracias a una operación cesárea practicada con una daga de cazador sobre el cuerpo ya muerto de su madre, por lo que se le llamó “nonato”, del latín non natus, que significa “no nacido”.
Desde muy temprana edad fue devoto, humilde, manso, prudente, obediente a su padre, temeroso de Dios, cuidadoso de su conciencia. Mientras Ramón pastoreaba sus rebaños sintió con más fuerza la llamada interior, habla sin cesar con Dios, y siente crecer en su corazón un amor enorme por la Virgen María. Así, Ramón viajó a Barcelona y se puso en manos de San Pedro Nolasco, creciendo siempre en el gozo de la virtud, cumplió el año del noviciado, hizo solemne profesión y recibió las sagradas órdenes.
Y Ramón predicó a los cautivos, los fortaleció en la fe, los consoló en los trabajos y exhortó a la paciencia. Servía a los enfermos, y curó a muchos de ellos. Cuando en agosto de 1240 se dirigía a Roma, llamado por Gregorio IX, pasó por Cardona, para despedirse del vizconde Ramón VI, de quien era confesor. Aquí lo atacaron de pronto intensas fiebres que lo llevaron a la muerte.














