Preocupación de propietarios de jardines maternales ante la aparición de espacios ilegales

Lamentablemente al no poder abrir nuestras puertas y los padres tener que trabajar, la informalidad del cuidado de niños se acrecentó en la ciudad con las guarderías clandestinas, que funcionan en casas de familia o un jardín rodante no habilitado, indicó Sandra Ghelfi, titular de Así Crecemos. Denuncia falta de controles de parte de la Diegep.
“Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para no cerrar, pero la situación es insostenible. Las familias están dejando de pagar las cuotas o incluso sacando a sus hijos”, contó a LA OPINION la directora de un establecimiento de nuestra ciudad que prefirió no dar su nombre, pero su respuesta es adjudicable a cualquiera que se dedique a esta actividad.
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La situación se torna día a día más inviable para los jardines de infantes y maternales. Por un lado, están los padres que ya no pueden pagar. Por otro, aquellos que sí pero que no le encuentran sentido sin la función de guardería que los establecimientos suelen cumplir. Entonces, optan por anular la matrícula y volverlos a anotar el año que viene. Más incluso en las edades no obligatorias (sala de 45 días y hasta 2 años).
La situación que viven los maternales tiene varias aristas diferenciales respecto de otros rubros que también se vieron afectados por no poder trabajar y en consecuencia, no tienen ingresos. En este caso, tan perjudicados como los docentes y titulares de estos espacios son los padres de familias que requieren de este servicio. No solo por no contar con la guardería hoy sino también porque su jardincito de confianza, el que eligieron especialmente para sus hijos, puede no estar el día de mañana, cuando retorne la actividad presencial. A su vez, con el cierre de estos espacios, la demanda futura estará insatisfecha,
LA OPINION mantuvo un extenso diálogo con Sandra Ghelfi, titular del Jardín Maternal “Así Crecemos” que, en representación de varios establecimientos del sector inscriptos de la Dirección de Educación de Gestión Privada (Diegep), dejó en claro la postura de las instituciones de nuestra ciudad dedicadas a la enseñanza de los más pequeños.
- Sin poder recibir a los pequeños en los establecimientos, ¿cuál es la realidad jardines maternales por estos días?
- La realidad de los jardines maternales, después de 160 días se que se decretó el aislamiento social, es cada vez más angustiante y dolorosa, debido a la situación económica, a la ausencia de ayuda del sistema que nos regula (Diegep) y abandonadas por un Estado que no se preocupó ni por nuestra labor ni nuestras fuentes de trabajo trajo como consecuencia el cierre de dos instituciones ("Rayuela" y "Arroz con Leche") y las demás siguen por el mismo camino, dejando a muchos docentes sin trabajo si no tenemos una pronta ayuda de cualquier índole más que la de las familias, pocas, que siguen abonando su arancel que es con lo único que solventamos la cantidad de gastos que no se redujeron.
- ¿Qué saben respecto del funcionamiento de espacios no autorizados para cuidar niños?
- Lamentablemente al no poder abrir nuestras puertas y los padres tener que trabajar, la informalidad del cuidado de niños se acrecentó en la ciudad con las guarderías clandestinas, que funcionan en casas de familia o un jardín rodante no habilitado, existente hace un tiempo sin habilitación alguna, modalidades que no se quieren adaptar al sistema y otros con diferentes formas o nombres son habilitadas equivocadamente por la Municipalidad ya que la educación en la primera infancia se encuadra solo en jardines maternales de 45 días a 2 años inclusive, lo demás son todas formas no reconocidas en el sistema educativo, lo cual a nosotras ahora y siempre nos perjudicó y no tiene ningún control ya que durante todo este tiempo de aislamiento siguieron funcionando sin cuidado alguno.
-¿Qué idea tienen para salir de esta situación? ¿Presentaron un plan de salvataje?
- Dadas todas estas circunstancias y sin poder volver a trabajar ya que el Ministerio de Educación no lo habilita como es de amplio conocimiento, nuestros ingresos, que son solo cuotas de los padres, se fueron agotando hasta casi desaparecer y comenzamos a recurrir a todos los medios posibles para poder solventar algo de lo que debemos pagar mensualmente, sin respuesta de ningún tipo, ni de nuestro ente regulador Diegep ni de nuestras autoridades competentes a nivel nacional, provincial y municipal.
-¿Cómo repercutió en el sector el cierre de dos jardines?
-Para nosotras fue muy fuerte y doloroso, muy angustiante ya que estamos en total desamparo y parece que a nadie le importa el cierre de ninguna de estas instituciones que son educativas y además generan empleos, dejando a más de 10 personas sin ingresos desde antes y después de su cierre definitivo, en iguales condiciones de ingresos se encuentran todas las demás docentes de las otras instituciones.
-¿Qué se les puede decir a las familias de los chicos y a la comunidad en general?
-Nosotras les agradecemos solamente a las familias que siguen aportando con sus cuotas y les pedimos a todas las familias de la ciudad que después de esta situación visualicen y nos ayuden a volver a trabajar en el orden correcto, haciendo valer lo que significa un Jardín Maternal donde se contiene, educa y damos un servicio de calidad con toda la seguridad y regulaciones que corresponden para que los niños crezcan sanos, cuidados en un ambiente estimulante y además con el plus importante de la educación que no se da en ningún lugar de cuidado sin regulación.
-¿Cuánto tiempo más pensás que pueden sostenerse en estas condiciones y cuánto les llevará recuperarse?
-Si alguien no reconoce pronto de alguna manera que necesitamos de ayuda externa además de las pocas o ninguna cuota que nos queda, cada vez se nos hará más difícil sostenernos y sostener nuestros jardines porque se nos siguen acumulando deudas ya que no nos reconocen ningún tiempo de pago, no tenemos facilidades y además tenemos sobre ellas intereses. Esto para nosotras fue un golpe muy duro, poder solventarnos solas, sin cuotas, es imposible y la que pueda salir de este trance tendrá un año próximo muy duro para poder pagar todo lo que se fue acumulando durante esta pandemia.
















