Pergamino en un informe que muestra la baja en la edad de inicio a las adicciones

El trabajo fue elaborado por el Instituto de Investigación sobre Jóvenes, Violencia y Adicciones y tiene por finalidad conocer detalles de las problemáticas y brindar un certero diagnóstico para el diseño de políticas públicas. Uno de los casos más crudos citados en el informe tiene que ver con la historia de un adolescente de nuestra ciudad.
DE LA REDACCION. Un informe que releva datos y testimonios del Conurbano y el interior de la provincia sobre los sectores marginados, revela que los 12 años y a partir de allí hasta los 18, es la edad crítica en que los jóvenes son más vulnerables al consumo de droga.
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Los datos fueron dados a conocer por los integrantes del Instituto de Investigación sobre Jóvenes, Violencia y Adicciones, un organismo dependiente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, que tiene por finalidad conocer detalles de las problemáticas y brindar un certero diagnóstico para el diseño de políticas públicas.
El trabajo se realizó en 17 partidos de la provincia. La Plata, Bahía Blanca, Mar del Plata, Pergamino, Chascomús, Olavarría, Escobar, Junín, Baradero, San Nicolás y Partido de la Costa, en el interior y Tigre, Quilmes, La Matanza, San Martín, Esteban Echeverría y Lomas de Zamora en el Conurbano.
Entre varios casos citados en el informe uno de los más crudos tiene que ver con la historia de un adolescente de corta edad pergaminense. Me siento entre sombras, dijo el chico llamado Emilio a una señora desconocida, los dos sentados en el pasillo del Centro de Prevención de Adicciones (CPA) de nuestra ciudad, indica.
El chico esperaba a su madre que había entrado a ver a la psicóloga y a la trabajadora social. Dentro del consultorio las mujeres buscaban una salida al consumo de drogas del chico hablaban de jalar, pastillas, nafta, merca.
Pero el caso de Emilio no es un caso aislado. Esta escena se vive cada día en distintos puntos de la provincia, y es porque desde los 12 años los chicos bonaerenses se ven expuestos al consumo, a la comercialización de drogas y hasta al uso de armas.
Como en el caso de Emilio, los niños del interior también padecen esta realidad que sufren hace unos años los chicos del Conurbano. Allí, en las situaciones más extremas, algunos niños de apenas ocho años ya registran problemas derivados del consumo de alcohol y marihuana.
Edad de inicio
El instituto de Investigación dependiente de la Cámara de Diputados es dirigido por el legislador bonaerense del Frente para la Victoria Fernando Chino Navarro, que con sus colaboradores recorrieron durante un año la provincia con el objetivo de registrar historias y experiencias de consumo problemático de sustancias tóxicas.
Los referentes coinciden en que lo más común es el policonsumo de sustancias: alcohol, psicofármacos, marihuana principalmente, en algunos casos también cocaína e inhalantes. Las causas que pueden explicar esta problemática van desde la falta de amor, la ausencia de límites y el descontrol, hasta los problemas de salud, educación y trabajo.
El exdiputado radical bonaerense Walter Martello opinó que la edad de inicio a las drogas bajó por una cuestión multicausal, pero en general es la edad de mayor desprotección del Estado. Los chicos deberían iniciar el ciclo escolar secundario, pero la mayoría lo abandona, y es allí donde no se ofrecen alternativas.
Un fiscal de drogas, entrevistado por el citado instituto, admite: Se ve a los pibes de 10, 11, 12 años que trabajan para los transas, avisando si viene la Policía o directamente vendiendo droga. Muchos de esos chicos están armados.
Otro caso similar al del adolescente pergaminense es el de Nicolás, un joven del barrio Facundo Quiroga II de Olavarría, que a los 13 años probó marihuana por primera vez. Entró en el baño de la escuela, unos chicos que estaban fumando le ofrecieron y él dijo que sí. Hacía muy poco había fallecido su hermano. Desde ese día empezó a pasar por su cuerpo un derrotero de drogas: cocaína, pastillas, pegamento. En ese distrito del interior, la mayoría de los jóvenes entrevistados por dicho instituto coincidieron en que comenzaron a consumir sustancias en la escuela.
Consumo de alcohol y pegamento
Otra referencia a la problemática pergaminense que menciona el informe surge del diálogo con la psicóloga del Centro de Prevención de Adicciones de Pergamino, Laura Dueñas. Hay solo una psicóloga cada tres salas de salud de barrios, y no se genera la demanda porque no hay un laburo territorial interdisciplinario. Los barrios están acéfalos en ese sentido, no hay una política que cubra y capacite, no se generan lazos con el lugar en el que están. No hay un abordaje desde la salud mental y las adicciones forman parte de eso, pero todo se deriva al CPA, indicó.
A ella le han llegado chicos de ocho años con problemas de consumo de drogas, chicos que no tienen un lugar de referencia, que no van a la escuela, que no saben ni siquiera qué les gusta hacer, según el informe.
En el barrio John Kennedy, donde ella trabaja, se consume sobre todo alcohol y pegamento. A las diez de la mañana los chicos que no van a la escuela están sentados tomando. Tenés pibitas de 15,16 años que se prostituyen, cambian una bolsita por sexo, señala el informe.
En un año de trabajo, los problemas más importantes que se encontraron en los niños y jóvenes bonaerenses fueron: la deserción escolar, el embarazo, los circuitos de violencia que atraviesan y el consumo de sustancias psicoactivas. Además, desde el Instituto de Investigación sobre Jóvenes, Violencia y Adicciones concluyeron que la temática del consumo de las drogas se enfoca sobre todo desde la asistencia y no tanto desde lo preventivo.

















