"Penúltima comedia inglesa": estreno teatral en Habemus

Con las actuaciones de Carmen Rolandelli y Roberto Carlos Picco y la dirección de Fabricio Sceglio, subirá a escena este sábado a las 21:30 y mañana a las 20:00.
"Penúltima comedia inglesa" se titula la nueva propuesta teatral que se estrena en la sala Habemus Theatrum.
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Con las actuaciones de Carmen Rolandelli y Roberto Carlos Picco y la dirección de Fabricio Sceglio, subirá a escena este sábado a las 21:30 y mañana a las 20:00. Contactos y reservas al 15357537.
La propuesta cuenta con las asistencia de dirección y entrenamiento de actores de Adriana Ninona; el entrenamiento vocal de Jorge Abal; el diseño de luces de Facundo Cruz; el diseño escenográfico de Aníbal Poracchia; las fotografías de Laura Riera; el diseño de programa de Luisina lo Russo y la operación técnica a cargo de Matías Carranza y Nicolás Cabrera.
Un hombre se asoma por la ventana de su casa. La luz apenas lo insinúa mientras escudriña el exterior. Afuera no hay nada. ¡Mentira! Sí hay algo. En este cruce de miradas, se instaura la pregunta fundamental de “Penúltima comedia inglesa”: ¿es real lo que vemos o es simple apariencia?
El hombre -un caballero elegante- abandona su observatorio y clava la atención en su criada. Procura seducirla. Ella finge resistirse. De repente, la ficción de ambos se desmorona. Estamos ante un juego de roles. El caballero es alguien más -quizás un chofer- y la criada parece ser -por ahora- la dueña de la casa.
Sin embargo, el asunto no acaba aquí. Esta segunda ficción también se esfuma y da paso a otras. Así comienza a generarse una dinámica que no nos permite saber cuál es la verdad de lo que vemos. Los diversos roles de la pareja difuminan cualquier aspiración de entender quiénes son. Inclusive, cuando deciden hacer una pausa, solo lo hacen para despistarnos.
Aunado al mecanismo sustitutivo de identidades, los personajes expresan conductas fetichistas y paranoicas; utilizan la tortura, la agresión y otras prácticas de poder y dominación. Los deseos sexuales se exacerban y se convierten en herramientas de sometimiento. Los vínculos iniciales se van tiñendo de crueldad.











