Padre Busso: “Amoris laetitia no es cambio de doctrina sino de actitud”

El sacerdote trazó los lineamientos principales del documento pontificio sobre el amor en la familia, mediante un lenguaje ameno, didáctico y entre anécdotas y citas literarias. El encuentro fue días pasados en el Centro Diocesano de Estudio y Reflexión.
DE LA REDACCION. Ante un nutrido número de personas que concurrieron el miércoles 18 al Centro Diocesano de Estudio y Reflexión (Cedier), el sacerdote trazó los lineamientos principales del documento pontificio sobre el amor en la familia, mediante un lenguaje ameno, didáctico y entre anécdotas y citas literarias.
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El Padre Busso afirmó que Amoris laetitia no es cambio de doctrina sino un cambio de actitud y consideró una parcialidad el tratamiento que hicieron los medios en la cuestión de los divorciados en nueva unión.
Nos hubiese gustado que el Papa dijera que se puede hacer tal cosa o tal otra, pero la solución inmediata, en Amoris Laetitia no está, reconoció.
Crisis de interioridad
Más adelante, esbozó algunos de los conceptos a los que el Papa Francisco hace referencia en la exhortación: Búsqueda de lo inmediato, idolatría de la tecnología, el relativismo, y la relatividad de los valores. Todos pueden hablar, y todo vale; pérdida del sentido del esfuerzo; banalización del matrimonio y cultura del zapping en la que no hay detenimiento en el otro. También habló sobre la crisis de interioridad, llevada por el consumismo y narcisismo, donde la vida de la familia se conoce más por el Facebook: todo se desparrama hacia afuera, generando así, falta de diálogo e intimidad que a la larga trae resentimiento.
El Papa mira de una manera muy especial, como un ministro, un servidor; comprendiendo tantas situaciones de crisis que vive la familia contemporánea, manifestó el Padre Busso y agregó: Amoris laetitia, busca solidificar la familia, aunque no deja de lado las crisis familiares.
Diferentes temáticas
El sacerdote destacó que por primera vez en una exhortación apostólica se tocan temas de ideología del género, de los alquileres de vientre, la adopción del hijastro, el matrimonio igualitario. Nunca fueron tratados estos temas. Y por supuesto las causas de nulidad, que son unas 35, que en los procesos se tienen en cuenta, pero ahora le otorga una visión pastoral para que el párroco o confesor, puedan aprender a discernir. Cada uno necesita un remedio especial, la situación pide que no todos tengan la misma repuesta ni solución.
Cuando una persona tiene un problema lo primero que hay que hacer es escucharla, no hay que retarla porque así no se arregla nada. Lo que el Papa pone, es que lo primero que pide una persona que está mal es que lo escuchen, pide que alguien se detenga y recién luego del requerimiento, curarlo. Es un gran llamado para poder entender, comprender y para poder decir que hay mucho camino por delante.
Sobre la familia
Por último, Busso, manifestó que la exhortación sobre la familia, tiene un capítulo muy interesante, dedicado a la espiritualidad, y remarcó que muchas crisis matrimoniales se deben a la falta de interioridad, a veces falta la gracia del sacramento del matrimonio, en el momento que uno no puede más la Gracia actúa.
Lean la exhortación -sugirió- con una visión muy racional y muy cristiana, no encontrarán todas las soluciones pero si el comienzo de un ovillo que a lo largo del paso del tiempo se irá desovillando. Con algunas cuestiones el Papa empezó antes de la exhortación, por ejemplo con la reducción del proceso de nulidad, la atención a la confesión de las partes. Para el proceso de nulidad, es un adelanto grandísimo. No hay amnistía, no hay moratoria, pero sí hay búsqueda de soluciones punto por punto, y campo por campo, hay un derecho natural y divino y una comprensión muy grande de parte de la Iglesia para darle solución a las crisis.















