Neonatología del Hospital: un lugar de asistencia y formación de recursos
DE LA REDACCION. El Servicio de Neonatología del Hospital San José es una referencia en la región. Allí hay tecnología de última generación y personal capacitado para la resolución de casos complejos y se reciben bebés de distintos lugares de la zona. A la par de la cuestión asistencial, es un ámbito de formación de neonatólogos, un campo de la Medicina demandado por los múltiples avances que se han dado en el abordaje de los recién nacidos. En la Unidad de Residencia se forman profesionales con un criterio riguroso, lo que transforma al espacio de salud en escuela.
Para conocer cómo se da esta dinámica LA OPINION tomó contacto con la neonatóloga Angela Pacífico, quien además es instructora de la Unidad de Residencia. También con María Luján Garnelo, profesional que está finalizando su formación en el nosocomio.
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“La residencia con la que contamos es de Neonatología Perinatal; quienes llegan lo hacen después de haber cumplido tres años de Pediatría”, explicó Pacífico y recordó que el programa de estudio es el que determina el Ministerio de Salud.
“Nuestros residentes adquieren todos los conocimientos del pediatra y luego hacen dos años de Neonatología específicamente, es decir que cuentan con una formación total de cinco años de la que salen con dos especialidades: Pediatría y Neonatología”, refirió y recordó que por año ingresan dos residentes.
En el Hospital San José hay 12 unidades de residencia, la más antigua es la de Psicología y una de las más nuevas es precisamente la de Neología Perinatal, según explicó Pacífico quien además expresó que el principal desafío de estos espacios es que quienes egresan puedan seguir trabajando en el sistema público que los formó.
Con respecto a lo que aprenden, Pacífico explicó que “se les enseña a recibir al bebé y a resolver cualquier urgencia que se dé en el momento del parto”.
Los residentes intervienen en todos los nacimientos que se atienden en el Hospital, alrededor de 1.200 anuales. “Asisten en los partos y se desenvuelven en la Terapia Intensiva Neonatal donde se entrenan en el abordaje de diversos problemas”.
En este punto, la instructora resaltó que el Hospital cuenta con la última tecnología y con personal altamente capacitado – médicos y enfermeras- lo que hace que los residentes adquieran una práctica vital para el ejercicio profesional.
No obstante el bagaje de conocimientos que pueden adquirir en el nosocomio regional, durante el período de formación los residentes tienen la posibilidad de ampliar la casuística en centros de atención más complejizados aun y de mayor alcance demográfico: “Hacen rotaciones para poder abordar otro tipo de patologías que aquí no tratamos; en el cuarto año, que sería el primero de Neonatología, van a la Maternidad Sardá, donde adquieren mucha experiencia en prematuros extremos y en patologías quirúrgicas; también tienen otra rotación a elección del residente a un hospital de tercer nivel, y optan por el Hospital Garrahan o el Hospital Italiano de Buenos Aires”.
Desafío
Para Pacífico el gran desafío es que “el médico recién recibido opte por esta especialidad porque el recién nacido necesita de un especialista para su atención, alguien que esté capacitado para detectar lo patológico y resolver problemas; además de poder hacer el seguimiento posterior de ese bebé”.
“El 90 por ciento de los partos que se producen son normales, pero hay un pequeño porcentaje que son patológicos y para eso nos preparamos”, apuntó y mencionó un incremento significativo de prematuros, algo que implica una gran tarea para el sistema sanitario.
Campo profesional
Quienes ingresan a la residencia ya son pediatras y lo que buscan es conocimiento especializado. También adquirir herramientas que sirvan al futuro desempeño profesional.
“El campo profesional se da en varias áreas, en la recepción e internación; en el trabajo con las anomalías y patologías del neonato; y en el seguimiento”, apuntó la instructora y apuntó que el Hospital San José cuenta con el espacio adecuado para que el despliegue en estos campos se produzca.
Garnelo: “Siempre me atrajo el trabajo con prematuros”
María Luján Garnelo está terminando su residencia en Neonatología. En primera persona cuenta las instancias de su formación y asegura que lo más sustancioso del proceso es la posibilidad de “aprender en una práctica real”.
Descubrió su vocación de médica a raíz de situaciones familiares que tuvo que afrontar en relación con la salud. “Había optado por el área contable en San Pedro, de donde soy, y más tarde a raíz de algunas enfermedades familiares que me tocaron, descubrí que la Medicina me gustaba y que me iba a sentir cómoda”.
Empezó la carrera en Rosario, en la universidad pública, y después terminó en la privada. Mientras cursaba el internado rotatorio, asistió al Sanatorio de la Mujer donde obtuvo un lugar en Neonatología. “Ahí descubrí que me gustaba, sentí que me atraía el trabajo con prematuros”, recordó. “El trabajo con ello es lo que en general más nos atrae a quienes elegimos la especialidad, porque vemos cómo sobreviven niños que antes no tenían ninguna chance”.
Eso definió su trayecto posterior. “Llegué al Hospital (San José) y encontré una Terapia de Cuidados Intensivos Neonatales, con recursos humanos y tecnológicos en la que aprendí mucho”, sostiene y asegura que cuando salen a rotar al tercer nivel descubren que en conocimiento y experiencia están “muy bien formados”.
Su residencia ya casi termina y aspira a poder quedarse a trabajar en el Hospital. “Se han jubilado neonatólogos y esos cupos están libres, así que ojalá pueda quedarme”, confiesa y se imagina como neonatóloga trabajando en el seguimiento de los prematuros que son sus “preferidos”.
“El vínculo que establecemos con ellos es inmediato, y con el correr de los días el afecto se va acrecentando, siempre quedamos ligados a ellos de algún modo”, concluye.















