Natalia y Martín: "Nuestros hijos vinieron a enseñarnos la importancia de luchar"
Ambos son padres de Camilo (cinco años), Matilda y Colombina (tres años) que fueron prematuros. En contacto con LA OPINION, la pareja cuenta las experiencias atravesadas en la Neo del Hospital San José. "Tenemos en casa dos guerreras y un guerrero, son nuestros héroes en la vida", expresaron orgullosos.

Natalia Sachero y Martín Stamponi son madre y padre de tres niños que nacieron prematuramente: Camilo de cinco años y Matilda y Colombina de casi tres meses de vida. Sus niños son guerreros que le dieron batalla a las dificultades y salieron airosos de ese primer espacio de contención que es la Neonatología.
En la víspera del inicio de la Semana de la Prematurez, LA OPINION dialogó con ellos para que, en primera persona, cuenten su experiencia, exterioricen sus sentires y brinden un mensaje esperanzador para quienes atraviesen la realidad de ser "padres de Neo".
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El primero, Camilo
Refiriéndose a su primera experiencia de padres primerizos y de un prematuro al mismo tiempo, Natalia relató que Camilo nació con 31 semanas de gestación en diciembre de 2015. Retrotrayéndose al 7 de diciembre de ese año, Natalia cuenta: "Rompí bolsa un día feriado, a las 7:00, y asistimos de urgencia al Hospital San José. Intervenciones van intervenciones vienen, después de 24 horas, por parto natural, nació Camilo con un 1.750 kilogramos".
Luego del parto, y como es habitual, los miedos se apoderaron de Natalia y Martín. Ambos coinciden en la angustia que genera "no poder tenerlos, no poder tocarlos. Vimos pasar a Camilo en una incubadora, fue derecho a la Neonatología".
La fortaleza es una de las cualidades de los padres de niños prematuros, entienden que ese bebé tan frágil necesita de su amor, de su cariño y contención por lo que ponen a prueba el empoderamiento. "El obstetra me había dicho que podía empezar a caminar a las cinco horas del parto pero yo a la hora y media me erguí y quise ir a la Neo. Fuimos con Martín. Ingresamos, vimos que una incubadora estaba rodeada de médicos y rogamos que no fuera Camilo pero era él. Los prematuros necesitan mucha asistencia y realmente eso es lo que hacen en la Neonatología del Hospital. No tenemos más que palabras de agradecimiento, amor y respeto para con sus profesionales", expresaron los padres.
Camilo permaneció por espacio de 21 días en la Neo: "Cami fue muy genio en su evolución", señaló Natalia. A lo que Martín agregó: "El primer año de vida de Cami fue de estimulación constante, además de estudios, controles, ver de cerca su evolución y desarrollo".
En la actualidad Camilo es un niño sano y vital, atrás quedó su paso por la Neo y en este 2021 culminarán para él los controles del prematuro habida cuenta que el alta a un niño que nació antes de tiempo se le otorga a los seis años de vida. "Cami es un niño sin ningún tipo de problemas", aseguraron sus padres.
Ir por más
La primera experiencia: de padres primerizos y de un niño prematuro a la vez, no condicionó a la familia Sachero-Stamponi en el proyecto de agrandar la familia. "Jamás vimos condicionada la mapaternidad por lo que decidimos emprender la búsqueda nuevamente", afirmaron los entrevistados. "Quería redoblar la apuesta, me dije una y mil veces: 'Esta vez voy a poder, voy a tener a mi bebe apenas nazca y le voy a dar la teta'. Esos eran mis sueños y expectativas pero los planes se nos cambiaron una vez más", agregó Natalia.
Producto de la búsqueda amorosa Natalia volvió a quedar embarazada y esta vez la vida los sorprendió ya que al momento de los primeros controles, dos eran los corazones que latían, dos niñas estaban creciendo en el vientre materno. "Nos enteramos que era un embarazo gemelar, que una misma placenta alimentaba a los dos bebes por lo que decidimos tomarnos el embarazo de otra forma, pedí una licencia más prolongada, tuve otros tipos de cuidado, no había problema de hipertensión aunque sabíamos que había posibilidad de que nacieran antes porque yo tenía un antecedente de prematurez y porque era un embarazo gemelar", aseguró Natalia.
A sabiendas de la posibilidad existente de que el embarazo no llegue a término, el matrimonio decidió ser más exhaustivo con los controles durante el embarazo (que se desarrollaron en Rosario) y así se realizaban ecografías cada 15 días, luego cada una semana, aunque no pudieron determinar la causa que genera que Natalia rompa bolsa antes de tiempo. "Todo venía perfecto, las nenas crecían bárbaro. Tres días antes de la rotura de bolsa, la ecografía estaba perfecta", añadió Natalia.
Matilda y Colombina
A pesar de los controles, a las 29 semanas de gestación, Natalia comenzó con un sangrado y la historia se repitió, rompió bolsa por lo que no pudo trasladarse a Rosario y una vez más asistieron al Hospital San José.
"Con 29 semanas de gestación, el 14 de agosto, nacieron las gemelas: Colombina y Matilda que estuvieron 45 días en la Neonatología. En el medio las complicaciones normales, como anemia de prematuro, estuvieron dos días con respirador, uno con sipap. Eran muy chiquitas, no sabíamos qué iba a pasar", explicaron.
El momento más duro
La experiencia de un padre que recibe antes de tiempo a su hijo, de manera inesperada, previo a las 40 semanas de gestación, no es nada fácil. Volver a casa solos, sin el tan esperado nuevo integrante de la familia, es quizá uno de los momentos más difíciles de afrontar. "Uno siempre anhela ingresar a un sanatorio, parir y llegar con tu bebe a la casa, pero con los prematuros no es así. Como mamá cuando llegué a casa sentí un vacío enorme y es hasta el día de hoy que no me lo perdono. Tuve que tener el primer contacto a través de una incubadora, pude tener en brazos a mis hijos después de algunos días. Todo esto que idealiza la sociedad de tener a tu bebé prendido a la teta horas después de haber nacido es una experiencia que yo no viví, es muy duro", expresa Natalia con lágrimas en sus ojos. Asimismo, y a modo de concientizar instó a las madres a controlar bien sus embarazos no solo por ellas como mujeres "sino por esos futuros bebés que se están gestando. Un buen control en el embarazo es primordial para la salud de todos".
El padre, el compañero
Mientras la madre de un prematuro, que acaba de atravesar un proceso doloroso como es el parto, trata de dejar de lado su fragilidad y se empodera para asistir a su niño, aun a costas del dolor físico, la figura del padre que acompaña y contiene es crucial. Martín sabe sobre esto y mucho. "Muchas veces me tuve que guardar mis amarguras para no transmitirle ese sentimiento a mi mujer. Los padres somos sostén de las madres, yo estoy de rueda de auxilio para lo que necesite", afirmó Martín.
Acompañar el en camino posterior
El después de un niño prematuro, cuando es dado de alta de la Neonatología, son muy importantes porque los siguientes meses y años de vida requieren de una mirada criteriosa de profesionales que acompañen la evolución y desarrollo del niño. Y en este camino la presencia y buena predisposición de los padres es trascendental. "Los niños nacidos antes de término requieren un seguimiento especial, sobre todo para controlar de cerca su evolución integral y nosotros, como padres, debemos darles las herramientas para que ellos se desarrollen. Tenemos una agenda de turnos completa que cumplir para que a las nenas en este caso no les falte nada. Esto nos lleva mucho tiempo y dedicación", señalaron los entrevistados.
Además "como padres de prematuros empezás a familiarizarte con determinadas palabras como la tan famosa edad corregida con que se hace el seguimiento a los niños prematuros, la anemia del prematuro es también algo muy escuchado, entonces empezás a investigar y conocer a otros padres de prematuros y hacemos tribu, es importante el sostén", aclararon.
Gracias totales
A la hora de agradecer, Natalia y Martín no hacen más que desatacar la labor de la Neonatología del Hospital: "No tengo palabras de agradecimiento que alcancen para la Neo del Hospital, a los neonatólogos, los pediatras, las enfermeras que son los ángeles de nuestros hijos, prima la empatía en la Neo, tan necesaria para atravesar los momentos tan duros". El agradecimiento se hace extensivo a familiares y amigos que son "quienes nos aguantan y van a seguir aguantando".
"La maternidad no es fácil, no es color de rosa y siendo papás de prematuros se dificulta todo el doble, son otros los tiempos, otras las dolencias y necesitamos estar contenidos todo el tiempo" aseguraron los entrevistados.
Héroes de la vida
Paciencia, amor y contención son los pilares necesarios para afrontar una realidad de padres de prematuros. Aunque en el medio surjan interrogantes. ¿Por qué otra vez a mí? Fue la primera pregunta que se hizo Natalia mientras atravesaba una vez más el proceso de ser madre de prematuros y en esta oportunidad por partida doble. Pero luego de atravesar los momentos más críticos en una Neo, ya en casa rodeados del amor de sus hijos, Natalia y Martín brindan un mensaje esperanzador: "Se puede, los niños tienen una fortaleza inconmensurable y el tiempo lo marcan ellos. Los prematuros te vienen a dar una cachetada de realidad que determina qué es lo importante, cuál es el camino. Nuestros tres hijos vinieron a enseñarnos lo que es el amor, la paciencia y la importancia de luchar. Tenemos en casa dos guerreras y un guerrero, son nuestros héroes en la vida".




















