Marcelo Saltal arranca la temporada teatral

El talentoso actor pergaminense, junto a Federico Minervini y Pablo Barletta, reponen el próximo sábado, en su segunda temporada, Un grito sobre una pieza menor, de Yoska Lázaro. Las funciones serán en el Teatro Belisario Club de Cultura, de la Ciudad de Buenos Aires.
DE LA REDACCION. El actor pergaminense Marcelo Saltal, mantiene una intensa actividad teatral en la Ciudad de Buenos Aires donde está radicado desde hace varios años.
Las mas leidas de Cultura
Entre el humor y el absurdo, Descabellada debutó con éxito y anuncia otra función

Noche de gala en el Concejo Deliberante para celebrar la Independencia

El ciclo Hacer Cine superó las expectativas y prepara el rodaje de dos cortometrajes realizados en Pergamino

La Peña del 9 de Julio celebra la Independencia con La Callejera como número central

Pedro Aznar, figura relevante en el Festival Yupanquiano

En los últimos tiempos se destacó en el film de Fabián Díaz, La cortesía del verdugo, y en las obras teatrales Persona, de Galo Ontivero; en el ciclo Teatro por la Identidad con la obra Materia oscura, de los autores Máximo DElía Leyton, Betina Villar y Germán Beloso, en el Centro Cultural General San Martín; y una seguidilla de obras del español Yoska Lázaro, como Vago, Un grito sobre una pieza menor y Res, esta última en el Teatro Cervantes.
También tuvo una aparición en la tira Farsantes, la exitosa tira de El Trece, entre otros importantes proyectos.
Ahora se apresta a reponer el próximo sábado, en su segunda temporada, Un grito sobre una pieza menor, de Yoska Lázaro, estrenada el 14 de agosto de 2015.
Este espectáculo hace hincapié en las inquietudes más profundas y vulnerables que tienen tres actores del teatro independiente, que son los mismos que protagonizan este trama. De este modo, Un grito sobre una pieza menor se convierte en la experiencia íntima de estos tres artistas sobre lo que hicieron durante toda su vida, confirmando así el peor de todos sus temores.
La crítica especializada que los viera en la temporada del año anterior dijo:
Es muy atractivo el mecanismo de repartir el texto en tres creadores y que cada uno, a su manera, con su técnica personal, lo exponga con una entrega tal que el espectador, en varios momentos, se detendrá a reflexionar con ellos sobre temas en los que quizá nunca había pensado, Carlos Pacheco (Diario La Nación).
Yoska Lázaro construye en Un Grito una textualidad que trabaja con todos los interrogantes que aquellos que se dedican al difícil arte de la actuación se hacen en la intimidad de su camarín.
Interesante propuesta que como un prisma va construyendo desde distintas perspectivas el espacio y el tiempo privado del actor, Azucena Ester Joffe, María de los Angeles Sanz (Luna Teatral).
La obra tiene un encuadre perfecto, porque todo lo que sucede en ese marco escénico puede ser leído. Es una puesta en escena magistral, digna de ver y de sentir, Estela Gómez (Cultural del Ser)
Un grito sobre una pieza menor es tan triste como divertida y hace reír con la misma intensidad que puede hacer llorar. Porque es la verdad. Difícil para quien se reconoce, exagerada para quien no. Tres actores que procesan sus propios miedos, demuestran sus miserias y se psicoanalizan en vivo. Nunca terminarán la obra de la misma forma en que la comenzaron, como ninguno de los espectadores puede salir lúcido de semejante hervidero de pulsiones, Mariano Casas Di Nardo (Teatro con Estilo).
De este modo, Un grito sobre una pieza menor, de Yoska Lázaro, con las actuaciones de nuestro Marcelo Saltal, Federico Minervini y Pablo Barletta, vuelve este próximo sábado a la cartelera teatral porteña.
Este espectáculo cuenta además con la producción de Miguel Angel Ludueña y la asistencia de dirección de Carolina Norando y Liesl Jacoby; más la voz en off de Alejandro Apo.
La cita es en el Teatro Belisario Club de Cultura, en avenida Corrientes 1624, teléfono 4373-3465.
Sobre el autor
Nacido en Madrid, criado en Alicante, Yoska Lázaro está en Buenos Aires desde 2003. Si bien ya tenía en su país alguna experiencia, fue aquí donde terminó su formación en actuación, dramaturgia y dirección, para quedarse con los últimos dos roles a la hora de concretar un espectáculo: No puedo actuar y a la vez dirigir, sin controlar el ritmo de la obra, comentaba en la entrevista con Página/12 el director, quien asegura ser uno de los pocos especialistas en Latinoamérica de la Técnica Sanford Meisner, una forma de trabajo poco difundida pero muy eficaz, según afirma.
Desde 2007, Lázaro dirige el grupo Teatro a tres velas con el que estrenó obras inspiradas en motivos argentinos: en referencia a la última dictadura dio a conocer Los errores de Noé, en relación con la vida en el Conurbano bonaerense estrenó Vago, y acerca de la desaparición forzosa de personas, El ingenio de los Orvantes. Creo que el teatro puede lograr un cambio, asegura el autor y director, al menos pequeñas transformaciones que pueden ser el comienzo de algo, precisa.
Ahora subirá nuevamente a escena Un grito sobre una pieza menor, obra en la que Lázaro habla sobre las dificultades del oficio del actor, refiriéndose al mismo tiempo a toda situación frustrante. Un grito... habla acerca de la certeza del peor de los temores de un actor, define Lázaro, que es descubrir que no tiene talento para hacer lo que hace.













