Mantienen activa la vigilancia de enfermedades asociadas a la inundación

La Secretaría de Salud elaboró un reporte destinado a profesionales médicos para que mantengan el alerta ante la aparición de cuadros compatibles con ciertas patologías. También, una cartilla de recomendaciones destinadas a la población general. Hubo una reunión de coordinación con la Región Sanitaria en la que se acordaron medidas.
DE LA REDACCION. El sistema sanitario local mantiene activa la vigilancia por enfermedades asociadas a la inundación y difunde por estos días una serie de medidas orientadas no solo a garantizar un regreso seguro a los hogares, sino fundamentalmente a estar atentos a la aparición de problemas de salud que puedan estar vinculados a las consecuencias del agua.
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En este contexto, a fin de la semana pasada se concretó una reunión de coordinación de acciones de la que participaron distintos actores del sistema sanitario local. El encuentro estuvo orientado a la posibilidad de consensuar una serie de medidas de prevención de enfermedades, entre las cuales se cuentan el hantavirus y la leptospirosis, patologías asociadas a las inundaciones que requieren de una vigilancia activa. Fruto de este encuentro se solicitó al Gobierno provincial, a través del Ministerio de Salud, la provisión de algunos medicamentos específicos que no son de uso habitual pero que pueden ser requeridos ante la aparición de ciertas patologías.
Desde la Secretaría de Salud elaboraron un reporte con recomendaciones para la comunidad médica y otro dirigido a la población en general con una serie de consejos. Respecto de esta acción, el secretario de Salud Matías Villeta, en una entrevista concedida a LA OPINION, señaló que lejos de preocupar a la población, en esta reunión de coordinación mantenida con la Región Sanitaria IV se acordaron una serie de medidas que apuntan a que la comunidad pueda adoptar pautas adecuadas de prevención de algunos tipos de enfermedades típicas de este tipo de catástrofes y consultar al médico ante cualquier condición de salud que pueda alarmar.
Hay una chance más elevada de tener casos de leptospirosis, una patología que es de muy baja casuística, y hemos hecho las previsiones para contar con medicamentos que puedan necesitarse de presentarse esta situación, resaltó el titular de la cartera sanitaria local.
Todavía no podemos bajar la guardia, porque hay consecuencias sanitarias que pueden ocurrir y tenemos que seguir estando alertas, remarcó y recordó que los cuidados y precauciones de la vuelta a casa demandarán varios días durante los cuales es necesario mantener el alerta para atender cualquier contingencia que pueda presentarse con relación a la transmisión de enfermedades.
Lo que hemos hecho fue elaborar una especie de reporte profesional con recomendaciones estrictas para los colegas médicos sobre cómo manejarse ante la sospecha de alguna enfermedad; y otro listado de recomendaciones para la población en general desde el punto de vista médico.
En este punto resaltó que el consejo es ante cualquier síntoma que pueda llamar la atención comportarse como siempre, consultando al médico; y para el profesional que evalúa, la consigna es estar alerta si se trata de una persona que estuvo en contacto con la inundación para considerar algunas cuestiones.
En la misma línea de consideraciones, la doctora María Martha Perretta, directora de Atención Primaria de la Secretaría de Salud, indicó que por estos días las personas que estuvieron inundadas o aquellas que estuvieron en contacto con el agua producto de haber realizado tareas de voluntariado, deben estar atentas a la aparición de síntomas como náuseas, vómitos, diarreas, fiebre mayor de 38º acompañados de dolor de cabeza, dolor retrocular, dolores musculares y malestar general; y en cualquier caso consultar al médico evitando la automedicación.
La intención de las autoridades sanitarias locales es que por estos días se mantengan activos los sistemas de vigilancia epidemiológica y una activa mirada por parte de la comunidad médica para poder detectar cualquier situación que pueda estar asociada a esta catástrofe. Estimamos que la mayoría de las cuestiones que se pueden presentar van a ser menores, pero tenemos que estar atentos de algún caso que requiera de mayor atención para actuar con celeridad, insistieron.
Sobre ello la directora de Atención Primaria de la Salud sostuvo que la vigilancia debe hacerse en los días posteriores al regreso a casa, dependiendo del tiempo de incubación de determinadas enfermedades. Al principio después de una inundación pueden ocurrir lesiones de piel y partes blandas; después pueden comenzar a aparecer las gastroenteritis y algunas otras enfermedades como la leptospirosis y el hantavirus y por eso es necesario estar alertas y atentos a síndromes febriles inespecíficos que deben motivar la inmediata consulta al médico.
En contactos mantenidos con LA OPINION en ocasión de la problemática de la inundación, la doctora Adriana Torriggino, directora ejecutiva de la Región Sanitaria IV destacó que en los días sucesivos es sumamente importante mantener activa la vigilancia para evitar enfermedades.
Al respecto insistió en que deberá hacerse un minucioso con-trol de salud de la población que se ha visto afectada a efectos de hacer una vigilancia activa de determinadas situaciones que puedan presentarse como sín-dromes febriles inespecíficos -que puedan estar asociados a cuadros respiratorios o infecciosos- y cua-dros de gastroenteritis.
Hay que mantener la vigilan-cia activa de otras cuestiones de salud más complejas vinculadas a las inundaciones como la apari-ción de leptospirosis o hantavirus y todo el sistema de salud tiene que estar atento y preparado para sospechar estas patologías ante la aparición de determinados cuadros clínicos en personas que estuvieron afectadas por la inundación, recalcó.
Referentes sanitarios consultados por LA OPINION resaltaron la importancia de utilizar guantes y calzado seguro en las tareas de acondicionamiento de los espacios que estuvieron bajo el agua con el propósito de evitar cortes y lastimaduras.
Sobre el agua
Con relación a dudas que se presentaron en los últimos días respecto de la conveniencia o no de consumir agua de red luego de la inundación, en uno de los segmentos de la entrevista concedida a LA OPINION en la que realizó un balance de lo actuado por su área en oportunidad de la contingencia, el secretario de Salud del Municipio fue categórico al remarcar: Esto no tiene nada que ver con la discusión previa que venimos teniendo con el agua y para la cual se armó un comité de trabajo público-privado que está estudiando esta situación histórica. El agua que consumimos de la canilla se saca de un pozo, se bombea por un sistema de redes y llega como agua corriente a las casas particulares. El agua que era potable antes de la inundación, es potable ahora. Las condiciones de consumo son las mismas. Lo que pasó en algún momento es que el agua salía turbia, pero esto fue a causa de que algunos pozos quedaron fuera de funcionamiento y al restablecer el servicio el agua se estanca y genera un sedimento. Pero hay que dejar correr hasta que el agua vuelva a tomar su estado normal y consumirla sin problemas. Queremos llevar tranquilidad respecto que la condición del agua es la misma que la previa a la inundación en ese aspecto.














