Maduro amenaza con quedarse en el poder “por las buenas o por las malas”
La situación de Venezuela atraviesa una etapa sumamente peligrosa, el triunfo de la oposición en las legislativas de 2015 ha creado un estado semi anárquico, toda vez que el presidente, Nicolás Maduro, advirtió que se prepara para impedir, por las buenas o por las malas, que la oposición tome el poder, en momentos en que el Parlamento de mayoría opositora busca un mecanismo para acortarle el mandato. Lo que puede hacerse mediante la convocatoria a una revocatoria, donde deben votar todos los venezolanos.
Cuando Hugo Chávez en sus largos mandatos perdió una legislativa, se llamó a una elección revocatoria, pero el presidente la ganó; el caso de Maduro es distinto porque no tiene el carisma de su antecesor fallecido, ni su muñeca política. Frente a ese escenario Maduro dice que no dejará el poder aunque llamen a revocatoria convirtiéndose, de ser así, en un dictador lisa y llanamente.
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Pero como veremos, la oposición tiene un plan B, al que luego haremos referencia.
En un masivo acto frente al palacio presidencial de Miraflores en Caracas, Maduro dijo que tras ganar el control de la Asamblea en diciembre pasado por amplio margen, los dirigentes de la oposición amenazan que vienen pacá.
Y desafió: ¿El pueblo va a permitir que la oligarquía, que ganó la Asamblea Nacional por la confusión de un sector de nuestro pueblo, tome el poder político en Miraflores?, se preguntó el mandatario socialista en la concentración que conmemoró el fallido golpe de Estado comandado por Hugo Chávez el 4 de febrero de 1992.
Para eso es que nos estamos preparando, para no permitirlo ni por una vía ni por la otra, ni por las buenas ni por las malas, aseguró el gobernante ante miles de partidarios vestidos con prendas rojas, el color característico del chavismo. Maduro añadió que el pueblo no debe permitir que la oligarquía trunque este camino hermoso de revolución.
Ponemos sus palabras textuales para demostrar que no hay confusión respecto de sus dichos, fue clarísimo: no piensa dejar el poder bajo ninguna condición. El jefe de Estado pronunció su discurso junto al número dos del oficialismo, Diosdado Cabello, quien acudió al acto enfundado en un camuflaje y con boina roja para conmemorar la intentona en la que tomó parte junto a Chávez (1999-2013), que entonces era un teniente coronel del Ejército. No olvidemos que Cabello es el nexo militar del sector que apoya al chavismo.
La advertencia de Maduro se produce en momentos en que líderes opositores, como el gobernador Henrique Capriles, piden acelerar la definición de una vía legal para anticipar la salida de Maduro, elegido para el período 2013-2019. Uno de los partidos de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática entregó al parlamento un proyecto de enmienda constitucional para recortar en dos años el mandato del presidente y convocar elecciones a finales de 2016. El titular de la Asamblea, el opositor Henry Ramos Allup, se pronunció a favor de esa alternativa, indicando que un referendo revocatorio sería engorroso y dando por descartada una renuncia del jefe de Estado.
Mientras tanto la Asamblea Nacional está virtualmente paralizada, la oposición no concurre y al oficialismo no le alcanzan los votos para el quórum. Maduro no ha podido entregar siquiera el resumen anual, que exige la Constitución Bolivariana.
Son momentos muy duros para Venezuela, hay alta inflación, violencia callejera, desabastecimiento. Al enorme malestar social se suma el gran conflicto político, tras el triunfo de la oposición y la actitud del oficialismo de negarse a aceptar la derrota.
Viendo esta realidad, podemos decir que si bien la Argentina durante la década kirchnerista estuvo alineada con Venezuela, que por otra parte ingresó al Mercosur ampliado, era una exageración de campaña, comparar nuestra situación con la de Venezuela, porque aquí el oficialismo perdió una elección, se hizo traspaso del poder y hoy Mauricio Macri es el presidente de hecho y de derecho.
Esta amenaza de Maduro de que no entregará el poder si pierde una revocatoria o no llamará a elecciones si acortan los mandatos presidenciales, desoyendo al voto popular, a las leyes y a la Constitución, tiene una sola lectura: pretende quedarse en el poder como dictador si no logra mantenerse como presidente.
Mientras tanto y en esta etapa sólo la Argentina macrista ha protestado por los presos políticos en Venezuela y la falta de derechos a la información, por ejemplo, el resto del Mercosur prefiere mantenerse al margen del problema. Veremos cómo reaccionan los socios en caso de que Venezuela se transforme en una dictadura.














